El Viernes Santo, jornada en la que la tradición sitúa la crucifixión de Jesús en Jerusalén, constituye el eje central de estas conmemoraciones religiosas
La iglesia tiene en su agenda abarcando rituales colectivos, expresiones de recogimiento y múltiples costumbres transmitidas de generación en generación.
En este día, los fieles de la Iglesia católica guardan ayuno y abstinencia de carne como penitencia.
De acuerdo con los Evangelios, Jesús fue arrestado, juzgado por el prefecto romano Poncio Pilato y condenado a la crucifixión tras ser acusado de proclamarse Rey de los Judíos.
El relato bíblico describe que Jesús fue despojado de sus vestiduras, coronado con espinas y obligado a cargar su cruz hasta el Monte Gólgota, sitio de su ejecución pública junto a dos hombres acusados de robo