Justo en el inicio de la segunda quincena del quinto mes de año, se sintió el primer aguacero de mayo en la ciudad capital, el cual se esperaba con ansias.
Pasada las cinco de la tarde de este sábado, comenzaron a caer las primeras gotas de agua, que se extendieron a la ciudad capital y al gran Santo Domingo, según los reportes recibidos.
La Oficina Nacional de Meteorología habia adelantado que debido al arrastre de nubosidad de los fuertes vientos en altura del suroeste llovería en algunas localidades de la cordillera Central y la región sureste incluyendo el gran Santo Domingo y el Distrito Nacional.
Así sucedió y al fin llovió en la capital.
La muchachada salió a las calles a disfrutar de ese ansiado aguacero, breve en el tiempo, pero de cierta intensidad, que permitió que se llenaran envases de todo tipo y se lavaran los automóviles.
Llovió justo el día que la Corporación de Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (CAASD) comenzó a clausurar lavaderos de autos improvisado y advirtió con sanciónese a quienes realicen uso inadecuado de agua.
La lluvia no es significativa para mitigar la sequía estacionaria que afecta al país, pero Meteorología pronostica mas lluvia; “para los próximos dos días el acercamiento de una débil vaguada frontal estaría incrementando la nubosidad para que ocurran lluvias dispersas y posibles tronadas en algunas provincias del norte, noreste, sureste y la cordillera Central” se destaca en el parte emitido al caer la tarde del sábado.
Con ansias se esperaba el primer aguacero del mes de Mayo. La creencia popular considera que esta primera agua del llamado mes de las flores y de las madres, tiene algo especial.
La tradición indica que lavarse la cara con agua lluvia de la primera de mayo tiene un poder rejuvenecedor.
El agua del primer día de Mayo, se guarda en botellas para recibir las bendiciones de la iglesia y convertirse en agua bendita.
Algunos la toman con la esperanza de sanar alguna enfermedad y otros mas creyentes se bañan en el primer aguacero para tener suerte durante el año.
A las primeras aguas de mayo le atribuyen curar el llamado «embuchao de mayo», es decir problemas digestivos..
“Que llueva, que llueva la Virgen de La Cueva” es el clamor popular y al parecer el deseo comienza a cumplirse. Así se espera.