Por: Winston Juma | Siempre que asistía a una actividad de masa o a un medio de comunicación, invitaba a votar morado; en contra del PRM, y de Luis Abinader; lo hacía porque entendía que el país está mal, pero al parecer tengo que revisarme porque según algunos, quien está mal soy yo.
Decía que no se puede votar por un gobierno que ha encarecido la canasta familiar, las medicinas, los combustibles, la tarifa eléctrica, los artículos ferreteros y los materiales de construcción.
Afirmaba que no se puede votar por un gobierno que ha abandonado el campo; que ha deteriorado todos los servicios públicos (la educación, la salud, el sistema energético, la asistencia vial y el 911 entre otros); en el que se ha incrementado el crimen organizado, los feminicidios y la inseguridad ciudadana.
Reiteraba, no se puede votar por un presidente que ha endeudado el país y que tiene en carpeta una reforma fiscal; con la que va a perjudicar el aparato productivo nacional, a estrangular más a la clase media y va a castigar a los pobres de la república dominicana.
Insistía, no te puede votar por Luis Abinader porque con él estamos reeligiendo el estado de situación que vive la población, sin embargo, esos argumentos fueron rebatidos, porque según los resultados del pasado domingo 19 de mayo el país está bien, quién está mal soy yo.