De nuevo la aparición de los apagones vuelve a mortificar a la ciudadanía, al comercio, a la industria y a la sociedad en general.
En esta oportunidad, las molestas suspensiones del servicio eléctrico se acompañan de una situación grave, muy grave: las alzas desproporcionadas en la facturación, las cuales han alcanzado niveles críticos en diversas provincias y sectores.
Es una combinación explosiva que a diario se manifiesta en quejas, protestas y manifestaciones populares que incluyen cacerolazos, bloqueos de vías, quema de neumáticos y reacciones airadas.
Son cortes de más de doce horas de duración que vienen acompañados de la burla al usuario, a quien se le pretende persuadir de que las suspensiones no se deben a un déficit de generación, sino a «averías locales» que ocurren —¡coincidencialmente!— siempre a la misma hora y en los mismos lugares.
Pese a que los consumidores mantienen sus hábitos de consumo, la facturación aumenta mensualmente, lo que ha llevado a que las estafetas de las empresas distribuidoras se conviertan en un muro de lamentaciones que, en muchos casos, deviene en reclamos violentos.
Entre las explicaciones del Gobierno, se alega que se ha registrado un máximo histórico en la demanda instantánea, provocado por las altas temperaturas del verano y el uso intensivo de aires acondicionados. Con esos argumentos se pretende ignorar que el calor en este país tropical se siente durante todo el año, incluso en el invierno.
Sin embargo, existe una causa real para esta combinación mortificante para los ciudadanos y los sectores productivos: la pérdida de energía, junto con un profundo deterioro del sector que ha provocado que el subsidio eléctrico prácticamente se haya triplicado en los últimos seis años.
La verdad monda y lironda sobre los apagones y las alzas de las facturas no está en la inclemencia del verano ni en el aumento de la demanda. La explicación es más simple y humana: la ausencia de planificación y la falta de voluntad política para encarar un problema que la gestión del PLD dejó resuelto.