La celebración del 153 aniversario del inicio de la hermosa epopeya de la guerra de la restauración, los dominicanos la celebramos con un gobierno del PLD, legitimado con el 61.7% del electorado para iniciar el periodo de gobierno 2016-2020. Pero dicha celebración toma mayor dimensión al estar acompañada de una estabilidad Macroeconomía prolongada con crecimiento sostenido del PIB.
En esta ocasión le ha tocado al presidente Danilo Medina ejercer su segundo mandato Presidencial, luego de haber logrado un exitoso gobierno con logros tangibles e irrefutables que viene a ser una cadena de éxitos gubernamentales de los gobiernos del PLD. Es por tales razones que en su discurso de toma de posesión sostuvo que: “De una cosa pueden estar seguro, es que en el año 2020, cuando vuelvan la vista atrás para ver cómo era nuestro país en el 2004, a muchos les será difícil reconocer la Republica Dominicana Republica Dominicana que teníamos entonces”.
Tal afirmación encuentra su base sustantiva en el hecho de que para el 2004 la economía dominicana fue destruida al registrar una contracción en el PIB de menos 1.9%, fruto de una crisis bancarias donde colapsaron tres entidades bancarias de las más grandes del país con un costo fiscal de un 22% del PIB, lo que impactó en un déficit fiscal de un 9%, con efectos inmediato con una duplicación del endeudamiento externo. Tal desastre hizo colapsar a todos los sectores de la economía, empujando al país a los brazos del FMI, expandiendo la pobreza a 1, 400,000 seres humanos, así como un riesgo país que cerraba el crédito en los mercados financieros internacionales.
Ese era el país que existía en el 2004, que al compararlo 12 años después, el Presidente Medina resalta el gran salto hacia el progreso que se ha logrado en las administraciones peledeistas, donde la economía no ha dejado de crecer durante ese periodo largo, lo cual explica en una alta proporción que en el cuatrienio pasado hayan salido de la pobreza 900 mil seres humanos, a lo que sumado a 1,900 que salieron de la pobreza durante el periodo 2005-2012, arroja un total de 2,800,000 dominicanos que han sido inducidos a salir de la pobreza durante las administraciones del PLD.
Este esfuerzo orientado a mejorar el nivel de vida de los dominicanos y dominicanas, tiene una explicación con la creación de nuevos puestos de trabajos, los cuales en promedio giran alrededor de los 400 mil por cada cuatrienio, siendo muy significativo los 462 mil alcanzado en el cuatrienio recién concluido. Pues a decir del Presidente Medina “el resultado que hemos logrado es que nuestra clase media pasara de un 20.7% a conformar el 30% de la población, según la medición hecha en Abril de este año 2016”.
Se puede establecer que durante los gobiernos del PLD se han logrado indicadores macroeconómicos deseables para cualquier país del mundo. Entre los más destacables el presidente medina resaltó que “la expansión económica del país se ha logrado con estabilidad de precios y reducción del déficit del sector público no financiero”. En esto hay que poner de relieve que la Rep. Dom ha gozado de un largo periodo, 2005-2016, con niveles inflacionario por debajo del 10%, lo que en promedio expresa su menor nivel promedio de un 2.5% para el periodo 2013-2016.
Como resultado de la estabilidad Macroeconómica, política y social, prolongadas, esto ha hecho que “el notable desempeño de la economía dominicana se reflejó en una caída significativa del nivel de riesgo país, indicador por excelencia asociado como a la percepción de riesgo de los inversionistas internacionales sobre la seguridad de una economía, situándose el mismo por debajo del promedio de la región”. Es bajo ese enfoque, entonces, que se explica que la inversión extranjera directa en la Rep. Dom haya promediado en un apreciable monto anual de US$ 2, 400 millones durante el periodo 2012-2015.
Este desempeño favorable de la economía dominicana tiene una gran importancia por ser la base para poder continuar con la estabilidad, mayor empleo y que la gran mayoría puedan ser beneficiado directo del progreso alcanzado. Es aquí donde el Presidente medina entiende que “este crecimiento y el que esperamos seguir logrando en los próximos años, lo vamos a seguir poniendo al servicio de las grandes mayorías, al servicio de todo el pueblo dominicano”.
Por tales razones, “la estabilidad financiera y el manejo responsable de las finanzas es lo que va a permitir seguir avanzando”.
Para enfrentar el periodo 2016-2020, la administración que se inicia descansará su política económica en una profundización de los logros alcanzado, haciendo énfasis en la política social, en el cual la reducción de la indigencia es una de las metas propuesta cuyo objeto es que 350 mil personas abandonen para siempre tal situación, lo que implicaría al final del periodo una casi eliminación de este flagelo socioeconómico. El plan de acción diseñado está pensado en el largo plazo donde más bien se ha planteado atacar de manera frontal las causas que originan la misma y así desarticular la reproducción inter generacional.
Esta meta tendrá como plataforma sustantiva incrementar la tarjeta de solidaridad, intervenciones habitacionales, creación de nuevos empleos, expansión de las redes de seguridad social, impulsar el otorgamiento de más de 300 mil créditos flexibles, implementar 30 centros pymes que favorezcan 30 mil microempresas, facilitar los trámites de constitución de empresas, consolidar el plan quisqueya sin miseria, impulsar la creación de 12 mil nuevas MIPYMES y ampliar el programa de ingles por inmersión a mas de 150 mil jóvenes, en tanto, se favorecerán a 412 mil usuarios del bono luz.
Dos sectores de gran dimensión en la superación de la pobreza, son el agua y el transporte, por lo que, para el cuatrienio 2016-2020, el sector agua ha de reorganizarse de manera institucional, incrementando a un 83% la cobertura, 88% para la zona urbana y 70% para la zona rural, lo cual va a requerir la reducción de las perdidas, uso intensivo de la tecnología, pero a su vez, se va a garantizar que este liquido soporte de una vida sana este clorada en un 100%. El otro elemento de gran trascendencia, es el sector transporte, para lo cual se reorientará la política de transporte iniciando con la creación del instituto nacional del transporte, creándose así la Autoridad única del transporte, como regulador único.
Para potencializar estos dos sectores de gran soporte a la economía dominicana, esta la transformación de la política y modernización energética del país lo que en un primer momento reordena el ministerio de Energía y minas, de manera institucional y, en segundo lugar, la desaparición gradual de la CDEEE para el 2018, lo que implica que dicho ministerio tendrá bajo su responsabilidad las políticas y estrategias del sector eléctrico.
En conclusión, se puede afirmar que luego de superada la crisis económica del 2003, el crecimiento y sostenibilidad a la cual ha sido orientada la economía dominicana durante el periodo 2004-2016, donde la estabilidad macroeconomía ha sido el mayor logro, se han podido diseñar estrategias con resultados tangibles que han servido de soporte a la transformación de la economía dominicana, lo que ha sido valido en desmontar la tasa de desempleo de un 19.3%, en el 2004 a un 14.1% en la actualidad, la implementación de políticas sociales que han permitido neutralizar la expansión de la pobreza, por lo que, en lo adelante las metas de progreso serán el norte, pasando así del grito de capotillo al júbilo del progreso y avance de la nación.