Hablan los hechos

El gran reto es disminuir la mortalidad vial

Los siniestros de tránsito siguen siendo un gran dolor de cabeza, pues los esfuerzos hasta ahora realizados resultan insuficientes para revertir la tendencia catastrófica, evidencia el balance de 2016, con la más alta cifra de fatalidades de los últimos siete años, superior en 9.04% al período anterior.

2 mil 122 decesos en el lugar, fueron registrados en el departamento de Estadística de la AMET, mientras que en el 2015 la cifra de fallecidos fue de 1,946.

En término de tasa de mortalidad de óbitos por cada cien mil, con las estimaciones de los decesos posteriores a la tragedia y considerando deficiencias importantes en la recopilación de datos, el valor alcanzó 43.84. Es decir, 7.54% por encima de 2015.

Récord

Pero, cuando se hace una comparación con la tasa de mortalidad de 41.7 muertes por cada cien mil habitantes calculada por los organismos internacionales en el 2010, el año pasado rompe record al sobrepasarla en un 4.6 puntos porcentuales.

Ello evidencia que aún no se ha comprendido la problemática ni cual sería el tratamiento adecuado para resolverla, o al menos reducirla significativamente.

En lo que va de siglo, solo 2001, reportó 2 mil 464 víctimas mortales por incidentes in situ, tiempo antes del desplome económico por la gran crisis bancaria de 2002, siendo el valor más cercano a la fatídica cifra de 2016.

A la velocidad excesiva, ausencia del apropiado casco de motoristas; del cinturón de seguridad y consumo de sustancias alucinógenas, tenemos necesariamente que agregar factores de riesgo inminentes: la distracción, obsolescencia del campo vehicular y los precios bajos del combustible; factor, este último, que motivó mayores desplazamientos, y también aumentó el número de lesionados en un 23%.

Si se reportaron12,809 incidentes con víctimas en 2016, casi 2,370 más que en 2015, fue porque se cometieron más infracciones; pero, las contravenciones bajaron un 30%.

Aunque muchos no parecen entenderlo, estamos frente a un problema humano de gran magnitud que ataca especialmente a personas en edad productiva, y que sigue siendo la principal causa de muerte en el país, y la peor forma de destruir el dinero.
IMPORTANCIA DE LAS ESTADÍSTICAS

Las 17,263 víctimas de 2016 superan los registros de lo que va de siglo.

El informe de la OMS –Organización Mundial de la Salud- publicado en el 2013, con datos de 2010, detonó no obstante la atención de las autoridades, pues nos situaba en el 2do lugar del ranking mundial.

En la Segunda Conferencia Mundial de Alto Nivel sobre Seguridad Vial, celebrada en Brasil en noviembre 2015, fue conocido el reporte sobre la situación dominicana, pero con datos del año 2013.

Por lo regular no se contempla las muertes posteriores a los incidentes, siendo recomendable completar las informaciones fidedignas, clasificando los heridos en muy graves, graves y leves.

En la franja crítica

En 2016, el incremento trágico fue de 21%, respecto al año anterior.

La Comisión Europea de Seguridad Vial estima crítico un valor mayor a 12, pero RD está en el nivel superior de la franja con 43.82 muertes por cada cien mil habitantes, equivalente a casi el cuádruple.

Urge fortalecer la prevención y las atenciones hospitalarias

Pese a la relativa mejoría en la asistencia por la intervención del servicio 911, urge fortalecer la prevención y las atenciones hospitalarias para reducir la morbilidad, pues un número indeterminado sigue falleciendo tras los acontecimientos.

La asistencia a las víctimas en siniestralidad de tránsito mejoró en 8 puntos, situándose en 24% en 2016, pero muy distante del 80 a 90% de países desarrollados.

Pese a su laboriosidad y mejores intenciones en poco contribuyen los operativos puntuales del Centro de Operaciones de Emergencias, pues se requiere mucho mas que acciones coyunturales.

Baja Esperanza de Vida

El mayor porcentaje de víctimas se sitúa en el rango de 15 a 29 años de edad, concentrando el 62% de los años de vida productiva perdida. Las estimaciones sitúan los años perdidos por inseguridad vial en 42,508.

La tasa de incidencia por cada cien mil habitantes creció un 21%, con incremento de 43% en la zona urbana, y disminución de 19% en la rural. El 64% de las víctimas eran ocupantes de motocicletas, que se incrementaron en 22% respecto al 2015, rompiendo el récord de los últimos 7 años.

Impacto en la economía

El presupuesto general de 2016 fue de RD$663,558 millones y el PIB de los últimos 6 años, equivalente a US$66,050 a una tasa de cambio de 46.6 por dólar.

Asumiendo que los costos pueden ascender hasta al 5% del PIB de un país, según un informe de la ONU de 2015, el costo global de los siniestros con víctimas, llegaría a RD$329,627 millones.

Siendo conservadores, estimándolos en RD$166,500 millones, significaría aproximadamente el 25% del presupuesto nacional del año pasado.

Pérdidas en vidas, servicios médicos y de otra índole, propiedades, medio ambiente, demoras… deberán ser evaluadas por los organismos oficiales para tener una idea más precisa.

También en 2016, la AMET levantó un total de 477,416 contravenciones, cuyo cobro eficiente reportaría al fisco más de RD$534 millones.

Las informaciones se extraen de sugerencias para avanzar en los objetivos de desarrollo del Decenio de Acción Global para la Seguridad Vial entregadas por Holguín a los señores Jean Todt, Enviado Especial del Secretario General de las Naciones Unidas para la Seguridad Vial y Ricardo Sánchez, Oficial a Cargo de la División de Recursos Naturales e Infraestructura de la CEPAL.

Holguín pondera el pobre progreso en los indicadores de siniestralidad desde que se dio a conocer el Plan en el 2011, considerando pertinente propiciar con urgencia un debate multidisciplinario que analice las causales que impiden el mejoramiento de la seguridad vial global, y además que se evaluen nuevos actos de terrorismo con implicaciones en el tema, como los atropellamientos masivos y estampidas humanas.

Sugiere que los resultados de este consenso sean compartidos con las autoridades de más alto nivel político para toma efectiva de decisiones, al tiempo de crear un escenario para una Conferencia de Naciones Unidas sobre la Seguridad Vial con los Jefes de Estado y de Gobierno donde se asuman acuerdos específicos, firmes e impostergables.

Y también que popicie junto a la instancia bajo su responsabilidad en la ONU, mayor y mejor participación de las ONGs especializadas en el tema en sus respectivos países, ya que han demostrado ser claves para el desenvolvimiento de la seguridad vial vinculante al Desarrollo Sostenible y al Cambio Climático.

Holguín participó como invitado en el Taller Regional sobre Seguridad Vial en América Latina y el Caribe, celebrado los días 13 y 14 de este mes de marzo en Buenos Aires, Argentina.

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