Por: Ramón Tejeda Read | Are we human/ or are we dancer?
La pregunta es del grupo The Killers en su composición Human (2008), y nunca ha sido tan oportuna, incluyendo su licencia gramatical.
¿Somos humanos o ejecutamos una coreografía macabra dirigida por otros?
Nada ilustra mejor esa realidad que la actitud de los medios de comunicación del llamado “occidente” ante el genocidio que perpetra Israel en Gaza.
En Irán, en Cuba, en Venezuela o en Rusia cualquier preso es un “preso político” y crea un escándalo internacional, aunque sea un delincuente de una guarimba.
En Israel, adolescentes, profesionales como el humanitario Dr. Abud Safiya, se pudren junto a centenares de palestinos en cárceles donde sus derechos son violados en todas las formas mientras “occidente” y sus medios callan.
Más de 250 comunicadores, reporteros, periodistas han sido asesinados. Todo está documentado: sus nombres, sus fotos, su historial y nuestros medios—grandes y pequeños—miran hacia otro lado.
Casi dos millones de personas están siendo masacradas día a día. Israel no permite que entre comida.
Mueren de hambre por decenas. Sus hospitales y escuelas han sido destruidos. Bombas gigantes caen y siembran muerte y cráteres enormes. Todos los edificios han sido destruidos.
Buen servicio hizo Hamas al gobierno israelí. Primero dividió a la OLP y a la ANP. Luego sirvió el atentado que “justifica” hoy la demencia terrorista del gobierno israelí. Da mucho qué pensar.
“Despidámonos de la gracia y de la virtud, y demos nuestras condolencias a la bondad del alma y del romance”, como dicen The Killers, y, sí, preguntémonos con ellos ante tanto horror: “¿Somos humanos o somos danzantes?”.
El otro genocidio está en marcha a nuestro lado. En Cuba. ¡Basta ya!