Los consumidores dominicanos pagaron en las pasadas fiestas de Nochebuena y Año Nuevo los precios más altos de la historia para adquirir los alimentos de las tradicionales cenas de esos dos días.
Los precios de viandas, arroz, las carnes, los productos utilizados en las ensaladas verde y mixta por las nubes, como consecuencia del desplome de la producción agropecuaria nacional.
Garantizar la ingesta de alimentos para la población no ha estado en la agenda del actual gobierno del PRM, que ha preferido la publicidad a garantizar comida a la gente.
La desaparición de los pequeños y medianos productores y enriquecimiento de los importadores ha sido el propósito del actual gobierno.
Los supermercados y los mercados agropecuarios se convirtieron en lugares de quejas y lamentos ante los altos precios de los alimentos usados en los platos navideños de la familia dominicana.
Integrantes del equipo agropecuario del Partido de la Liberación Dominicana, por separado, ofrecieron explicaciones convincentes de la quiebra de la producción local, que es donde estriba la causa de los prohibitivos precios de plátanos, guineos, arroz, carnes (pollo, cerdo, pavo, chivo) huevos, papa, cebolla, ajo, zanahoria, remolacha, tayota, repollo, lechuga, ajíes, entre otros.
Como se trata de los productos utilizados para los platos de las navidades incluimos aceites, pasta de tomate, sazones, vinagre, sal y otros utilizados como condimentos.
Las importaciones indiscriminadas de los alimentos de producción local han impactado en esos precios. La falta de controles sanitarios, trajeron consigo plagas en los vegetales y enfermedades en el ganado, que han encarecido los productos del campo y las carnes.
Los campos dominicanos han sido abandonados por el actual gobierno y los productores y campesinos maltratados poniendo en serio peligro la alimentación de los ciudadanos.
La comparación de los precios de los alimentos del pasado diciembre con los precios del 2019 y 2020 son abismales. Los mercaderes así lo ven, tal y como lo comentan a los reporteros de los diferentes medios de comunicación que los fines de semana se pasean por mercados y supermercados para redactar sus historias sobre los precios de los alimentos.
Desde que asumieron las actuales autoridades comenzó la debacle de la producción, y a consecuencia de ello, la escalada alcista de los precios
Las pérdidas y quiebras económicas de los productores ha sido el denominador común en el Gobierno que pregonó cambio y transformaciones y ha hundido la agropecuaria nacional y que seguirá su curso al desplome final