Por: María Hernández
Los motoristas siguen dando de qué hablar por su conducta inapropiada cuando se desplazan por diferentes infraestructuras viales de nuestro país.
Ya es común observar a motoristas en túneles, elevados, pasos a desnivel, aceras, áreas verdes, entre otros espacios que no están reservados para ellos.
Esta semana los motoristas llegaron incluso a improvisar un parqueo en una reconocida plaza de la capital.
Recordamos el lamentable incidente en que perdió la vida un conductor de un camión recolector de basura, en Santiago por una turba de motoristas que le agredieron con tanto odio que lo dejaron sin aliento e inerte.
A solo semanas de ese abominable hecho otro motorista de nombre «Negro Malo» la emprendió a golpes contra un conductor del transporte escolar del Ministerio de Educación, en donde el chófer del transporte de estudiantes resultó con fuertes heridas en la cabeza. Al motorista le impusieron 3 meses de prisión.
Y como una forma de demostrar que los motoristas no escarmientan, otro motorista le pegó su casco a una mujer en el municipio Santo Domingo Este porque le rozó el motor con su vehículo.
A diario se denuncian, a través de los medios de comunicación y las redes sociales, las infracciones que cometen los motociclistas a la Ley 63-17 sin que las autoridades implementen medidas de prevención para impregnar orden en los motoristas de la capital y de Santiago que se han adueñado de las calles y no parecen tenerle miedo a las multas o apresamiento por las infracciones que cometen.
Todavía no ha habido un solo motorista preso por haber cruzado la luz roja del semáforo, por transitar en vía contraria, o por calibrar en las famosas carreras ilegales, entre otras arbitrariedades que cometen los conductores de esos vehículos de dos ruedas.
Esta semana el Ministerio de Interior y Policía inició operativos contra los motoristas en los cuales más de 19 mil motociclistas fueron fiscalizados y 6 mil motores fueron retenidos en los operativos que realizó el fin de semana pasado, la Fuerza de Tarea Vial, según informa la institución en una nota enviada a los medios de comunicación y redes sociales.
De acuerdo a esa misma fuente, luego de concluir la reunión de seguimiento al Plan de Seguridad Ciudadana se detalló que las motocicletas fueron retenidas por violaciones a las normas de tránsito, entre ellas circular sin casco protector, sin documentos, transitar por las aceras o irrespetar la luz roja, entre otras.
Las autoridades han iniciado la fiscalización de las paradas de los motoristas como una forma de identificar quiénes ofrecen ese servicio y verificar que estén libres de órdenes de arresto o procesos tengan expedientes pendientes ante la ley.
Sin embargo, lo que se observa en las calles, incluso este mismo viernes 29 de mayo es que los motoristas siguen cruzando las vías en bandadas y en tramos en donde hay algún agente de la Dirección General de Seguridad del Tránsito Transporte Terrestre (Digesett), aprovechan que el agente esté mirando para algún lado y se burlan y cruzan en rojo todos juntos. Esta es una práctica que se ha convertido en una de las principales causas de accidentes de tránsito en la República Dominicana.
Además, el día anterior fueron captados decenas de motociclistas circulando en vía contraria sobre el elevado de la avenida Máximo Gómez que presuntamente fueron detenidos, después de que los videos circularan por los medios de comunicación y redes sociales como Instagram y otras.
Las autoridades deben equiparse. No basta la intención que tenga el personal humano que trabaja en los temas de tránsito para resolver el desorden que tienen los motoristas en las vías, desde hace décadas y que se ha complicado ahora con las confrontaciones directas entre motoristas y entre estos y otros tipos de vehículos de motor.
Hay que poner un ejemplo, no solo con los motoristas, sino con los limpiavidrios, vendedores ambulantes y otros que se han convertido en obstaculizadores del flujo vehicular.
Los conductores andan temerosos en las calles , no solo por los motoristas, que no pueden ver un accidente de camiones cargados de lo que sea, hasta de cemento, pues lo desmantelan de inmediato.
No todo está perdido. Muchos pensamos que las autoridades tienen el poder de controlar el tránsito y a los motoristas, aunque no lo parezca, solo tienen que poner en práctica la Ley 63-17, que también debería ser revisada en algunos aspectos.