En la enciclopedia histórica y política mundial Lenin está consagrado como el gran constructor y líder de la primera revolución socialista que tuvo lugar en el mundo, Rusia, en 1917.
Lenin hace su aparición en el teatro de la vida en Rusia en 1870 en el contexto de una sociedad feudal, dominada por la autocracia zarista, y que iniciaba el despegue hacia el desarrollo capitalista.
La hegemonía y prevalencia del feudalismo en Rusia todavía en la segunda mitad del siglo XIX contrastaba con la hegemonía del capitalismo y su esplendoroso desarrollo en la Europa del oeste y en Estados Unidos.
Formado bajo las orientaciones del filósofo, mentor y maestro Georgi Plejánov, Vladimir ILich Uliánov -Vladimir Lenin- iniciaba su propio desarrollo intelectual con la publicación en 1900 de su afamado libro intitulado El desarrollo del capitalismo en Rusia que había terminado de escribir en 1899.
Contradictoria y paradójicamente el discípulo y el maestro recorrerían itinerarios diferentes en la teoría y la praxis política en el marco de la misma filosofía marxista en la que se habían formado el uno y el otro.
En el calor de la lucha política a principios del siglo XX, el teórico Plejánov consideraba, erróneamente, que una vez destronada la autocracia zarista, Rusia debía agotar una etapa de democracia burguesa antes de llegar al socialismo, y en su equivocada aplicación de la teoría marxista a la realidad planteaba que debía darse “el equilibrio entre la lucha económica y la política, entre la burguesía y el proletariado, entre los obreros rusos y sus dirigentes socialdemócratas y entre determinismo y voluntarismo”.
Precisamente en el fragor de la lucha política, y de cara a la revolución que esperaba Plejánov en 1905, Lenin publica en 1902 su libro ¿Qué hacer?
Aunque Lenin no planteaba que había una etapa o período intermedio de democracia burguesa antes de llegar al socialismo como asumía Plejánov, Lenin sí planteaba la necesidad del desarrollo del capitalismo en Rusia, y al efecto en su libro sobre la materia analizaba extensamente e intensamente las vías, los mecanismos y el procedimiento para provocar el desarrollo capitalista en Rusia tanto en el campo como en la ciudad, ora en la agricultura, ora en la industria, sustituyendo el trabajo basado en la prestación personal propio de la hacienda terrateniente por el trabajo asalariado y el desarrollo de la industria comenzando por los pequeños talleres, pasando por la manufactura y terminando en la fábrica o industria maquinizada, para provocar, a su vez, el desarrollo del mercado interno y del mercado exterior.
Pero en ¿Qué hacer? Lenin abordaba los problemas internos y externos de 1902 que tenía que encarar la socialdemocracia rusa de acuerdo a su visión, y defendiendo en el marco de la lucha teórica y de las contradicciones internas la necesidad de la libertad de crítica, de la necesidad de contar con un periódico central con vigencia nacional (Iskra) y los trabajos organizativos a nivel local y nacional.
Lenin es el genio político que articula y vincula la teoría con la acción política en cada etapa de la sociedad rusa y del partido socialdemócrata de esa nación, es decir, en Lenin se conjugan de manera interactiva, vinculante y dinámica dos condiciones: la del pensador, intelectual o teórico y la del accionante político (práctico o pragmático político).
Digresión: En el mundo de la forma de hoy se considera pecaminoso que un líder o dirigente político tenga también la condición de pensador, de teórico o de escritor, porque se reduce la condición de político solo a la condición de accionante político (político práctico o pragmático). ¡Pero es inaceptable e inadmisible que un político pueda ser un gran práctico al margen del conocimiento y de la teoría!
La lucha teórica y política entre bolcheviques, cuyo líder era Lenin, y menchiviques, encabezada por Plejánov, al interno del partido socialdemócrata ruso fue tan intensa que terminaron separándose definitivamente los primeros de los segundos en 1912.
Claro, el hecho de que Lenin lograra conectar la teoría con la acción política no significa que no cometiera errores o que no se equivocara. Lo que queremos significar es que a cada situación concreta le buscaba una explicación teórica, y a partir de ella elaboraba tácticas y estrategias para encauzar la acción política, de manera que el uso de la teoría estaba orientado, ante y sobre todo, a la acción política o la práctica política.
Dos años después de iniciada la primera guerra mundial, Lenin publicó El imperialismo, fase superior del capitalismo, libro en el que analiza las características del capitalismo monopolista, el capitalismo monopolista de Estado, y de que Rusia no debía participar en esa guerra porque se trataba de una guerra entre potencias imperialistas por el reparto del mundo entre ellas, y al mismo tiempo propuso convertir esta guerra de rapiña en un lucha civil internacional, cosa que no logró.
Iniciada la revolución socialista rusa, en octubre de 1917, tras el golpe de Estado dado por León Trotski al gobierno provisional tras la suplantación del último gobierno zarista, Lenin publicó otro libro llamado El Estado y la revolución en el que planteaba la necesidad de la destrucción del viejo orden y con él del Estado que acompañaba a ese orden, en otras palabras, se planteaba la necesidad de la construcción de un nuevo Estado para la nueva sociedad socialista que acababa de nacer.
Y vuelve Lenin a recorrer, en su nueva obra El Estado y la revolución, los caminos de la teoría y de la historia en el contexto de su cosmovisión marxista y de la realidad rusa, para deducir de ellas los elementos para la construcción del nuevo Estado llamado a mantener e impulsar la revolución socialista rusa.
Y Lenin concluyó que el nuevo Estado tenía que ser la dictadura del proletariado.
¿Por qué dictadura del proletariado, y no democracia del proletariado?
Entiendo y justifico que en los primeros años de la revolución socialista rusa se necesitaba de un régimen de fuerza para poder mantener y consolidar en los primeros años dicha revolución, porque había que defenderla de la resistencia de las viejas estructuras, de las conspiraciones internas y externas de las potencias capitalistas, de los disidentes, pero después de consolidado el proceso no había razón para que no se le abriera paso a la democracia proletaria en el socialismo.
Pero en realidad lo que se estableció fue un régimen político de dictadura del partido bolchevique o la dictadura de la pequeña burguesía, la llamada intelligentsia, que dominaba de manera prácticamente absoluta al partido comunista ruso. En otras palabras, esa dictadura del partido bolchevique y el reinado de la pequeña burguesía en la sociedad socialista rusa se hacía siempre en nombre del proletariado.
Esa primera etapa podía durar 30 ó 40 años, pero no extenderse sin modificación a todo su tiempo de existencia desde 1917 hasta 1991.
Al impulsar en 1921la Nueva Política Económica, Lenin reconoció que se había equivocado al aplicar una política de total nacionalización o socialización de todos los medios de producción, en el marco de una planificación altamente centralizada, desde el mismo momento del nacimiento de la revolución socialista rusa en 1917, por lo que se abrió un espacio que permitiera la vigencia y el desarrollo de la economía de mercado y de la iniciativa privada en determinadas actividades económicas.
Y esto había que hacerlo, además, porque la primera revolución socialista se llevó a cabo en el país donde el capitalismo estaba menos desarrollado, porque Rusia había sido hegemónicamente feudal durante todo el siglo XIX, y en el último cuarto de este siglo es que arranca el desarrollo del capitalismo en ese país. Es más, el viejo orden, y con él el Estado oligárquico y autocrático zarista, sobrevivió hasta 1917, cuando la revolución socialista se encargó de destronarlo, liquidarlo y sepultarlo.
Esto nos indica que la clase obrera, el proletariado, no era social, ni intelectual, ni políticamente dominante en la sociedad rusa de 1917, por lo que la dictadura del proletariado cayó en el ámbito de la ficción.
¿Pero por qué la dictadura de la burguesía en el capitalismo tiene que ser sustituida necesariamente por una “dictadura del proletariado” en el socialismo? Como no hubo propiamente una dictadura de la burguesía en Rusia, sino una dictadura de la oligarquía zarista de raigambre feudal, creo que es un artificio fallido en la construcción teórica de Lenin al asumir el nuevo Estado como un estado de dictadura del proletariado.
La opción puede ser la verdadera democracia en el socialismo.
Creo que el socialismo es compatible con la democracia y viceversa, y este sistema social con mucha más razón que el capitalismo debe abrazar y cazarse eternamente con la democracia, porque la democracia emerge del pueblo y el verdadero socialismo es pueblo convertido en poder público.
En el socialismo con más razón que en cualquier otro sistema social hay que darles continuidad, espacio y vigencia a las mayores conquistas del ser humano: los derechos humanos y los derechos de libertad (las libertades públicas y ciudadanas).