Daris Javier Cuevas
Publicar un libro supone una tarea titánica, pero si es sobre economía, se asume la responsabilidad de colocar las ideas en el centro de la discusión del análisis económico. Es por tal razón que resalto la aparición del libro que lleva el título, hechos monetarios y fiscales, de la autoría del economista y catedrático, Haivanjoe Ng Cortiñas, donde hace un análisis que combina, su visión de lo fiscal y lo monetario y que al decir de su autor “existe un hilo muy fino entre el hacedor y el implementador de políticas públicas. Para lo primero no es suficiente poseer cultura general sobre un tema”, ya que se comete el error de confundir tener cultura general de la economía con lo que es la formación a la luz y reflexión de la economía como ciencia y uso del manejo de las herramientas analíticas.
En su libro, Ng Cortiñas nos recuerda que la política macroeconómica está integrada por el conjunto de medidas gubernamentales destinadas a influir sobre la marcha de la economía en su conjunto utilizando los instrumentos como son las políticas fiscal y monetaria. Por tales razones abre un puente que conduce a entender mejor que a la Política Fiscal le corresponde el ajuste de los impuestos y de los gastos gubernamentales con el fin de modificar la demanda agregada, sin que esto signifique necesariamente una variación en la cantidad de dinero, en tanto, la política monetaria se ocupa de las medidas del Banco Central orientadas a controlar la cantidad de dinero o las condiciones de crédito; como por ejemplo, operaciones de mercado abierto, modificaciones del encaje bancario o variaciones de la tasa de interés, así como analizar la velocidad del dinero invocando la teoria cuantitativa del dinero que concibió el economista Irving Fisher.
El autor Ng cortiñas hace un análisis de la política fiscal estableciendo que en esta cuando los impuestos y transferencias no cubren todos los gastos del gobierno, entramos al ejercicio de una política fiscal por tres vías de financiamiento para el gobierno: establecimiento de impuestos, la creación de dinero y la emisión de deuda pública, lo que nos conduce a pensar en un sistema tributario que no distorsione la asignación de recursos y donde el equilibrio presupuestario anual debe ser la norma presupuestaria básica, pues los gastos deben financiarse con impuestos.
Por el lado de la política monetaria nos permite recordar que el rol del Banco Central es la emisión de dinero y el control de la estabilidad macroeconómica a través de los índices de inflación, desempleo y oferta monetaria, ya que esta entidad emisora se encarga también de velar por una tasa de interés adecuada a la realidad económica nacional e internacional, por lo que debe mantener estable el tipo de cambio, sin que esto signifique una intervención excesiva, en forma de flotación sucia u operaciones de mercado abierto injustificadas, así como velar por la estabilidad del sistema financiero, la cual el autor entiende como indispensable “la importancia de preservar la estabilidad como condición del crecimiento y para el avance en la disminución de la pobreza” (pág. 101).
Al analizar los hechos monetarios podemos concebir que la política monetaria del Banco Central apunta claramente a modificar la cantidad de dinero o la tasa de interés, es decir, que este, puede alterar unilateralmente el equilibrio en el mercado monetario y esto “permite destacar la importancia que tiene, para cualquier economia, el logro y mantenimiento en el tiempo de una tasa de inflación baja, positiva y estable”. Un recorrido por la lectura del libro hechos monetarios y fiscales evidencia en palabras de John M. Keynes de que “el gobierno debe intervenir mediante políticas fiscales y monetarias apropiadas para promover el pleno empleo, la estabilidad de precios y el crecimiento económico”.
Como se sabe, la economía provee de un conjunto de herramientas para explicar la realidad y en ocasiones mejorarla, se encarga de explicar las causas de los acontecimientos económicos, ya que es una ciencia que aplica el método científico que requiere de la observación, constatación y verificación, es esta la razón por el cual el economista Ng cortiñas es enfático al sostener que “el economista tiene serias limitaciones para entender el comportamiento de los fenómenos químicos, pero lo propio le acontece al químico, al presentar grandes insuficiencias para conocer los acontecimientos económicos”.
Las pretensiones del autor es “contribuir a llenar el vacío que se produce cuando los hacedores de políticas económicas la escriben, pero no las ejecutan; o por el contrario, aquel vacío que se origina cuando a alguien le corresponde ejecutarlas, más no concebirlas”, pero es que “el libro está escrito en forma llana, para que pueda ser comprendido, además de los economistas, por el público general”, luego de evaluar en todo su contenido del libro que trata sobre los hechos monetarios y fiscales, entiendo que estos son obligatorios conocerlos para entender la dinámica de la economía. Es en esas perspectivas que ha de leerse la obra.