Juan Pablo Duarte ante todo fue un joven precoz, excepcional estudiante, con una vastísima cultura y una profunda formación en Humanidades. A lo largo de su vida, insistió en la necesidad de esta formación y en la importancia de la educación. Sus ejemplos y sabias orientaciones fueron fuente de inspiración para nuestro maestro don Juan, quien fundó el PLD con patrones muy influenciados por el patricio.
Es evidente la similitud en las ideas del patricio con las del fundador y líder histórico del PLD sobre la República Dominicana, en lo que tiene que ver con su libertad, el valor como pueblo, la forma de visualizar y multiplicar las organizaciones sociales y políticas como la Trinitaria y el PLD. Si hoy vivieran, con su coraje y valentía estarían entregados totalmente a la causa de la libertad, el respeto de las leyes, la Constitución y la educación, como bases del desarrollo de todos los dominicanos y dominicanas.
Pocos compatriotas, cuando estudian la trayectoria pública de Juan Pablo Duarte, reparan en la circunstancia de que, a lo largo de sus 63 años de vida, el patricio pasó la mitad en el exilio (32 años); a lo que debe agregarse la particularidad de que el creador de La Trinitaria fue el único de esa generación revolucionaria que mereció ser desterrado junto con toda su familia. Así, los primeros dos decenios de vida republicana los pasó Duarte en el exilio, pero tan pronto se enteró del crimen de lesa patria, que significó la Anexión a España, regresó al país en 1864 en plena guerra restauradora, dispuesto a incorporarse de manera activa al ejército libertador.
Sin embargo, el gobierno restaurador, consideró que sus servicios a la Patria eran más útiles en Venezuela y lo designó como Embajador Plenipotenciario para que gestionara recursos bélicos y financieros, así como respaldo moral del gobierno venezolano, en beneficio de la causa.
Este hombre de enorme sensibilidad, reflejó siempre un profundo sacrificio en todo momento, sin dudar nunca en entregar a su anhelada patria todos los momentos de su vida, nunca buscó un primer plano. Siempre fue consciente de la complejidad de los intereses que estaban en lucha, su vida no fue nunca fácil porque vivió bajo la constante amenaza, persecución y el destierro.
El profesor Juan Bosch inspirado en Duarte, procuró desde un principio que en el Partido de la Liberación Dominicana imperara la mística y la disciplina, pero no una disciplina impuesta sino consciente y voluntaria. Así como los trinitarios debían procurar integrar otras tres personas, en el PLD se dio origen a los Círculos de Estudios, en nuestra organización también cada miembro de esos organismos debía tener cinco en total y organizar su círculo cuando avanzara políticamente.
Los jóvenes peledeístas debemos tomar de Duarte sus características de liderazgo más relevantes: LA EDUCACIÓN, Juan Pablo Duarte es una figura fundamental para la juventud, porque apenas tenía 17 años cuando jura liberarnos y 21 cuando inicia su praxis política. ¿Qué fue lo primero que hizo? Comenzar a impartir clases gratuitas para la juventud, de idiomas y matemáticas, en una casa que le cedió su padre en La Atarazana; EL ARTE, funda la sociedad cultural LA DRAMÁTICA y utiliza el teatro como herramienta fundamental para llegar y motivar a las masas; LA FILANTROPÍA, funda la sociedad LA FILANTRÓPICA, para resolver los problemas concretos de la gente y sus carencias materiales; UNIDAD CON GRUPOS OPOSITORES, se une a los grupos opositores de Boyer, encabezados por Charles Herard, aprovechando las contradicciones internas de la coalición gobernante; INTEGRACIÓN DE LAS MUJERES, esto, que parece costarle tanto trabajo a muchos líderes políticos fue una estrategia fundamental de Duarte, incluyendo a su propia madre, hermanas y amigas; INTEGRACIÓN DE TODAS LAS RAZAS, “Blancos, negros, cobrizos, cruzados, pardos, marchando serenos, unidos y osados, la Patria salvemos de viles tiranos y al mundo mostremos que somos hermanos”; CONCILIACIÓN, “Si he vuelto a mi patria, después de tantos años, ha sido para servirla con alma, vida y corazón, siendo cual siempre fui, motivo de amor entre todos los verdaderos dominicanos y jamás piedra de escándalo, ni manzana de la discordia”.
De don Juan debemos admirar sus esfuerzos porque nuestro pueblo se impulsara hacia la construcción de un futuro mejor, atendiendo los grandes males que gravitan sobre nuestra sociedad y preservando nuestros mejores valores culturales. Duarte y Bosch son ejemplo a seguir, para que los presentes y futuros ciudadanos de nuestro país, unidos todos, se inspiren en la edificación de una patria, donde imperen la justicia social, la moral, el trabajo y la responsabilidad ciudadana.