Juan Bosch, destacado político y escritor
dominicano, promovió la paz mundial a
través del respeto a la soberanía, la justicia
social y el rechazo al imperialismo. Su visión
ético-política priorizaba al ser humano, la
democracia auténtica y la
autodeterminación de los pueblos,
defendiendo el derecho de las naciones a
decidir su propio destino, enfrentando la
injerencia extranjera, la que consideraba
una amenaza a La Paz mundial.
Juan Bosch y el presidente Lula coinciden, en que la Paz no es solo la
ausencia de guerra, Lula da Silva ha dicho “La Paz está íntimamente
ligada al desarrollo y la construcción de un orden internacional mas
equilibrado” y afirmaba que,” no puede haber paz duradera en un
mundo marcado por profundas desigualdades y asimetrías de poder”,
“no habrá paz en el mundo mientras haya hambre y desigualdad”.
Martin Luther King Jr. lo dijo de esta manera, “La Paz no es
simplemente la ausencia de tensión, es la presencia de la justicia”,
construir una paz verdadera, requiere transformar las estructuras que
generen conflictos, reducir las desigualdades y fortalecer los
mecanismos de cooperación internacional, el reto fundamental para
lograr La Paz mundial es poner un alto a quienes se creen dueños del
mundo y solo ven sus intereses y su poder y no el derecho de los
pueblos a una vida de paz, tranquilidad y justicia social.
Hoy en día vemos que estos conceptos han sido irrespetados por
naciones, que pretenden violentar por la fuerza de las armas, las
agresiones y la violencia, el principio de que cada pueblo tiene el
derecho inalienable de decidir su sistema politico, su modelo
económico y su destino colectivo sin injerencias externas, lo que se
ha convertido en una de las contradicciones mas evidentes del
presente orden mundial.
El irrespeto a la autodeterminación de los pueblos, tambien se
manifiesta en el ámbito económico, instituciones financieras
internacionales y acuerdos comerciales, condicionando las políticas
internas de los estados, lo que limita su capacidad de decisión
soberana, lo que se refleja con mayor impacto en naciones débiles de
America Latina, el Caribe y Africa.
A esto debemos agregar la doble moral del sistema internacional, lo
que se evidencia en el apoyo para algunos países dependiendo de
intereses estratégicos, mientras otros son ignorados o reprimidos, lo
que esta afectando la legitimidad del sistema que seguirá siendo
frágil, desigual e insostenible, alimentando la desconfianza entre las
naciones y un clima de confrontación frente a un orden basado en el
poder y la conveniencia.
La Paz mundial enfrenta hoy en día una compleja y severa crisis,
caracterizada por conflictos armados directos e indirectos,
intervenciones militares, violencia, guerras prolongadas donde los
intereses económicos externos juegan un papel decisivo, operaciones
encubiertas, interminables violaciones al derecho internacional, la
ambición de poder y la falta de gobernanza mundial, factores todos
determinantes en la generación de conflictos.
En la actualidad la humanidad enfrenta un panorama sombrío, en
cuanto a la defensa de los derechos humanos y la preservación de La
Paz, la desigualdad y la pobreza existentes, la constante
manipulación informativa y el uso del poder sin limites por naciones
que no tienen escrúpulos en sus planes por expandir sus intereses,
haciendo que el orden mundial sea cada vez más frágil e incierto.
Al hablar de una paz verdadera para la humanidad, debemos tener
presente la celebre frase de Benito Juárez, “El respeto al derecho
ajeno es La Paz”, lo que nos dice que La Paz duradera solo puede
construirse sobre la base del respeto mutuo, donde se reconoce la
dignidad y los derechos del otro, que sienten bases solidas para una
convivencia armónica, que consolide un estado basado en la legalidad
y la soberanía de modo que se construyan consensos.
La Paz en el mundo no significa que no haya guerras, sino que
existan justicia, estabilidad, cooperación y respeto entre los pueblos,
en esta etapa de la humanidad el poder sin limites se esta
imponiendo al derecho y los conflictos armados, las agresiones,
amenazas. las sanciones económicas unilaterales y los bloqueos,
irrespetando el derecho internacional, constituyen acciones peligrosas
contra La Paz mundial.
En momentos en que la paz mundial atraviesa su punto más bajo
desde la Segunda Guerra Mundial, se hace necesario reflexionar
sobre los esfuerzos colectivos para construir una cultura de paz, que
priorice el bienestar ciudadano y la convivencia pacifica entre las
naciones y le ponga un freno a la carrera de conflictos y guerras que
sacuden al mundo y amenazan convertirlo en un infierno.
Los esfuerzos por lograr La Paz mundial no deben dirigirse
exclusivamente a limitar las guerras, sino que hay que luchar por
transformar las condiciones que la hacen posible, La Paz debe ser una
aspiración y un clamor permanente de la humanidad, a pesar de que
esta constantemente amenazada por los intereses politicos y
económicos de las grandes potencias, lo que erosiona la estabilidad
global, los diálogos y la convivencia pacifica de los pueblos.