Por: José Alexander Suero | Por fin, a alguien más dentro del PLD le llega la idea de decir que los peledeístas no han votado en contra de su partido; simplemente se quedaron en sus casas y decidieron no votar por ningún partido ni por ningún candidato.
Y qué bueno que lo haya expresado el presidente del partido, el licenciado Danilo Medina, porque eso significa que la estrategia del PLD no debe enmarcarse únicamente en tratar de conquistar a quienes, por diversas razones —que en la mayoría de las ocasiones no compartí— decidieron marcharse a otro partido. Muchos de quienes se marcharon ,fueron precisamente quienes más apoyo y participación tuvieron durante los gobiernos del PLD.
Además, y de manera muy especial, el partido debe enfocarse en motivar a esos peledeístas que se abstuvieron de votar, para que tengan razones poderosas que los lleven, en mayo de 2028, a levantarse temprano y ejercer el voto por el partido que sabe gobernar: el Partido de la Liberación Dominicana.
Tal como lo expresa nuestro presidente, la abstención fue muy alta tanto en 2020 como en 2024. En esas elecciones, el PRM prácticamente mantuvo su número de votos, mientras que la Fuerza del Pueblo, surgida del PLD, incrementó significativamente su votación.
En 2020, contrario a la tendencia histórica de abstención en la República Dominicana, hubo alrededor de un millón más de abstencionistas en comparación con las elecciones de 2016. En unos comicios donde el PRM obtuvo aproximadamente 2,154,000 votos y la Fuerza del Pueblo alrededor de 500,000, ese incremento en la abstención indica que una parte importante de quienes dejaron de votar eran peledeístas.
La misma situación se repitió en 2024. El PRM logró mantener prácticamente su caudal electoral, a pesar de nuevas alianzas con partidos que tradicionalmente no le apoyaban, mientras que la Fuerza del Pueblo volvió a crecer de manera importante con relación a 2020. Sin embargo, la abstención alcanzó el 37.8 % en las presidenciales, y en las municipales al rededor de un 48 %, , lo que significa que, nuevamente, una gran cantidad de peledeístas decidió quedarse sin votar.
Por tanto, la meta del PLD debe ser lograr que esos peledeístas vuelvan a las urnas y que lo hagan respaldando a su partido y a sus candidatos.
Porque con el PLD se vivía mejor.
Vuelve el PLD.