Opinión

Riesgos en la economía global

A escala global se evidencia que las relaciones económicas internacionales han registrado cambios muy significativos fruto de las transformaciones que se han producido en la economía mundial y de múltiples factores de orden económico y político por lo cual el mundo ha transitado. En tal sentido, se establece que las relaciones económicas internacionales son la expresión de la extensión de las relaciones económicas internas subordinadas a la dinámica económica externa con un alto coeficiente de influencia de las relaciones políticas que establecen los diferentes Estados.

Cada vez se observa que las relaciones económicas internacionales son un reflejo de la voluntad que tienen los Estados de mantener el intercambio comercial, diplomático, cultural y la cordialidad política entre ambos, lo cual definen el tablero económico y político a escala global. Tal realidad se explica en el contexto del fenómeno de la globalización que, visto desde una óptica económica, ha ocupado la mayor atención de los estudiosos, académicos e investigadores de las ciencias sociales, en particular de la economía, en las últimas tres décadas.

Bajo ese enfoque se interpreta que en la economía global predominan riesgos y tensiones inherentes a la dinámica del comercio y los mercados financieros, los cuales se han acelerado con la liberalización de los sistemas financieros y el ingreso de grandes sumas de capitales sin controles. Pero resulta que en el marco de una expansión económica y comercial global unida a una desregulación financiera inadecuadas, las economías han entrado en una fase de alta vulnerabilidad, lo cual explica la fragilidad económica predominante y un crecimiento del PIB decepcionante.

La economía global está girando alrededor de un esquema de concentración crediticia, inadecuados niveles de tasas de interés, guerra de divisas, guerras comerciales y unos mercados financieros que han entrado en una volatilidad derivada de una situación especulativa que solo genera incertumbre. La desaceleración que se registra en la economía global permite anticipar que al ritmo que presentan las grandes economías, estas podrían convertirse en las próximas décadas en economías emergentes y las economías en vía de desarrollo van a contribuir el doble que los países desarrollados a este crecimiento.

También se proyecta que China y la India serán de las principales economía más grande del mundo, respectivamente, de cara a las próximas tres décadas. Se entiende como prioritario que se hace necesario invertir más y mejor en energías alternativas que sean eficientes y bajas en huella de carbón para evitar el calentamiento global, en tanto, que el petróleo continuará incidiendo de manera determinante en las diferentes economía del mundo.

Si se observa de manera detenida la dinámica socioeconómica global y el cambio en la atmósfera generado por la producción humana, y que aumenta la temperatura global, entonces, se puede arribar a la conclusión de que el aumento en la población humana va a tener fuertes efectos en diferentes áreas y este es otro riesgo que se agrega a la economía global. Pero resulta que esto está conduciendo de manera directa a una nueva reconfiguración de la producción mundial, con tendencia a la fragmentación geográfica de la producción, es decir, la deslocalización.

En el contexto de los riesgos en la economía global se puede inferir que la pobreza y la inequidad han acelerado la construcción de un mundo forrado de desigualdad donde más de cinco millones de niños mueren de hambre en el mundo cada año. En adición, la FAO ha estimado que 852 millones de personas, el 54% en India y África, sufren malnutrición, pero resulta que este organismo ha sostenido que el costo de los daños que causa el hambre en el mundo asciende a US$ 22.500 millones anuales, si a esto añade que los costes indirectos de la falta de productividad y los ingresos perdidos durante la vida de esas personas genera un detonante que oscila entre 376.000 millones y 752.000 millones, medidos en euros.

Las cifras son alarmantes al observar que más de 1.100 millones de personas carecen de acceso al agua potable en el Mundo y más de 2.500 millones de personas carecen de redes sanitarias. Es desagradable reconocer que en los países en desarrollo viven 1,300 millones de personas por debajo de la línea de pobreza, más de 100 millones de personas viven en estas condiciones en los países industrializados, y 120 millones en Europa Oriental y Asia Central.

Dado que el dólar se mantendrá como moneda central de reservas y transaccional, EEUU debería internalizar los efectos de su política monetaria en el resto del mundo ya que el ccrecimiento se ha rezagado en el PIB Global. Por igual, existen amenazas permanente en los mercados financieros, inestabilidad en el precio del petróleo, nuevas aplicaciones de aranceles en el comercio Global, o Guerra comercial, que en la realidad lo único que se genera son grandes tensiones geopolíticas en el tablero global y fuertes especulaciones financieras que convierten la economía global en una economía de casino y sobrepoblación mundial con incertidumbre en la producción de alimentos.

últimas Noticias
Noticias Relacionadas