Opinión

Aprendiendo de Juan Bosch.

La salida de Juan Bosch de la República Dominicana junto a su familia hacia la isla de Puerto Rico en el año de 1938 ¨, es el resultado de su inconformidad con el régimen dictatorial de Rafael Leónidas Trujillo Molina que venía gobernando desde el año 1930.

Para el año de 1938, en su estadía en la vecina isla de Puerto Rico se desarrolla un acontecimiento que influirá enormemente en el pensamiento político e intelectual de Bosch, el propio Juan Bosch lo explica en una de sus memorias, que tratando de conseguir trabajo se presentó a la biblioteca Carnegie donde logra entrevistarse con el director de la misma que para ese entonces lo era un hijo de Eugenio María de Hostos, apóstol del pueblo puertorriqueño

Luego de este conocer sus cualidades, decide darle el encargo de la compilación de las obras literarias de su padre, función que aceptó gustosamente.

Para el año de 1938 se desarrolla otro acontecimiento en la vida del ex presidente dominicano que sentaría los fundamentos para convertir a Juan Bosch en el hombre político. Se trata del encuentro en la misma isla de Puerto Rico del médico Dominico Cubano Enrique Cotubanama Henríquez, quien había salido de Santo Domingo a la edad de 5 meses radicándose sus padres en Cuba.

Lo que le da el giro al perfil ideológico de Juan Bosch fue la propuesta de formar un partido político en el exilio opositor al régimen dictatorial de Rafael Leónidas Trujillo, expresándole además Cotu, como les decían según narra el mismo Juan Bosch, que él era quien tenía el perfil para dirigir ese partido que más luego se llamó Partido Revolucionario, es decir a partir de ese acontecimiento que empieza la carrera política de Bosch afirmación hecha en el libro el P.L.D. concepción y desarrollo.

Juan Bosch con una acción digna y ética les da todo el mérito históricamente a Cotubanama Henríquez.

Henríquez de concebir y hacer posible el nacimiento del PRD en el exilio, pero nadie discute que Cotubanamà Henriquez no se equivocó al promover a Juan Bosch como la figura que haría posible la formación y posterior fortalecimiento de ese partido, que tiempo después orbitaria en el escenario político dominicano como una gran fuerza política que aún en nuestros días tiene presencia en suelo dominicano

Juan Bosch era un joven de 30 años cuando se fundó el Partido Revolucionario Dominicano en el año de 1939 pues había nacido en la vega un 30 de junio de 1909 y 54 años cuando fue electo Presidente de la República, siendo el primer presidente elegido democráticamente tras la caída de la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo.

El ejercicio ético y moral de la vida de Juan Bosch se resalta su compromiso de defender valores universales como los derechos humanos, las libertades, que tengan como fundamento un real sistema democrático de derecho y justicia social, constituyendo esto, un gran legado que permitirá ayudar a poder construir una sociedad dominicana más justa, humana y solidaria.

Para Juan Bosch, la Democracia es una manera de vivir, no solo un sistema de gobierno, siendo, el fundamento moral de la misma, el respeto mutuo entre los hombres, entre los partidos políticos, entre los grupos sociales, dejando este pensamiento plasmado en un pequeño libro titulado la función del líder. Pero si hay un relato que nos impresionó de Don Juan Bosch fue el siguiente:

A veces vemos salir a un campesino de madrugada con una tacita de café en su estómago si acaso, un machetico como única ayuda y volver en la tarde a comerse dos o tres plátanos con un pedazo de arenque, para ese entonces era barato comprarlo.

Al leer esas vivencias del Maestro Juan Bosch, encarnando el sufrimiento de un simple hombre del campo fue los que los hizo un hombre extraordinario, pues la esencia de la teoría boschista está precisamente sustentada en el humanismo expresado en sus escritos y en la pasión que les imprimió a sus obras literarias.

El laureado poeta Ruso León Tolstoi expresó: Si siente un dolor en tu cuerpo, está vivo, pero si siente el dolor de los demás eres humano.

“ Quien no vive para servir, no sirve para vivir”, fue una frase que Juan Bosch vio en un monasterio en Centroamérica y la hizo suya; ahí está el legado humanista de Juan Bosch, es es el fundamento del Boschismo desde mi humilde punto de vista.

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