Opinión

Cooperativas

Las cooperativas deben ser supervisadas por las autoridades monetarias, pero es necesario que se logre un consenso entre ejecutivos de esas entidades, Instituto de Desarrollo y Crédito Cooperativo (Idecoop), Banco Central y la Superintendencia de Bancos, a fin de que se pueda alcanzar acuerdos que permitan un fortalecimiento de ese sector.

Es necesario una regulación y supervisión efectiva, con el objetivo de dotarlas de una mayor seguridad en beneficio de sus socios-ahorristas, respetando la naturaleza y los principios cooperativos, así como el rol que cumplen en el proceso de inclusión financiera.

En la actualidad, según el marco legal vigente, las cooperativas son reguladas y supervisadas por el Idecoop, y el Poder Ejecutivo la incorpora mediante decreto. Sin embargo, el Idecoop no ha sido lo suficientemente capaz de realizar una efectiva supervisión.

La versión consensuada de regulación de las cooperativas de ahorro y crédito que realizan intermediación financiera, permitirá a este segmento ampliar sus funciones, dentro de las cuales se encuentran la emisión de tarjetas de débito y de crédito, realizar operaciones cambiarias y, a la vez, tener un mayor control de riesgo sistémico, acceso a los sistemas de pagos, elevar su reconocimiento ante los organismos locales e internacionales, entre otras.

El cooperativismo en República Dominicana pasó de ser una actividad en la que varias personas de una misma profesión o barrio formaban una entidad para socorrerse en caso de necesidad, a un negocio multimillonario, con cooperativas que son más grandes que algunos bancos pequeños.

Las autoridades monetarias deben ser las responsables de velar por la seguridad de los ahorros de los dominicanos en las entidades de intermediación financiera. Sabemos que las cooperativas son empresas importantes en nuestro movimiento económico, ya captan ahorros del público y luego los prestan.

Para solo citar un ejemplo, la Cooperativa de maestros, a finales del 2016, contaba con un patrimonio de RD$22,231.0 millones, activos de RD$30,429 millones y aportaciones por RD$12,551.0 millones.

Miles de dominicanos tienen una mala experiencia con las cooperativas que han quebrado porque nunca pudieron recuperar sus ahorros y mucho menos sus ejecutivos fueron a la cárcel. Los ahorros de los socios-ahorristas no están protegidos por un fondo de seguro de depósito obligatorio.

Actualmente, las limitaciones del modelo de supervisión generan un riesgo de uso potencial de dichas entidades para prácticas de actos ilícitos. Además, llama la atención su expansión de este segmento en todo el país.

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