Luego del informe de la OMS sobre “Traumatismos a causa de los Accidentes de Tránsito” dado a conocer en el 2004, se inició un proceso, que duraría aproximadamente seis años, en el que me correspondió con una participación activa hasta su culminación.
Una actividad importante empezaba a darle forma a todo ese ciclo con la convocatoria en Naciones Unidas, en Nueva York, el 31 de marzo de 2008, con la lectura de la Carta Abierta de personalidades importantes para que la Federación Rusa aceptara la celebración de la histórica Conferencia Ministerial Mundial sobre el tema de la seguridad vial, la cual describimos en nuestra segunda edición “Seguridad Vial en República Dominicana, hacia un plan nacional integral”.
Al siguiente año, a finales del mes de noviembre se produjo en Lisboa, Portugal, la XIX Cumbre Iberoamericana de Presidentes y Jefes de Estado y de Gobiernos, en donde los mandatarios participantes acogieron los artículos 31 y 32 sobre Seguridad Vial en su Programa de Acción de Lisboa, 2009.
Damos a conocer el contenido de los articulados, ya que tuvimos una participación importante para la motivación de los mismos en la Cumbre de Seguridad Vial auspiciado por el Gobierno Español, primero en Santiago de Chile y posteriormente en la capital española, al participar como moderador en la ponencia del Ing. Pere Navarro, a quien consideramos ser el hombre más exitoso de Iberoamérica en aplicación de políticas de seguridad vial, mientras en Madrid fue de grato placer tener como moderador al Dr. Enrique Iglesias.
Intervención en Chile. 14 de junio de 2009.
Los siguientes artículos marcan una referencia relevante como antecedente a la proclamación del Decenio de Acción Global de Naciones Unidas en el marco de la implementación del Plan de Acción para la Seguridad en el desplazamiento humano en el mundo, porque indicaba un involucramiento del poder político en materia de seguridad vial:
“31.- Tomar nota de las conclusiones del VIII Encuentro de Responsables de Tránsito y Seguridad Vial, realizado en Santiago, Chile, el 14 de junio de 2009, como instrumento para mejorar la seguridad vial en Iberoamérica a través de esfuerzos en la recogida de datos fiables de accidentes de tránsito, el establecimiento de políticas de autoridad y un mayor rigor en la expedición de licencias de conducir.
32.- Tomar nota de los resultados del primer Encuentro Iberoamericano y del Caribe sobre Seguridad Vial “Protegiendo Vidas”, encomendando a la Secretaria General Iberoamericana –SEGIB- que continúe apoyando la implementación de los Principios de Madrid. Destacar, igualmente, la importancia de la creación de la Asociación Iberoamericana de Seguridad Vial y la iniciativa de promover la creación de una Federación Iberoamericana de Víctimas de los Siniestros de Tránsito y saludar la realización del II Encuentro Iberoamericano y del Caribe sobre Seguridad Vial, a celebrarse en México en 2011, solicitando a la SEGIB que colabore en su organización”.
En mi intervención en la Cumbre de Madrid sobre seguridad vial a que hace mención el párrafo anterior, recordamos haber dicho textualmente que los países de la región iberoamericana, la cual tuve el honor de representar en ese momento por invitación de la SEGIG, tenía que comprometerse ante el Protocolo de Kyoto y el Desarrollo de los Objetivos del Milenio de Las Naciones Unidas, además de la Secretaria General Iberoamericana, a integrar la Seguridad Vial a los acuerdos mundiales cuando se produjera la revisión de los mismos, y a las agendas de desarrollo de dichos países, por sus grandes implicaciones en el tema de desarrollo sostenible. Fue una oportunidad expresar estas reflexiones que durante algunos años veníamos madurando.
Ponencia en la Cumbre Mundial en Madrid, moderada por el Dr. Enrique V.
Iglesias, Secretario General iberoamericano.
Días antes de la Cumbre de Presidentes y de Jefes de Estado y de Gobiernos en Lisboa, en la denominada Conferencia Ministerial Mundial sobre Seguridad Vial celebrada el 19 y 20 de noviembre de 2009 en Moscú, en donde solicitamos a los participantes oficialmente, a la Organización de las Naciones Unidas y a la Organización Mundial de la Salud, por intermediación del Embajador de Oman y de varios organismos de financiamiento, proclamar la Década de Acción Mundial para la Seguridad Vial.
Esta petición fue acogida y aprobada mediante la Resolución 64/255 por la Asamblea General en mayo de 2010, que en lo esencial llama a sus Estados Miembros a trabajar para reducir a la mitad las víctimas mortales por causa de los accidentes de tránsito en un período de diez años, desde el 11 de mayo de 2011 al 11 de mayo de 2020 con la aplicación de un Plan de Acción Global.
Se dijo en esa ocasión, que “Los Gobiernos deberían comprometerse a conseguir los objetivos de la Década implementando un Plan de Acción apoyado en cinco pilares, diseñado con el fin de:
-Crear capacidad de gestión;
-Influir sobre el diseño de las carreteras y la gestión de las redes viarias;
-Influir sobre el diseño de seguridad vial de los vehículos;
-Y, mejorar los cuidados a los accidentados”.