Opinión

Zonas francas (2)

En los últimos 50 años (1966-2016), la República Dominicana ha experimentado una profunda revolución que ha transformado la vida de los dominicanos. Una revolución que es indetenible y que inició en el siglo XIX, cuando algunos presidentes liberales decidieron atraer inversión extranjera, ofreciendo a los inversores incentivos fiscales y tierras gratuitas, para que sembraran caña de azúcar, cacao, tabaco, banano e instalaran ingenios azucareros. Europeos, americanos y cubanos llegaron a República Dominicana atraídos por las facilidades y oportunidades de negocios, que ofrecían los gobiernos de la época. Pasamos de la crianza de ganado y la producción de caoba a una economía orientada al mercado mundial.

El crecimiento exponencial de la economía dominicana, era inimaginable 54 años atrás. Un solo dato es elocuente: en 1961, el presupuesto nacional fue de 184.7 millones de pesos, equivalente a 184 millones de dólares, el Producto Interno Bruto (PIB) alcanzó la cifra de 654 millones de dólares, con un PIB por habitantes de 191 dólares; en cambio, en el año 2015, el presupuesto nacional fue de 630 mil 934 millones de pesos, equivalente a 13 mil 806 millones de dólares, con un PIB por habitantes de 6 mil 500 dólares. Es decir, en 54 años, el presupuesto nacional en dólares se ha incrementado en 7,463%.

¿Cómo se ha expresado este crecimiento? En las últimas 5 décadas, se ha expandido la producción agropecuaria, industrial, el comercio, el turismo, el sector financiero, se han multiplicado las empresas de servicios, ha mejorado sustancialmente la salud y la educación, se han multiplicado y modernizado las infraestructuras de viviendas y transporte, se han desarrollado y expandido las zonas francas, se ha ampliado la cobertura de las telecomunicaciones y hemos logrado avances institucionales trascendentes, a la par con nuestro desarrollo económico y social. Como bien lo explica el destacado intelectual dominicano Frank Moya Pons, en su obra “El Gran Cambio”, en los últimos 50 años, en la República Dominicana todo ha crecido.

¿Qué nos falta? Seguir creciendo y distribuir este crecimiento en forma más equitativa. Es necesario crecer y hacerlo de modo inclusivo.

Crecer con inclusión implica generar empleos productivos. En este proceso de generación de empleos las zonas francas han jugado un rol determinante en la economía dominicana.

Las zonas francas han logrado exportar bienes y servicios de calidad diversificados, dentro de un contexto mundial complejo y competitivo; se han insertado en las cadenas globales de comercio de bienes y servicios, logrando sortear restricciones y limitantes; representan más del 10% de la inversión extrajera directa y el 56% del total de las exportaciones; la instalación de nuevas empresas han aumentado en más de un 10%, logrando atraer empresas de América del Norte, América del Sur y empresas nacionales; el número de parques ha crecido en un 25% en 4 años, a pesar de la crisis que afectó al sector en el año 2008; generan el 2.57% de los ingresos tributarios, lo que representó más de 2 mil 700 millones en el 2014, que sumados a los impuestos directos al consumo, superaron los 10 mil millones de pesos; las exportaciones del sector en el 2014, superaron los 5 mil 500 millones de pesos, contribuyendo con el fortalecimiento de las cuentas corrientes del país; y han realizado cambios estructurales importantes en sus exportaciones durante los últimos 10 años, logrando diversificar y ampliar sus ofertas exportables.

¿Por qué es importante ampliar y consolidar los logros obtenidos hasta ahora por el sector zonas francas? Es simple: para que sigan atrayendo inversión extranjera, generando empleos y divisas para el país y creando a través de este modelo una economía inclusiva, con empleos productivos y cada vez mejor remunerados.

Un estudio elaborado en mayo de 2016, por “Analítica. Inteligencia económica y estratégica”, arrojó que las zonas francas emplean más de 153 mil personas, representando un 12% de las cotizaciones de la Tesorería de la Seguridad Social, y más de un 33% del empleo de la industria de manufactura.

El informe arroja que más del 50% de los empleos de zonas francas son mujeres jefas de hogar; y en algunas provincias, como San Cristóbal, Barahona y San Pedro de Macorís, la mitad del empleo formal proviene de los parques de zonas francas. Se destaca además en el referido estudio, que una empresa de zonas francas genera 13 veces más empleo que el promedio del resto del sector privado formal, lo que ha contribuido de manera efectiva en la reducción de la tasa de desempleo.

Las zonas francas no solo generan empleo directos, sino además, que sus movimientos económicos inciden en la generación de nuevos empleos en otros sectores de la economía. Datos relevantes de “Analítica”, indican que “por cada 10 empleos que generan las zonas francas, se crean 8 empleos indirectos adicionales”.

Sólo en el año 2014, según el estudio citado, las compras del sector zonas francas superaron los 41 mil millones de pesos, favoreciendo al sector transporte, otras manufacturas, el comercio y el sector inmobiliario, lo que generó más de 222 mil empleos indirectos, que sumados a los empleos directos, superaron los 276 mil puestos de trabajo. Una nota importante que se destaca en el estudio de “Analítica”, es que por cada 100 pesos de incentivos que recibe el sector zonas francas, se generan 500 de beneficios para el país. Una verdadera hazaña.

La realidad del mercado de trabajo dominicano es que, la falta de empleo se incrementa con el crecimiento de la población, la migración de la mano de obra y los avances científicos y tecnológicos. Si observamos el Censo de Población y Vivienda, advertimos que el 48.5% de los dominicanos tienen edades comprendidas entre cero y 24 años y la Oficina Nacional de Estadísticas ha establecido que para el 2041, la población dominicana rondará los 13 millones de habitantes. Estas son razones más que suficientes para que sigamos creando las condiciones para consolidar y ampliar aún más el sector zonas francas y extenderlas a otras zonas del país.

La historia no se escribe sin actores ni protagonistas. Todo lo que hemos expuesto anteriormente, ha sido posible por la eficiente y efectiva labor realizada por el Consejo Nacional de Zonas Francas de Exportación, conducido por la Lic. Luisa Fernández, quien ha establecido una estrategia internacional para seguir atrayendo nuevas empresas y localizar nuevos mercados. Avanzamos.

últimas Noticias
Noticias Relacionadas