Félix Bautista
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De acuerdo al diccionario de la Real Academia Española, exportar significa “Vender géneros a otro país”. Estos géneros pueden ser bienes o servicios que un país ofrece a nivel internacional como parte de la política económica de la nación.
El Banco Mundial reportó en el año 2014, en su publicación “Indicadores Mundiales de Desarrollo”, que del año 2010 al año 2013, la tendencia de las exportaciones en República Dominicana ha ido en aumento, reportándose los siguientes porcentajes respecto al Producto Interno Bruto (PIB): 21.9% en 2010; 23.7% en 2011; 24.3% en 2012; y 25.5% en 2013.
Hoy día la exportación es un elemento central para el crecimiento y desarrollo sostenido a mediano y largo plazos de los países, y representa la posibilidad de crear oportunidades comerciales que complementen la actividad del mercado local, crear fuentes de empleos, generar mayores ingresos, diversificar de la economía, posibilitar el crecimiento financiero y el surgimiento de empresas mucho más tecnificadas e innovadoras.
Para lograrlo, los países deben garantizar mayores niveles de calidad en los bienes o servicios que exportan, insertarse con precios competitivos y tener la capacidad de cumplir con las exigencias del mercado internacional, lo que les permitirá incrementar porcentajes de exportación a nivel mundial.
En este contexto, la Organización Mundial del Comercio (OMC), publicó estadísticas respecto a los principales países exportadores del mundo, como parte de su estudio “Estadísticas del comercio internacional 2014”, el cual señala que China, Estados Unidos, Alemania, Japón y los Países Bajos son los principales países exportadores de mercancías a nivel global. Mientras, el país ocupó el puesto 40 en el ranking de los principales exportadores de servicios comerciales, lo que reafirma la naturaleza de la economía dominicana como una economía eminentemente de servicios.
No obstante, el país presenta cifras significativas en cuanto a la exportación de bienes.
El Centro de Exportación e Inversión de la República Dominicana (CEI-RD), explica que las exportaciones dominicanas se sustentan en tres categorías o sectores generales: las exportaciones de productos tradicionales, las exportaciones de productos no tradicionales y las exportaciones de minerales.
Como parte de los productos tradicionales están el azúcar y sus derivados, el cacao crudo en grano, café verde en grano y tabaco en rama. El valor exportado en el año 2013 de esta categoría de productos alcanzó los 324.4 millones de dólares, cifra que representa el 4% del total exportado para ese año.
Por su parte, las exportaciones de productos no tradicionales, como bananos orgánicos frescos y bananos frescos, ascendieron a 6,257 millones de dólares, representando este monto el 78% del total exportado en el año 2013.
Respecto a los productos del sector minería, entre los que se encuentran la aleación de oro, ferroníquel y cobre en bruto, las exportaciones ascendieron a 1,462 millones de dólares en 2013, equivalentes a un 18% del total exportado hacia nuestros principales socios comerciales: Estados Unidos, Haití, Canadá, Puerto Rico y China.
La importancia de la exportación como actividad clave para el desarrollo del país, se sustenta en disposiciones legislativas que buscan activar este sector de la economía nacional, entre las que citamos la Ley No. 137, del 21 de mayo de 1971, que creó el Centro Dominicano de Promoción de Exportaciones (CEDOPEX) y el decreto No. 109-97, del 27 de febrero de 1997, que creó la Oficina para la Promoción de la Inversión Extranjera de la República Dominicana (OPI-RD); ambas normativas derogadas por Ley 98-03, del 17 de junio de 2003, que creó el Centro de Exportación e Inversión de la República Dominicana (CEI-RD); así como el decreto No. 178-09, del 10 de marzo de 2009, que creó la Mesa Presidencial de Fomento a las Exportaciones.
De fecha más reciente, la Ley 1-12 sobre Estrategia Nacional de Desarrollo 2030 (END), que plantea como uno de sus objetivos generales, el impulso del desarrollo del sector exportador, fundamentado en una inserción competitiva de los productos y servicios nacionales en el mercado global.
En ese sentido, la END, plantea como líneas de acción inmediatas aumentar el valor agregado de la oferta exportable de las zonas francas, implementar medidas que permitan a las pequeñas y medianas empresas exportar sus productos, propiciar el incremento de las exportaciones de productos de alto valor agregado y apoyar el desarrollo de una cultura de calidad e innovación en la producción manufacturera nacional, entre otras medidas.
De igual modo, la END plantea como metas para el año 2030, que el país alcance un 0.17% de participación en las exportaciones mundiales de bienes, la participación del 0.144% en las exportaciones mundiales de manufactura, y un porcentaje de 0.166 en las exportaciones mundiales de productos agropecuarios.
Para lograr estas metas, la END, artículo 31, numeral 4, establece como líneas de acción, la necesidad de reformar el marco normativo e institucional para el desarrollo de los mecanismos de financiamiento a largo plazo de las inversiones productivas, así como las exportaciones y el acceso al crédito de los sectores productivos.
Y justamente, como parte de esta reforma, el Poder Ejecutivo ha retomado el proyecto de ley que busca la transformación del BANCO Nacional de Fomento de la Vivienda y la Producción (BNV) en el Banco Nacional de las Exportaciones; esta iniciativa ya la habíamos sometido al escrutinio de las cámaras legislativas en dos ocasiones anteriores, sin nunca completar el trámite legislativo ordinario entre las cámaras. Esta propuesta pretende mejorar las oportunidades de competitividad de las empresas exportadoras del país y brindar la posibilidad de insertar en el mercado exportador a aquellas empresas que aún no cumplen el proceso legal, financiero y operativo.
Así como ningún hombre es una isla; ningún país puede dessarrollarse plenamente sin entablar relaciones con otros. En la era de la globalización, la integracion internacional es esencial para que los países, especialmente los menos desarrollados, elaboren estrategias nacionales que les permitan participar de los beneficios de la economía mundial, aprovechando sus fortalezas internas y las oportunidades de crecimiento. Como he dicho otras tantas veces, la END 2030, es el marco que nos propiciará el desarrollo como nación.