El informe 2026 sobre la migración en el
mundo, de la Organización Internacional
para las Migraciones (OIM), aporta
importantes datos y reflexiones que ayudan
a entender el fenómeno migratorio y como
este sigue siendo un motor esencial para la
economía global. Los estrictos controles
fronterizos y restringir las vías legales no
frenan la movilidad, sino que la desvían
hacia rutas irregulares, peligrosas y
costosas.
El informe señala que,” el corredor migratorio internacional entre
México y los Estados Unidos sigue siendo el mayor del mundo, con
unos 11 millones de personas nacidas en México que en 2024
residían en los Estados Unidos. También se destacan los corredores
entre Afganistán y la República Islámica de Irán, entre la República
Árabe Siria y Turquía, entre la Federación de Rusia y Ucrania, y entre
la India y los Emiratos Árabes Unidos.
La migración internacional sigue siendo un fenómeno importante,
pero las personas que abandonan su país de origen para residir en
otros representan una proporción reducida de la población mundial, a
penas 304 millones de migrantes internacionales a nivel global, lo
que representa aproximadamente el 3,7% de la población mundial, la
que es estimada por la ONU para este 2026 en 8,3 millones de
habitantes.
Estos datos confirman que la mayoría de las personas siguen viviendo
en su país de nacimiento, por más que la movilidad siga siendo
fundamental para los sistemas económicos y sociales, pero la realidad
es que los desplazamientos humanos siguen siendo significativos, en
el 2025 se registraron casi 118 millones de personas desplazadas en
todo el mundo, incluidos refugiados, solicitantes de asilo y
desplazados internos.
En el mismo año, se registraron 62 millones de desplazamientos o
movimientos internos, entre los cuales 29.9 millones estaban
relacionados con desastres naturales y 32.2 millones con conflictos y
situaciones de violencia, por lo que hay que entender que este
fenómeno es permanente y que hay que gestionarlo de manera
ordenada, segura y respetuosa de los derechos humanos.
La migración sin embargo tiene un impacto considerable en
determinados países y regiones, los países receptores pueden
experimentar un aumento de su población en edad laboral, lo que
plantea diversos problemas, cuando esto supera la capacidad de
respuesta de sus instituciones, mientras que los países de origen
enfrentan pérdida de población joven, aunque también reciben
remesas y otros beneficios económicos.
La OIM señala en el informe que, “Los patrones migratorios
mundiales siguen estando influidos por la convergencia de cambios
tecnológicos, desigualdad económica, transformaciones demográficas,
conflictos y presiones ambientales. La mayoría de las personas
migran por motivos laborales, educativos, familiares y de protección”.
Por lo que hay que dejar de politizar los asuntos migratorios y
fortalecer su gobernanza.
La migración en condiciones de riesgo volvió a cobrarse un
importante número de víctimas. En 2025, se registraron más de
7.900 muertes de migrantes en todo el mundo, lo que pone de relieve
las condiciones cada vez más peligrosas asociadas a las rutas de
migración irregular y a los contextos afectados por crisis. La
migración en condiciones de riesgo sigue cobrando más vidas que
nunca.
El Informe 2026 de la OIM sobre Migración en sus conclusiones
plantea,” la migración contribuye de manera significativa al desarrollo
sostenible y a la innovación a través de la movilidad laboral, el
intercambio de competencias y la participación de las diásporas; no
obstante, la migración irregular, la trata de personas, la explotación y
las dificultades para acceder a las vías regulares siguen planteando
retos importantes”.
Y agrega, “la xenofobia y la tergiversación de datos fácticos y
empíricos sobre la migración influyen cada vez más en el debate
público y en las políticas. La propagación de información errónea y la
desinformación se amplifican a través de las redes sociales y las
herramientas basadas en la IA, contribuyendo a la adopción de
medidas restrictivas que socavan los derechos y la cohesión social”.
El Informe OIM 2026 permite afirmar que el principal reto no consiste
solamente en detener la migración, sino en gobernarla mejor. Los
países necesitan políticas que combinen seguridad fronteriza,
protección de los derechos humanos, oportunidades de migración
regular, segura y ordenada, integración social y cooperación
internacional, lejos de la manipulación política y de la desinformación
migratoria, que persiguen convertir la migración en una amenaza.
Según el Informe sobre las Migraciones en el Mundo 2026 de la OIM,
Las políticas migratorias actuales están marcadas por una tensión
entre el control de las fronteras y la necesidad de garantizar vías
legales y seguras para migrar, señalando que muchos países han
endurecido los controles, mientras que las vías regulares siguen
siendo selectivas y desigualmente accesibles, por lo que hay que
evitar que las políticas públicas se conviertan en mecanismos de
discriminación y exclusión.
Es necesario fortalecer la gobernanza de la migración mediante una
inversión renovada en los mecanismos de protección de los
migrantes, la ampliación de vías de migración regular y segura y el
fortalecimiento de los sistemas de información y datos. Las políticas
migratorias deben sustentarse en evidencia empírica y análisis
objetivos, y no en percepciones, discursos políticos sesgados o
intereses coyunturales.
La migración contemporánea se ha convertido en un fenómeno
global, complejo y cambiante que no debería convertirse en un
instrumento de confrontación política, discriminación o exclusión. Por
el contrario, requiere políticas públicas capaces de conciliar la
seguridad y el control fronterizo con la protección de los derechos
humanos, la integración y el desarrollo, una mejor gobernanza
migratoria significa más datos, más vías regulares y mayor protección
para los migrantes.