Seguridad Vial

Parqueadores mantienen desesperados a conductores

Por: María Hernández

Los conductores denuncian, constantemente, el asedio a que los tienen sometido los parqueadores que funcionan, de manera improvisada, en diferentes sectores de zonas urbanas y rurales de nuestro país.

Son muchas las denuncias que podemos observar a través de los medios de comunicación y de las redes sociales en donde los conductores de vehículos liviano, principalmente son amenazados con destruir el vehículo con piedras, palos y otros objetos si después de parquear su medio de transporte por una o dos horas no les pagan a los parqueadores la suma de dinero que les exigen.

Los parqueadores se sienten con tal autoridad que utilizan chalecos reflectores para dar a entender a los conductores que se encuentran estacionados en esos parqueos de parte de alguna institución del tránsito con facultad para expedir permisos para la realización de esos trabajos improvisados.

En algunos casos utilizan hasta conos rojos para dar más confiabilidad a los conductores al momento de parquear su vehículo.

Se recuerda que el año pasado una joven recién graduada narró, a través de los medios de comunicación y las redes sociales, la forma en que el vehículo en que se trasladó parte de su familia desde Santiago a la capital para a graduación resultó con los vidrios rotos y abolladuras en las puertas porque se negó a pagar los cien pesos que reclamaba el parqueador.

También en ese mismo año 2025 se produjo un trágico incidente en San Cristóbal que ha encendido las alarmas de las autoridades de esa provincia y de toda la opinión pública. En el programa “El Matutino del País”, se informó sobre un altercado que se produjo entre un parqueador y un chofer, que terminó con la muerte de este último, después de que presuntamente se negó a pagar por el servicio de parqueo informal.

Ese hecho provocó gran conmoción en toda la comunidad de San Cristóbal, no solamente por la pérdida de una vida humana, sino por la creciente presencia de parqueadores improvisados que operan en esa zona sin regulación y sin supervisión en distintas zonas urbanas de nuestro país.

Los incidentes con los parqueadores no se producen solamente entre ellos y los choferes de vehículos livianos. Recientemente, un motoconchista agredió a un conductor de carro en la provincia de Puerto Plata también por un parqueo.

Los conductores también denuncian que algunos parqueadores les sustraen piezas importantes a los vehículos mientras se encuentran estacionados en áreas que suponen seguras para su estacionamiento.

Los lugares más comunes para parquear vehículos en áreas no reguladas y con parqueadores improvisados son los centros de salud públicos y privados, Entorno de universidades, embajadas, plazas comerciales, sectores como Gascue, Zona Colonial, avenidas como Marginal Las Américas, la avenida Duarte, después del barrio Chino, la calle Santiago, por los alrededores de negocios de comidas, la calle Cervantes, el estadio Quisqueya y otros en donde se presente algún tipo de espectáculo musical o deportivo, entre otros.

Hay lugares como la Dirección General de Pasaporte o el Consulado Norteamericano en donde los parqueadores tienen trabajo casi de manera permanente por el gran flujo de personas que se acumula en esos lugares.

De acuerdo a los conductores, una de las zonas más difíciles para conseguir parqueos es el área del Malecón de la capital cuando se presentan espectáculos o fiestas en los que han realizado grandes caravanas tanto en tiempos de desfiles patrióticos con los desfiles militares, así como en tiempos de carnaval con las folclóricas carrozas.

En una oportunidad observamos a un parqueador entregarle a otro compañero tickes de 50 y 100 pesos para que los distribuyera en una actividad que se realizaría en la universidad estatal. Ya usted se podrá imaginar el gran negocio que eso significa.

Se estima que son tantas las personas que, por años se han dedicado al oficio de parqueador que las calles ya se han convertido en especies de empresas ambulatorias en donde no tienen jefes, nadie se despide y todos mandan, como lo publicó en un reportaje reciente el periódico Listín Diario.

De acuerdo a la misma fuente muchos parqueadores combinan el oficio de parquear con el de lavar los vehículos lo cual les resulta más rentable.

El año pasado el gobierno anunció que para este año 2026 el gobierno ha prometido habilitar 1,525 parqueos públicos, como lo publican medios como Diario Libre, lo que al parecer se ha quedado en promesas.

La falta de parquímetros, como los que colocó en una ocasión la alcaldía de la pasada gestión en Santiago es lo que da lugar al incremento de parquedores informales.

Hay que reconocer que en algunos lugares desconocidos por los conductores y en donde no encuentran cómo parquear su vehículo está bien la orientación que ofrecen esos trabajadores informales, pero deberían estar vigilados y orientados por las autoridades del Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant) y de las diferentes alcaldías, en todo el territorio nacional.

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