Efemérides

En la Guerra de la Restauración España envía expedición desde Cuba para reforzar a sus tropas

SANTO DOMINGO, el 25 de agosto de 1863, el Gobierno de la Colonia Española de Cuba, durante La Guerra de la Restauración, envió la primera expedición para reforzar a las fuerzas militares del Gobierno de la Anexión en la República Dominicana, las cuales estaban muy debilitadas por los ataques de los restauradores.

Un informe militar precisa que el día 25 de agosto de 1863, zarpó de Cuba el vapor de guerra «Isabel II», una expedición comandada por el coronel de «ingenieros» Salvador Arizón, compuesta de las fuerzas disponibles de los «batallones de la Corona y Cuba, con cuatro piezas de artillería, su correspondiente ganado, municiones y los víveres y fondos que á la carrera pudo proporcionarse». (sic)

El capitán del barco fue Casto Méndez Núñez, quien llegó a Puerto Plata el día 27 de agosto de 1863.

El 24 de agosto de 1863, el Capitán General del Gobierno de la Anexión, General Felipe Ribero Lemoine había declarado el estado de sitio en todo el territorio de la República Dominicana.

La disposición fue un intento del representante de España de evitar el avance de los dominicanos que luchaban para consolidar la Restauración de la República, la cual había sido proclamada el 16 de agosto de 1863, con el «Grito de Capotillo». Se trataba de la reacción del Gobierno español que se resistía a aceptar La Restauración de la Independencia Dominicana.

Durante los días 21 y 22 de agosto los restauradores lograron abatir a varias columnas españolas.

El 22 de agosto de 1863, una columna española fue batida por los dominicanos en la Barranca de Guayacanes (La Barranquita), haciéndola retroceder a orillas del río Jacagua, en camino a Santiago.

Ese combate empezó en las primeras horas de la mañana del día 22 de agosto. Lo iniciaron los dominicanos con una descarga de fusilería que causó varias bajas a los españoles.

«Los españoles intentaron en tres ocasiones ataques contra las posiciones defensivas de los dominicanos, pero como en otras tantas fueron rechazados.

«Sin embargo, los dominicanos influenciados por el éxito del rechazo de las embestidas españolas, lanzaron una carga al machete para contraatacar.

«Ante esta situación los hispanos cerraron su formación e hicieron varias descargas de fusilerías y fuegos de Artillería, prácticamente a quemarropa, causándole cuantiosas bajas a nuestras tropas.

«Pero esto no amilanó a los criollos y por el contrario atacaron con más furor a los españoles, quienes se vieron precisados a calar bayonetas y lo que siguió fue un combate sangriento en el que ninguno de los bandos cedía en su intención de alzarse con la victoria.

«Durante este combate perdieron la vida los comandantes españoles Florentino García, y Robles, quien le sustituyó en el mando, los cuales se involucraron en los combates cuerpo a cuerpo tras haber ordenado nuevos ataques, para tratar de romper la barrera defensiva de los dominicanos, los cuales parecían multiplicarse. Tanto uno como el otro fueron víctimas del machete redentor.

«El Capitán Ríos, ordenó un nuevo ataque, pero al ver que los dominicanos no cedían y se empecinaban en tratar de lograr capturar los cañones convocó una Junta de Oficiales donde se acordó el repliegue a Santiago, viendo de esa manera frustrado el objetivo de restablecer el estado de cosas de Guayubín. A las 17:00 horas finalizó el combate.

La Guerra de La Restauración había comenzado el día 16 de agosto de 1863, con el «Grito de Capotillo», pero a pesar de las múltiples bajas que sufría y a la pérdida del control del territorio nacional, el Gobierno de la Anexión insistía en desconocer la restauración de la Independencia República Dominicana.

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