Opinión

Estabilidad económica y escenarios para una reforma constitucional

Una de las ventajas que ofrece realizar ejercicios como el de la presente opinión, es que da licencia para formular distintos tipos de conjeturas sobre escenarios que se pueden presentar en el contexto hipotético del posible intento de someter un proyecto de ley en procura de convocar a la Asamblea Nacional, con el propósito de modificar la Constitución en el Artículo 124, para así habilitar por segunda ocasión consecutiva al Presidente de la República para una repostulación en las elecciones del 2020.

La conjetura, al ser una afirmación que no ha sido probada tampoco refutada, podría ser considerada como una verdad provisional, al menos hasta el 22 de agosto del 2019, fecha en la que se vence el plazo otorgado en el Art. 58 de la Ley 33-18 de Partidos, Organizaciones y Agrupaciones Políticas, para inscribir precandidatos a la Presidencia por ante la Junta Central Electoral, para lo cual ninguno puede tener impedimento de tipo legal.

Las conjeturas no son aplicables a la ponderación del tema de la estabilidad macroeconómica, pues la literatura económica y la evidencia empírica observable ofrecen suficiente reflexión y datos acerca de la influencia que ejercen los precios, como la tasa de inflación que mide el índice del costo de la canasta básica de bienes y servicios, las tasas de interés -que mide el precio del dinero bancario-, y el precio de la divisa en el mercado cambiario sobre la sostenibilidad del crecimiento económico estable.

La importancia del crecimiento económico sostenible es fundamental para el desarrollo humano, por eso el Art. 2018 de la Constitución establece que: “El Estado procurará, junto al sector privado, un crecimiento equilibrado y sostenido de la economía, con estabilidad de precios, tendente al pleno empleo y al incremento del bienestar social, mediante utilización racional de los recursos disponibles, la formación permanente de los recursos humanos y el desarrollo científico y tecnológico.”

De lo anterior se deriva que preservar la estabilidad macroeconómica con rango constitucional resulta básico para el desempeño de la economía; de ahí la importancia de preservar la seguridad jurídica, como condición para que las decisiones económicas se realicen en un clima de certidumbre, que se alcanza cuando se respeta la Carta Magna, al no modificarse conforme a intereses particulares, sino basado en el consenso y a demandas del desarrollo institucional.

Las reformas constitucionales, al menos en el país, siempre han sido objeto de atención, tanto por el procedimiento que se elige, por el contenido a incluir, el consenso que debe primar, así como, el sentido de oportunidad para iniciarla. La última reforma constitucional que se realizó fue la del 2015 y tuvo el único propósito de permitir la repostulación del actual mandatario de la Nación y contó con la presencia de 220 Asambleístas, de los cuales 181 votaron a favor y 39 en contra.

En la actualidad 222 es la matrícula total de la Asamblea Nacional, compuesta por 32 Senadores y 190 Diputados. El mínimo requerido para que cada cámara pueda sesionar es la mitad más uno y para modificar la Constitución de la República las 2/3 de los presentes, de conformidad con la normativa vigente.

La representación por ante el Congreso de la República por partidos políticos está compuesta por 106 Diputados del PLD, 50 del PRM, 11 del PRSC, 15 del PRD, 2 del PLR, 2 de Alianza País; para Moda, Frente Amplio, PPC y PQDC, 1 para cada uno, totalizando 190 Diputados. Respecto a los Senadores, 30 corresponden al PLD y 2 al PRM. Los legisladores del PLD están conformados de la siguiente forma: 64 Diputados y 24 Senadores para Danilo Medina, 42 Diputados y 6 Senadores para Leonel Fernández.

La composición por simpatía que muestran los distintos legisladores al momento que se escribe esta opinión, 23 de abril del año en curso, permite construir al menos seis escenarios donde en forma lógica y a priori se pueden anticipar posibles resultados de una eventual iniciativa de reforma a la Constitución de la República, sometida por el Presidente de turno.

Escenario 1: Quórum mínimo

El escenario 1, construido a partir del supuesto de que asistan a la Asamblea Nacional el quórum mínimo requerido de la matrícula de ambas cámaras, a saber: 17 Senadores y 96 Diputados, para un total de 113 asambleístas; de los que se requerirían las 2/3 o su equivalente, 75 asambleístas, para aprobar una reforma constitucional. Este resultado permitiría la reforma a la Constitución; sin embargo, partiendo de la modificación a la Carta Magna del 2015, a la que asistieron 220 miembros de la Asamblea Nacional, la inasistencia de los que oponen a la modificación constitucional resulta improbable.

Escenario 2: Asistan 119 Asambleístas

Asumiendo la conjetura de que de los 222 miembros de la Asamblea Nacional, asistan 119 asambleístas –todos simpatizantes del Presidente de la República-, equivalente a 24 Senadores y 64 Diputados del PLD, 15 del PRD, 11 del PRSC, 2 del PLR, 2 de MODA, y 1 del PPC, la reforma constitucional se aprobaría. Este escenario improbable, asume la inasistencia por magia de los asambleístas que se oponen a la modificación constitucional.

Escenario 3: Los pro-reforma «convenzan» a legisladores contra-reforma

Para hacer realidad el escenario 3, la pro-reforma constitucional tendría que «convencer» a 29 legisladores que promueven la no reforma, los que sumados a los 119 asambleístas con los que cuentan, lograrían alcanzar los 148 votos necesarios para aprobar una reforma constitucional. Este escenario resulta poco probable, dado el documento público firmado por los diputados PLD/Leonel que se oponen a una eventual reforma.

Escenario 4: Hipólito Mejía deje en libertad a sus asambleístas

El escenario 4 le permitiría a los promotores de la modificación constitucional, obtener 132 votos, distribuido de la siguiente forma: 95 Diputados del PLD/Danilo Medina, incluye aliados de otros partidos, más los 13 Diputados de Hipólito Mejía, cantidad de votos que serían insuficientes en 16 para completar los 148 asambleístas requeridos para alcanzar las 2/3. Esta conjetura permite afirmar que la modificación constitucional no se aprobaría y resulta probable que ocurra.

Escenario 5: Los asambleístas del PRM votan en contra

Ante los pronunciamientos reiterados de los voceros de los legisladores y de la dirección política del Partido Revolucionario Moderno (PRM), en cuanto a que se oponen a una modificación constitucional, los promotores de la reforma obtendrían 119 contra 103 votos, faltándole 29 votos para su aprobación; resultando rechazada en condición de muy probable.

Escenario 6: Asista la cantidad de asambleístas del 2015

La experiencia más próxima de reforma constitucional es la del 2015, para la ocasión, asistieron 220 asambleístas, de asumir que los 2 faltantes correspondan a los que se oponen a la modificación constitucional y que logren «atraer» a 10 asambleístas PLD/Leonel, los pro-reforma a la Constitución obtendrían 129 votos, faltándole 17 votos para alcanzar las 2/3 de los 220 asambleístas presentes en la Asamblea, resultando muy probable el rechazo a la modificación constitucional.

De manera que, en una votación no contaminada, de los seis escenarios presentados, en tres la modificación constitucional se rechazaría y en tres escenarios contaminados por una mano invisible que impida la asistencia a la sesión de la Asamblea Nacional de los que se oponen a la reforma o que lo “conquisten” se podría aprobar la modificación a la Carta Magna.

Si a los seis escenarios se le agregan las distintas posiciones de rechazo a la modificación constitucional por las iglesias, como la Católica, la sociedad civil, grupos empresariales y la población, medida por las encuestas que alcanzan hasta el 73.0 %, el país se expondría a riesgos provocados que atentarían contra la economía y la democracia.

últimas Noticias
Noticias Relacionadas