Apresado y acusado de tráfico de drogas por la DEA y el FBI en los Estados Unidos, el diputado del Partido Revolucionario Moderno Miguel Gutierrez Díaz, se enfrenta hoy al dilema de su vida: llegar a un acuerdo con las autoridades de ese país y dice lo que sabe, o se juega una condena a tres cadenas perpetuas, lo que sería igual a pasar el resto de su vida en una celda fría y solitaria lejos de todo y de todos.
Sería bueno recordar, y hacer un paralelismo, entre esta situación, y el mas famoso financiamiento por parte del narcotráfico de un candidato a la presidencia en América Latina, famoso, porque sus detalles se conocieron en un juicio que se denominó Proceso 8000, y es parte de la historia de la campaña electoral de Colombia que enfrentó a Ernesto Samper y Andres Pastrana.
Corría el año 1994 y todas las encuestas de opinión pública, los medios de comunicación y los mismos dirigentes de partidos políticos, asumen que Andres Pastrana, candidato a la presidencia del Partido Conservador, ganaría fácilmente las elecciones a Ernesto Samper, quien encabezaba la boleta del Partido Liberal.
Cuando se contaron los votos, Samper obtuvo una ventaja de 150 mil sufragios, y fue inmediatamente acusado de haber recibido financiamiento del Cartel de Cali, específicamente de los hermanos Rodríguez Orejuela, en el momento en que su campaña electoral naufragaba y parecía perdería sin remedio las elecciones nacionales.
Aun después de asumir la presidencia de su país, las acusaciones continuaron, y se abrió un proceso que terminó con la confesión de Fernando Botero, quien a su vez había sido tesorero de la campaña de Samper.
Este último, en una investigación salpicada de irregularidades, fue absuelto, aunque Botero confesó que fue el propio Samper, que ante la caída de sus números en las encuestas, le ordenó ̈ recibir el dinero de esa gente¨.
El paralelismo con el caso del diputado del PRM Gutierrez Diaz es muy evidente y podrían aparecer similitudes durante el conocimiento del juicio, si es que se realiza, y decimos si es que hay un juicio público, porque en casi todos estos casos se produce un acuerdo entre los fiscales y los acusados, donde a cambio de información, se reducen las penas a los involucrados, los cuales por supuesto deben confesar su participación en los hechos.
Pareciera que la única persona que no sabía del origen de los cuantiosos fondos que manejaba Gutierrez era el hoy presidente Luis Abinader, prueba de esto es que no aparecerá ni ¨en los centros espiritistas¨, una fotografía del senador de Santiago Eduardo Estrella con el diputado en ¨vacaciones forzadas¨, pues todos los que participaron en esa campaña hablan de que el candidato a la senaduría salía huyendo raudo y veloz cuando este señor se aparecía en una actividad política donde el estuviera presente.
Sobran las fotografías en franca camaradería entre Abinader y Gutierrez, quien no solamente fue el candidato a diputado mas votado de toda su circunscripción, sino que dicen los santiagueros, desplegó sus tentáculos económicos por toda la provincia y el municipio, ya que sus próximas aspiraciones políticas eran competir por la alcaldía de la segunda ciudad del país.
En nuestro caso, que tenemos amplia experiencia en campañas electorales, nos resulta imposible imaginar dos hechos que se desprenden de este escenario; en primer lugar no podemos descartar que así como Gutierrez pagó en efectivo su inscripción como candidato en la Junta Central Electoral, no haya hecho aportes de la misma manera, en dinero contante y sonante, a la campaña nacional del PRM, cosa que probablemente será aclarada en sus declaraciones ante las autoridades norteamericanas.
Y en segundo lugar, que en algún momento, del mismo modo que el proceso 8000 en Colombia, los que recibieron dinero para campaña en el PRM, parece que es mas de uno, tengan su responsabilidad penal comprometida, muy el tesorero en el proceso electoral quien, junto a otros de sus principales dirigentes, posiblemente tengan que dar cuenta den delito de lavado de activos por el uso de esos ¨dineros calientes «Recordar que hace unos meses fue extraditado Yamil,Abreu, quien es señalado como parte del cartel de Sinaloa y aparece Roberto Fulcar en un video hablando maravillas de su persona, a quien se suma ahora Miguel Gutierrez Diaz, hoy preso y a espera de juicio en Estados Unidos.
Que ambos canten hasta ̈Claro de Luna ̈ es usual entre los miembros del bajo mundo que caen en manos de la justicia norteamericana, suponemos estos no serán la excepción.
Y es que después de todo, hay que ponerse en la piel de Gutierrez Diaz, tendría que nacer tres veces para cumplir las tres cadenas perpetuas a que sería condenado si es que en un juicio es encontrado culpable, es eso, o lanzar a sus cómplices y beneficiarios al agua.