Un panorama sombrío caracterizó la semana que concluye este día (23 agosto 2024) con hechos escalofriantes y sucesos indignantes.
Atribuido a las limitantes en la salud mental que exhibe el sistema dominicano de salud vivimos el tétrico cuadro, de una señora madre, profesional de la salud, religiosa y militar, quien cercenó la cabeza a una niña, hija suya. No bien se divulgaba este hecho aconteció que otra madre le levantó con un cuchillo parte del cuero cabelludo, también a un menor.
Nuevos feminicidios, como el ocurrido en un hotel en la zona colonial de la capital en la que un marido celoso aplastó la cabeza a su pareja con un bloque de construcción.
En esta semana las temperaturas se elevaron a niveles no registrados con anterioridad, rematado por largas tandas de apagones y una polémica entre funcionarios del sector eléctrico.
Un servicio eléctrico deficiente a un alto costo que tiene a la familia dominicana en pie de lucha, como se apreció en las diferentes protestas reportadas tímidamente por los medios de comunicación, desde diferentes puntos del país
Cientos de miles de niños y adolescentes no podrán asistir a las escuelas a partir del lunes 26, porque sencillamente no existen los cupos de aulas, un tema angustiante, que se extrema con las amenazas del ministerio de educación a los docentes.
El caos en el transito es más que mortificante y las tardanzas en soluciones viales que le han complicado la vida a los automovilistas y peatones.
Las cifras de la disminución de la delincuencia solo existen en el papel de los funcionarios.
En fin una retahíla de situaciones difíciles, complicadas, estresantes, preocupantes, mortificantes y mientras tanto para el Gobierno lo preponderante es un reforma a la Constitución de la República, para así complacer a los caprichos de un jefe de Estado, que aspira a poner su nombre a una Constitución.
Esperamos que el mandatario no repita el estribillo de aquella Guaracha de Pedro Flores interpretada por Daniel Santos. “Yo no sé nada, yo llegue ahora mismo, si algo pasó, yo no estaba allí.