Algunos demócratas liberales evaden el reconocimiento de su doctrina sobre el hecho de que ésta asume, que la verdad se presenta elusiva y cambiante, en los procesos vividos por el devenir histórico-social. ¿Cuál es el principal papel de la verdad conceptualizada como factual? En lo particular, considero que la respuesta puntual a esta interrogante, debe ser enfatizada, en que el papel la verdad factual es asignar el carácter correspondiente de las ideas con la realidad, pero acentuándose sobre sí misma. Esto así, porque la verdad factual es en realidad, una descripción metafórica.
Se necesitan, según Don Mario Bunge, además de una definición y una teoría del concepto de verdad como correspondencia, porque un criterio de verdad, necesita de una regla para decidir, si una determinada proposición factual es verdadera o falsa, si esta manifestación se da por completo o solo hasta cierto grado.
El valor de la filosofía radica en la búsqueda de la verdad. Una cosa es la existencia de la verdad y otra es que el individuo se coloque en la posibilidad de arribar a ella. Ver, en una especie de retrospección, si estamos dispuestos a pagar los costos de la verdad. Creo que el costo social de la verdad es una apoteosis de calamidades frente a las posibles actitudes de la gente común, al vivir ese proceso cruel de reconocimiento; porque mientras más se sabe, más se sufre y posiblemente sea mejor para fines de mercado, evitar sufrimientos a las mayorías soberanas. ¿Es esta una verdad factual?
La verdad es una familia de conceptos mutuamente irreductibles y no definibles entre sí. Es bueno puntualizar que el conjunto de verdades está integrado por la verdad factual, la verdad formal, la verdad moral y la verdad artística. En el juego de la vida política, la verdad artística convierte a los líderes en trabajadores sobre tablas escénicas muy apuntilladas, y deben caminarlas descalzos. La verdad moral no coloca a los individuos en la presidencia de ninguna nación, es solo un discurso, pero si los líderes no poseen planes concretos sobre adecentamientos programados en mejoras positivas sobre el conjunto de males que afectan a las sociedades, entonces se vuelven individuos sociales del marketing pura y simplemente.
Las percepciones no construyen legados perdurables, entonces, los lideres tienen que manejar posibilidades de construcción de los legados correspondientes y para ello, creemos que deben tener la capacidad de buscar el equilibrio, entre el conjunto de verdades existentes.
Todo lo expuesto anteriormente, lo quiero aterrizar en el pretendido análisis del protagonismo que se vive a diario en nuestra nación, sobre una pequeña muestra del todo político, enfatizado en el PLD.
Los acontecimientos anómalos de las últimas semanas a lo interno del órgano partidario de mayor jerarquía y ente decisorio del Partido de la Liberación Dominicana, viene a terminar de quitar la tapa a un recipiente que no huele bien y puede terminar en una putrefacción que contamine el instrumento político en sentido general.
Lo que ha venido manifestándose en la opinión pública se traduce en lucha interna, en niveles sin precedentes en nuestra organización partidaria y se ha estado presentando con una irresponsabilidad monumental. El problema ODEBRECHT es un entramado internacional, que está llamado a dañar los procesos democráticos, débiles por demás en sus bases institucionales, por lo que el manejos de un tema trascendental como el de las sobreevaluaciones de obras por parte de la constructora brasileña, debiera ser visto con mucha atención por el Comité Político, de una forma contundente, orgánica y transparente.
Lo que afirmamos en el párrafo anterior, lo colocamos en la palestra pública, debido al nivel de preocupación en que nos encontramos, con respecto a la situación hemisférica en el aspecto político y social. El volcán está en proceso de ebullición en el sur del continente y en nuestro país se percibe en el contexto nacional un manejo de la comunicación lleno de pesimismo en niveles peligrosos, porque es notable el descontento en una parte importante de la clase media, la que históricamente tiende a olvidar los avances que ha adquirido el contexto social, para encerrarse en sus individualidades de irracionalidad y egoísmo.
Creo inoportuno jugar a dar “cordel al pez”, porque puede terminar arrastrando a la embarcación. Creemos que esto es así, debido al interés de sectores del entramado social, que poseen mucho poder y concuerdan a veces sin darse cuenta con objetivos imperialistas, que financian manifestaciones y acciones en contra de los gobiernos que han estado trabajando por el bienestar social en toda América Latina.
Llamar a la disciplina es un imperativo del momento, aunque estamos convencidos de que la disciplina debe ser consciente, asumida por los individuos para que sea eficaz, el momento amerita un tratamiento de crisis.
El conjunto de percepciones, pensamientos, evaluaciones, sentimientos y tendencias de comportamientos dirigidas hacia nosotros mismos, hacia nuestra manera de ser y de comportarnos, está siendo visto por el soberano y puede llegar a desenamorarse de nuestros proyectos de cambio social, económico y político. Si perdemos el respeto de una parte importante de la población, estaríamos auto sacándonos del poder ejecutivo en las próximas elecciones. Oír cantar al Gallo dentro del cascarón del Huevo, como tantas veces dijo Don Juan, ayuda al dirigente en la prevención de problemas que podrían incubarse y dañar las ejecutorias del gobierno central.
Hace tiempo que una gran mayoría de los militantes del partido está en actitud de moral baja y eso provoca un vacío en el equilibrio de la percepción respecto a lo que es el Partido de la Liberación Dominicana.
En estos momentos veo una situación parecida al año 2000, cuando nos acorralaron con la consigna de “come solos” emanada de la expresión política de mayor pragmatismo en la historia nacional, el doctor Joaquín Balaguer. Ya esa figura está ausente del escenario y ese proceso es parte de la historia política nacional, pero debe servimos de lección, porque “cualquier bujuquito amarra” y si nos amarran moralmente, podríamos caer, porque la maquinaria electoral denominada PLD depende de la moral alta conque ha librado las batallas políticas, desde su fundación hasta hoy.
El orgullo de ser peledeistas nos ha movido a tomar las calles a golpes de boinas, gorras y banderas, a visitar casa por casa y defender al partido en todos los ámbitos y en todos los lugares.
Si se calla el militante de base del PLD, los votos no aparecerán en las urnas en los niveles necesarios para triunfar. Esa militancia es la invencible en cada callejón, esquina, municipio o paraje. De nada valen las caravanas llenas de movilidad automotriz de última generación. Si calla el militante peledeista en los gremios profesionales, en las iglesias y colmados, de nada valdrán los spot de televisión, ni las cuñas de radio ni las enormes bocinas en camiones y patanas.
El peledeista levanta su frente, porque hasta ahora ha creído en el crédito y la estima de sus dirigentes y de un tiempo a esta parte, se ha estado socavando el buen nombre de algunos peledeistas, a los que sus propios compañeros han estado acusándoles, lesionando sus honras, desacreditando la estima pública que han construido, en una especie de depravación moral, perversa, abyecta, miserable y ruin. Esta situación de auto sabotaje viene de lejos, pero ahora está haciendo daño en el fondo del alma del partido.