Opinión

En caída libre

En el tramo final de la campaña electoral, cuando la percepción cierta y generalizada indica que las puertas se le están cerrando al candidato nuevo del partido nuevo, resulta de fácil apreciación, entre todos los estamentos de la sociedad, la posibilidad real y verdadera de que el candidato presidencial del PLD, licenciado Danilo Medina, quien a la sazón es el actual presidente constitucional, ganará fácilmente las elecciones, pautadas para el próximo 15 de mayo, en la primera vuelta.

Más aún, entre analistas políticos ya se está hablando acerca de que la victoria de Danilo estará por encima del 60 % y de que el porcentaje de su más cercano contrincante ni siquiera logrará alcanzar el 30 % de los votos válidos, cosa está que constituiría un hecho sin precedente en la historia política dominicana.

Efectivamente, el candidato de los llamados modernos y sus estrategas no han podido convencer a la mayoría de los electorados para que hagan suyos los absurdos argumentos que presentan acerca de la necesidad de un supuesto cambio.

No es fácil pretender ganarle a un presidente candidato cuya forma de vida y sencillez en el uso del lenguaje son idénticas a las que suelen utilizar las gentes humildes y corrientes del pueblo. Lo cierto es que las preocupaciones y los sueños de Danilo se identifican positivamente con el sentir de la inmensa mayoría de los dominicanos que prefieren continuar viviendo de manera pacífica en democracia y en crecimiento, sin sobresalto a la vista.

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