Opinión

Gregorio Luperón y Charles Somner reivindican Soberanía Dominicana

Apenas 3 años después de conquistar en los campos de batalla La Restauración de la República, en 1865, frente a la España colonialista, con la Guerra de los 6 años (1868-1874), se instalaba el gobierno entreguista y traidor de Buenaventura Baez, amigo del dinero, de lo fácil y de la complacencia ante potencias extranjeras.

Baez, apenas al frente del gobierno Dominicano, asumió la empresa traidora de anexar a Estados UnidosdeAmérica, primero la Bahía de Samaná, y luego todo el territorio Nacional al presidente de los Estados Unidos, el General Ulysses S. Grant.

El presidente Buenaventura Baez se empeñó en traspasar el control de la Bahia, a la firma «Samaná Bay Company», para lo que decidió entregar por 99 años el control de la Bahía a un costo de 1,000,000 de dólares en metales, y 100,000 dolares en armas.

Pero el presidente Grant, no se conformaba con saltarse la Bahía de Samaná, la que «se ubica en un punto estratégico» sino que, sus ambiciones eran desmedidas, el presidente gringo solicitaba «la anexión total de la República», para lo cual el presidente Baez logró el apoyo del Congreso Nacional Dominicano.

Pero, si traidores han existido siempre desde la fundación de la República el 27 de Febrero de 1844, justo es decir que, jamas han faltado los patriotas que con determinación, dignidad y coraje, han asumido la defensa a la ebseña tricolor.

Ante la afrenta traidora y vende Patria del presidente Buenaventura Baez, surgió la voz redentora del padre de la patria Gregorio Luoerón, diciendo NO al proyecto anexionista de Baez.

El General Luperón dio inicio a una campaña de oposición, tanto en el territorio Nacional, así como por los países del Caribe y Antillanos, para lo cuál se hizo acompañar de una comitiva de patriotas, moviéndose en el velero llamado El Telegrafo».

Ante el empecinamiento y la determinación del presidente de la República Buenaventura Baez, de enajenar por unas cuantas modernas el territorio Nacional, se inició a continuación el enfrentamiento de dos bandos en el debate Nacional.

Por un lado, el traidor y presidente de la República, Buenaventura Baez y su Partido Rojo, y en el frente el Héroe de la Restauración, Gregorio Luperón y su Partido Azul.

Enfrentados los vende patria y los defensores de la Soberanía Nacional.

El presidente Grant, no cedía y estaba resuelto a ocupar el territorio dominicano, para lo que envió una delegación a Santo Domingo, llegando, incluso, a firmar entre los dos Estados, un convenio de anexión y entrega.

La batalla diplomática se libraba en todos los frentes.

En medio del debate por la Soberanía del país, sugio un aliado muy valioso en el Senado de los Estados Unidos de América, el senador Republicano Charles Somner, quien recibió la carta que enviara Gregorio Luperon al presidente Ulysses Grant.

Somner, no solo refrendó el clamor del patriotismo Dominicano sino que fue vocero e hizo de su curul en el Senado una trinchera contra los planes anexionistas del presidente Ulysses Grant.

El aporte del senador Somner fue decisivo para aplastar las pretenciones de Baez y Grant.

Charles Somner, no era un simple senador, era un batallador que desde 1855 asumía «con voz de metralla» la resistencia en el Senado contra la esclavitud que imperaba en los Estados Unidos de América, a tal punto que contra el senador Charles Somner se fraguaron varios atentados.

De manera tal que el senador Somner gozaba de prestigio y era una voz Nacional de carta tomar en esa nación.

La alianza estratégica entre Gregorio Luperón y el señor Charles Somner, es imperecedera en el tiempo pues solo con esa determinación en defensa de la soberanía Dominicana, ha impedido que hoy no seamos una colonia de los Estados Unidos de América.

El pueblo Dominicano, no solo debe gratitud por su solidaridad al senador por Nsssacusetts, Charles Somner (1811-1874), sino tambien, a quien prestó su influencia para que la postura de Gregorio Luper�

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