Opinión

PLANIFICACIÓN Y DESARROLLO

Presidente: la UASD necesita un mayor presupuesto

Félix Bautista.

La Universidad Autónoma de Santo Domingo, ha tenido que enfrentar múltiples dificultades para mantener su autonomía e independencia como universidad pública. Su historia está llena de vicisitudes, retos, desafíos y logros. Durante 15 años permaneció cerrada (1801-1815), debido a que los dominicos que administraban la academia, abandonaron la colonia española. Abrió nuevamente sus puertas por un período de seis años (1815-1821), bajo la dirección del prócer José Núñez de Cáceres y cerró nuevamente por un período de 22 años, durante la ocupación haitiana de 1822 a 1844. Terminada la ocupación y lograda la independencia, reabre de nuevo, como un símbolo cultural de la nueva nacionalidad. A pesar de su apertura, entre los años 1844 y 1916, esto es, durante 72 años la academia estatal funcionó con muchas dificultades. Durante ocho años (1916-1924), la academia vuelve y se interrumpe por la Invasión Militar de Estados Unidos de Norteamérica.

Durante la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo Molina, la universidad perdió su libertad e independencia y se convirtió en una institución al servicio de la tiranía, logrando solo algunos progresos materiales, como la adquisición de los terrenos y la construcción de la ciudad universitaria.

Los logros de la academia se exhiben en la cantidad y calidad de profesionales egresados de la institución, en las distintas áreas del conocimiento. En 100 años (1918-2018), la UASD ha entregado 256 mil profesionales a la sociedad dominicana. De estos, 250 mil se han graduado a partir de 1966, fecha de inicio del Movimiento Renovador, que aperturó la institución a toda la sociedad.

A lo largo de este proceso histórico, la UASD ha reclamado cada año más presupuesto. Los gobiernos de los últimos años, han tenido siempre la impresión de que la entidad académica reclama aumento presupuestario sin planes de inversión definidos y priorizados. En esta oportunidad es diferente: sus autoridades, encabezada por su rectora, la Doctora Enma Polanco Melo, merecen todo el reconocimiento y apoyo de los distintos sectores de la vida nacional. Durante esta administración se han saneado las finanzas de la academia; se han redefinido las prioridades; se han firmado múltiples acuerdos y compromisos con instituciones nacionales e internacionales; se ha planificado incrementar la oferta de carreras del nivel  técnico superior en todas las sedes, de acuerdo con el desarrollo regional y local.

Hoy la UASD demanda de un presupuesto superior a los 16 mil 500 millones de pesos por año. En el presupuesto general del Estado presentado al Congreso Nacional para el año 2020, se le ha colocado una partida equivalente a 9 mil 400 millones, equivalente al 57% de su demanda. ¿Puede la UASD cumplir con sus tareas y compromisos con un 57% de lo que necesita? Evidentemente que no. ¿Tiene la UASD definidos sus proyectos y programas a ejecutar, si recibiera el apoyo presupuestario? ¡Claro que sí!  Veamos:

Se necesita contratar nuevos maestros para hacer frente al crecimiento de la matrícula estudiantil, que hoy supera lo 236 mil 600 estudiantes; es de alta prioridad la instalación de laboratorios de simulación, para las carreras de ciencias de la salud; es una demanda de los sectores productivos, la implementación de carreras técnicas con sus respectivos laboratorios y talleres, de conformidad con el desarrollo regional y local; es necesario rehabilitar, remodelar y construir nuevos espacios en todos los centros, subcentros y recintos; es urgente la construcción de un edificio de post grado y un edificio de registro universitario en la sede central; es imprescindible el rediseño curricular; seguir fomentando la investigación; modernizar y proteger la plataforma tecnológica; capacitar permanente a los maestros; fortalecer la educación virtual; dar respuesta a la necesidad de educación superior para personas especiales en los distintos centros; incrementar los programas de doctorados para los docentes; poner a funcionar los comedores universitarios, las residencias estudiantiles, el transporte para los profesores que imparten docencia en el interior del país; cubrir el déficit operativo acumulado y pagar deudas pendientes a.

Por todas estas razones, hoy proveedores se hace necesario y urgente aumentar el presupuesto a la institución académica del Estado, lo que le permitirá seguir cumpliendo con su rol social y económico, en beneficio de la sociedad.

Noticias Relacionadas