Por: Gustavo Guzmán | La Semana Santa es un espacio para reflexionar sobre la vida, pero también para vivir la importancia de la familia, viviendo la pasión de Cristo, que nos invita a amar hasta que duela.
Estamos llamados a adorar a Dios en este tiempo de gracia, sabiendo lo que nos une es la fe en Cristo Jesús, desde lo ecuménico.
Vivamos la entrega desde nuestro Dios: primero en comunidad, compartiendo una cena que es eterna; luego, su pasión, muerte y recordar su flagelación por amor a toda la humanidad cargando todo el pecado de nuestro mundo. No olvidemos que esta Semana Santa nos invita a la conversión.
Como secretario de cultos del PLD, nos unimos al pueblo dominicano en este tiempo de espera en silencio, que luego nos lleva a la resurrección en plenitud, que es igual a felicidad.
Si vas a salir, recuerda que tu familia te espera. Disfruta, saca un espacio para orar y glorificar a nuestro Jesús, sumo y eterno sacerdote, con comedimiento, sin exceso, y no olvides que es lo celebramos y recordamos esta Semana Santa 2026 es al mismo Cristo que muere y resucita para darnos la salvación eterna.
Dios guíe y bendiga tu vida.