Hablan los hechos

53 Aniversario del golpe a la democracia y a la economía

Desde inicio de la década de 1960, las economías en vía de desarrollo mostraron un alto grado por inclinarse a desarrollar el sector industrial y el desarrollo de su comercio internacional mediante la diversificación de su oferta exportable y la conquista de nuevos mercados, encontrando una esperanza en la celebración de la Ronda Kennedy, en 1960, ya que la misma revitalizó el GATT, y con ello se impulsaban los acuerdos bilaterales, sustituidos por las negociaciones multilaterales, lo que en la práctica aumentaron los costos de negociación de los acuerdos en las rondas negociadoras, las cuales alargaban su firma.

Es en ese marco que las economías del tercer mundo adoptaron modelos de crecimiento intervencionistas y proteccionistas, que se expresaron en un aumento de la protección arancelaria, así como en la aplicación de restricciones cuantitativas al comercio, las cuales eran permitidas por el GATT.

Pero en el plano de la economía dominicana este proceso fue sumamente contradictorio e inentendible ya que no se lograba interpretar la manera en que se podía insertar la economía a la dinámica transformadora que se estaba produciendo en el plano internacional.

Pero es que las múltiples contradicciones estructurales que comportaban el esquema trujillista de dominación, bloqueaban cualquier iniciativa hacia la apertura a los mercados internacionales por el temor a que tal situación pusiera en evidencias las debilidades estructurales y coyunturales a lo interno. Estas contradicciones se agudizaron de tal forma que se entrecruzaron factores económicos y políticos, por lo que, se apreciaba era un desconocimiento de hacia dónde se debería reorientar la economía-todo un desorden mayúsculo.

Es ese esquema de incertidumbre que rodeaba la economía dominicana y que posteriormente al ajusticiamiento de Trujillo experimentó un salto cualitativo y cuantitativo impresionante, expresado, por un lado, por la aparición de múltiples iniciativa de negocios, en tanto, que en el plano político tuvo su máxima expresión con el ascenso del profesor Juan Bosch al gobierno dominicano, 1963.

Sin lugar a dudas, con este último acontecimiento surgieron muchos proyectos privados y públicos, que colocaron a la economía dominicana en un perfil alentador, auspicioso y esperanzador de fuertes transformaciones económicas, sociales y políticas.

Esa concepcion de orientacion del gobierno y la economia fueron el fruto de la vision democratica, progresista, de honestidad y patriótica con el cual Bosch impusaba la democracia y transformaciones en la República Dominicana.

No tan solo se inauguraba la democractica politica y las libertades publicas, sino que se impulsaba la democracia económica y social, cuyos objetivos permanentes eran superar la pobreza y la desigualdad predominantes por decadas que habian condenado a los dominicanos a la crueldad mas repudiable de la historia mundial.

Juan Bosch, en su calidad de Presidente constitucional de la Republica Dominicana, promovió, desde su llegada al gobierno, una transformación política y económica, desconocida en el plano local, pero que se correspondían con las tendencias democráticas y económicas que estaban predominando en el entorno internacional.

En efecto, el Presidente Bosch impulsó el proyecto agrario mas ambicioso desconocido entre los dominicanos como fue la reforma agraria, declaró el minifundio predominante como una situación anti económico y antisocial, ya que este era auspiciador del circulo vicioso de la pobreza, por igual, etablecio los mecanismos institucionales que evadían los pagos de impuestos y la ley de economía popular sustentada en el control de precio.

Para conducir el pais por senderos institucionales y colocar la economía en un plano de correspondencia con la economía internacional, Bosch impulsó la reforma a la constitución de la República suprimiendo la reelección Presidencial, siendo esta la más liberal y democrática de nuestra historia, se aplicaba por primera vez una política económica acorde con los fundamentos de la macroeconomía.

También se prohibió la propiedad de extranjero en el territorio nacional, se aplicaba la austeridad en el gasto publico como mecanismo de incrementar el ahorro del Estado, se promulgó la ley que obligaba la entrega del 100% de las divisas generadas por los exportadores como mecanismo de fortalecer las reservas internacionales y firmó los contratos de prestamos para la construcción de la presa de Tavera y Valdesia, así como la construcción del muelle de Puerto Plata y de la refinería dominicana de petróleo.

El presidente Juan Bosch desde el gobierno se preocupo por el desarrollo económico y social de los dominicanos, razón por la cual se estableció que el Estado de manera obligatoria asumiera proveer la educacion primaria y secundaria de manera gratuita, se instauró el derecho de los dominicanos a asociarse en partidos políticos, se consagró la libre expresión del pensamiento.

En tal virtud, tambien, quedaba prohibido el establecimiento del monopolio a favor de particulares. Estas conquistas del pueblo dominicano fueron canalizada por el presidente Bosch como una interpretación a las aspiraciones colectivas que lo elegieron como el primer Presidente democrático que registra nuestra historia Republicana.

Un balance derivado del golpe de Estado del 25 de Septiembre de 1963 arroja un resultado negativo y destructivo de la democracia y la economía dominicana, los cuales son avalados por los acontecimientos político y rezago sectorial de la economia que siguieron a este nefasto y tragico acontecimiento que creó un desasociego en la población por más de tres década, deteniendo asi el desarrollo social, económico y político.

Afortunadamente, Bosch fue un visionario que miraba la Luz mas allá del túnel y en la creacion del PLD visualizaba la concretizacion y canalización de sus ideas, por coincidencia, les ha correspondido a los gobiernos del PLD rescatar esas ideas y desde el gobierno impulsar el más moderno y ambicioso proyecto de transformación económica y política de los ultimos treinta años, en la Republica dominicana.

La historia, como testigo, asiste a la comprobación de las frases célebre de Juan Bosch de que: «Si no puedo ver por mi mismo la liberación de este pueblo, la vere a través de mis ideas». Pero fue mas contudente cuando decia «No hay arma mas potente que la verdad en manos de los buenos».

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