Opinión

Los Triunfos del presidente Trump y los peros

Desde que el presidente norteamericano Donald Trump tomó posesión el 20 de enero del año pasado ha logrado obtener importantes victorias en el desempeño de sus funciones, correlacionadas con su agenda política y sus propuestas de campaña.

El 22 de diciembre pasado promulgó la reforma fiscal que rebajó los impuestos sobre la renta y a la herencia y eliminó la obligatoriedad de todos los ciudadanos de tener un seguro médico.

La economía norteamericana ha tenido un crecimiento muy sólido, y en el segundo trimestre de este año la tasa anualizada de crecimiento fue de un 4%, la mayor tasa desde el 2014. La tasa de desempleo a septiembre descendió a un 3.7, la más baja desde 1969.

Los Estados Unidos lograron arribar a un nuevo acuerdo de libre comercio con Canadá y México a pesar de la retórica altisonante, los desacuerdos y las condicionalidades iniciales que se levantaban. Después de meses de negociaciones e incidentes, como la financiación de un muro (no mencionado), las alzas de los impuestos a los vehículos producidos en México (dejados a un lado). Hubo acuerdo, para complacencia de los tres países. Y Trump cumplió, tal vez no a plenitud, con su promesa de campaña.

En otro caso de éxito, el presidente Trump y el Partido Republicano lograron aprobar la nominación a Juez de la Suprema Corte del juez conservador Brett Kavanaugh, a pesar de las objeciones de muchos sectores y de las denuncias de algunas mujeres de acoso sexual.

Si bien el ejecutivo norteamericano ha tenido triunfos en sus propuestas y ejecutorias, se le presentan, en el futuro cercano, grandes dificultades: desde el punto de vista económico la reforma fiscal, según señala la Oficina Presupuestaria del Congreso, ha provocado al cierre del año fiscal, el 31 de septiembre, un déficit de 804 mil millones, y para el 2019 se estima en casi un billón de dólares.

Al incremento del déficit se le añade el calentamiento de la economía y la guerra comercial con China, como combustibles para el incremento de los costos de los bienes y servicios que se ofrecen en el mercado norteamericano, provocando una presión inflacionaria por el orden del 2%, que es la tasa del marco monetario.

Las presiones inflacionarias han llevado al Sistema de la Reserva Federal a subir las tasas de interés, lo que está provocando que buena parte de los inversionistas se estén refugiando en los bonos del Tesoro, dejando en un segundo plano las rentas variables, lo que puede estar explicando las caídas de los índices accionarios del miércoles y jueves de la semana pasada.

El éxito en las negociaciones del libre comercio entre los países de Norteamérica no garantiza avances en la otra fuente de conflicto, China. Aunque se mantienen las intenciones de dialogar, no se han manifestado progresos, y las tensiones alrededor del Mar de la China y los resultados de las elecciones de medio término en Estados Unidos pueden agudizar las diferencias.

El otro, pero a los triunfos de Trump, se refiere a las elecciones congresuales del 6 de noviembre. La escogencia del juez Kavanaugh para la Suprema Corte de Justicia, y las confrontaciones que esto ha causado, está convirtiendo estas elecciones en una especie de referéndum sobre sus políticas: las encuestas señalan que el 63% de las mujeres están más propensas a votar demócrata, mientras que el 53% de los millenials prefieren a los demócratas, sobre un 26% que votaría republicano.

Los resultados del 6 de noviembre podría ser un punto de inflexión, no sólo desde el punto de vista político, sino también económico.

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