Hablan los hechos

El futuro incierto de la economía global

Cada vez más el mundo luce complicado, lo cual resulta incierto cuando se observa que los debates de políticas públicas tienen carencia de argumentos y poca sinceridad.

La economía mundial transita por una situación difícil donde aparentemente nada está  funcionando bien, lo que hace pensar que la estabilidad de la economía global ha entrado en una fase de alto riesgo. Cada vez más el mundo luce complicado, lo cual resulta incierto cuando se observa que los debates de políticas públicas tienen carencia de argumentos y poca sinceridad.

En la actualidad en los países se observa un desarrollo político y económico cuya diferencia está marcada por los gobiernos de turno, significando esto que los niveles de debilidad e inestabilidad que se derivan son responsable directo de la vulnerabilidad y el bajo crecimiento del PIB que predomina a escalada global

Una explicación de lo que está ocurriendo en las democracias contemporáneas es la persistentes discrepancias sobre las políticas económicas y sociales que pueden ser diseñadas para enfrentar los flagelos que perforan la estabilidad macroecónomica. En la actualidad en los países se observa un desarrollo político y económico cuya diferencia está marcada por los gobiernos de turno, significando esto que los niveles de debilidad e inestabilidad que se derivan son responsable directo de la vulnerabilidad y el bajo crecimiento del PIB que predomina a escalada global.

Muchos de los problemas que afectan a la economía mundial se han gestado por el hecho de que las reformas estructurales requeridas para gestionar la estabilidad macroeconómica con crecimiento sostenido se han estancado. La llegada de nuevos gobernantes, principalmente en economías desarrolladas, sin una agenda adecuada a la realidad de los cambios que se experimentan a una alta velocidad, hacen que estos actúen de manera irracional, lo que en la práctica se traduce en arrojar una granada sobre la economía mundial.

La llegada de nuevos gobernantes, principalmente en economías desarrolladas, sin una agenda adecuada a la realidad de los cambios que se experimentan a una alta velocidad, hacen que estos actúen de manera irracional, lo que en la práctica se traduce en arrojar una granada sobre la economía mundial

Pero es que la marcha de la economía mundial en los últimos cinco años y, sobre todo, lo que puede ocurrir en los próximos, invita a la preocupación si se considera el nivel de ralentización de la economía, fruto de un PIB global que apenas muestra señales de que crecerá menos del 3,9%. Tal situación refleja un panorama con un futuro incierto rodeado de unos peligros que están materializándose, cuando hasta hace poco parecían impensables.

La preocupación por la economía mundial es más grave al considerar que el FMI está alertando sobre un problema que es inocultable, que es el crecimiento de la deuda global, tanto pública como privada. En efecto, preocupa que la economía mundial haya alcanzado cifras  récord de 182 billones de dólares, lo que significa un aumento en 18 billones de dólares, convirtiéndose en un monstruo que no deja de crecer, y que ha superado en un 60% el nivel de 2007, un año antes de que la gran recesión.

preocupa que la economía mundial haya alcanzado cifras  récord de 182 billones de dólares, lo que significa un aumento en 18 billones de dólares, convirtiéndose en un monstruo que no deja de crecer, y que ha superado en un 60% el nivel de 2007, un año antes de que la gran recesión

La cifra de la deuda pública global es más preocupante si se considera que la época de estímulos monetarios por parte de los grandes bancos centrales del mundo parece haber llegado a su final. En virtud de que los gobiernos y las empresas son ahora más vulnerables a un endurecimiento de las condiciones financieras, lo que pone en evidencia que los reales perdedores de tal situación son los países emergentes, que están sufriendo las repercusiones negativas de estas tensiones.

El futuro de la economía global es incierto, rodeado de incertidumbre, situación que puede ir a peor ya que el FMI ha  pronosticado abruptas correcciones en el mercado y en los tipos de cambio si el proceso de endurecimiento de las condiciones financieras continúa yendo más allá. En adición, la guerra arancelaria entre EE.UU y China parece  agravarse, afectando más de lo previsto al gigante asiático y a la economía global.

El futuro de la economía global es incierto, rodeado de incertidumbre, situación que puede ir a peor ya que el FMI ha  pronosticado abruptas correcciones en el mercado y en los tipos de cambio si el proceso de endurecimiento de las condiciones financieras continúa yendo más allá

Es el FMI que ha mostrado la preocupación por la economía global, al rebajar sus perspectivas de crecimiento para el 2019-2020, de hasta el 3,5%, que podría ser mayor si la salida de Reino Unido de la Unión Europea se produce sin acuerdo o si el enfrentamiento entre las dos potencias se recrudece. Es en tales circunstancias que en lo adelante los bancos centrales han de actuar bajo la influencia del nuevo escenario de riesgos, lo que obliga afinar la normalización de sus políticas monetarias y, con ello, las subidas de los tipos de interés.

En la economía global se observa que dos motores de la aceleración del crecimiento del PIB, muestran cierto nivel de desestimulo, tales como el comercio y la inversión que en los últimos años se han frenado, al igual que la producción industrial fuera de EE UU se ha desacelerado, lo que apunta a un escenario global más débil

En la economía global se observa que dos motores de la aceleración del crecimiento del PIB, muestran cierto nivel de desestímulo, tales como el comercio y la inversión que en los últimos años se han frenado, al igual que la producción industrial fuera de EE UU se ha desacelerado, lo que apunta a un escenario global más débil. Entre los países desarrollados, es la zona euro en la que se vislumbra mayor desaceleración del PIB, al igual que las economías emergentes, en particular, Turquía y México, fruto de la estrepitosa  caída que observa de la inversión privada.

A pesar de que en el 2019 se espera que el crecimiento del PIB registre niveles de contracción significativa, se descarta el riesgo de una recesión absoluta, no obstante, la economía global se está  dirigiendo a un año de desaceleración global sincronizada, fruto de que el crecimiento caerá por debajo de lo esperado en la mayoría de las regiones. Sin lugar a dudas, esto podría llevar a un estancamiento global y a una fuerte desaceleración de cara al 2020, año en que anticipa una nueva crisis.

El futuro de la economía global luce desalentador  al observar que en las proyecciones económicas globales se prevé que el PIB mundial será en este 2019 de un 3,2%, lo que desfavorece las esperanzas de superar las dificultades que hoy prevalecen. La incertidumbre de la economía global involucra a al grupo de las economías de mercados emergentes y en desarrollo, en el cual se prevé que el crecimiento disminuya levemente a 4,5% en 2019 y posteriormente mejore a 4,9% en 2020, mientras que para América Latina se proyecta que el crecimiento en los próximos dos años, de 2,0% en 2019 y 2,5% en 2020, panorama que refleja que a la economía mundial se le están arrojando granadas destructivas de manera persistente.

últimas Noticias
Noticias Relacionadas