El 28 abril 1965 el presidente de los Estados Unidos Lyndon B. Johnson anunció el envío de un pequeño contingente de soldados de la infantería Norteamericana a Santo Domingo. Su misión, alegaba: «proteger el perímetro de la embajada estadounidense y salvar la vida de los ciudadanos norteamericanos y de otras nacionalidades que lo soliciten». Unos 400 infantes de la marina norteamericana desembarcan desde el portaaviones «Boxer», anclado frente a Haina, e inician la evacuación de los ciudadanos norteamericanos y de otras nacionalidades residentes en Santo Domingo, tomando las instalaciones del Hotel Embajador como centro de operaciones. No satisfecho, entrada la noche y acusando a la revolución constitucionalista de comunista, Johnson ordena el desembarco de la 82ª. División de Infantería Aerotransportada del Ejército de los Estados Unidos en Santo Domingo, con el propósito de controlar la situación.