El Ayuntamiento del Distrito Nacional debe devolver a la George Washington la ruta del transporte de carga, hasta tanto concluyan los trabajos de construcción de la avenida Circunvalación de Santo Domingo, con la que se resolverán en gran medida los múltiples problemas que provocan camiones y patanas al atravesar la ciudad.
Luego de protestas y demandas de los hoteleros y propietarios de restaurantes y otros negocios ubicados en el Malecón, afectados por el tránsito de camiones, las autoridades edilicias optaron por establecer la ruta de carga por la avenida Independencia, el primer paseo urbano de la capital.
Los resultados de esa alternativa ante las citadas presiones, han sido realmente catastróficos. Una vez más, el histórico, apacible y romántico sector de Gazcue, ha sido impactado en forma lastimera y tormentosa.
Clínicas, centros escolares, comercio y centenares de familias han perdido el sosiego, mientras son severamente afectados en su ambiente, con secuelas de enfermedades y el caos provocado por el tránsito y trasporte en toda la zona, desde la Máximo Gomez hasta el Parque Independencia, donde se encuentra el Altar de la Patria.
Resulta más que obvio que la alternativa de la Alcaldía, en sus estamentos ejecutivo y capitular, ha sido equivocada e inconsecuente.
Los vecinos de Gazcue, que ya han perdido una buena parte de su encantador entorno, fruto de los levantamientos en altura en forma indiscriminada y el descuido de sus calles y aceras, no merecen que se les mantenga sometidos a esta nueva agresión.
Que los camiones vuelvan a transitar como lo venían haciendo durante años por la George Washington, hasta tanto se termina la construcción de la Circunvalación.
El costo y los efectos ambientales en el malecón son de mucho menor impacto que el que provocan día a día por la Independencia y su hermoso entorno, todavía densamente poblado.