Hablan los hechos

Año 2017, acelerar para avanzar

La presencia de los desequilibrios regionales, preservar el dualismo económico, es decir, características donde existen innovaciones y anquilosamientos estructurales en algunos sectores económicos, situación que permite identificar que se trata de un país de economía emergente o de un nivel de subdesarrollo. La otra forma de interpretar el nivel alcanzado por un país, es identificando la existencia de un país desarrollado cuyas características son opuestas a los subdesarrollados.

La otra forma de interpretar el nivel alcanzado por un país, es identificando la existencia de un país desarrollado cuyas características son opuestas a los subdesarrollados

En tal sentido, es conveniente aclarar que el desarrollo económico ha de entenderse como un proceso dinámico y sostenible en el tiempo de transformaciones en el funcionamiento del sistema económico en conjunto con cambios sociales, políticos y culturales que modifican la estructura y el funcionamiento de la sociedad. Desde el punto de vista económico, el criterio que mas permite clasificar el nivel de desarrollo de cada país es el producto interno bruto y el producto interno bruto per cápita, a lo que se agregan los indicadores sociales y de las finanzas publicas.

Una forma de entender las características de los países de economía emergentes, o en vía de desarrollo, es considerando a la región de America Latina, donde estos países tienen características similares con la presencia de los niveles de desigualdad y expansión de la pobreza. Aunque los países de la región presentan diversidad en lo económico, lo político y en lo social que evitan establecer parámetros similares para analizar la región como un continente.

En America latina la economía más grande es la de Brasil, seguido de Argentina y México, sin embargo, cuando se hace una comparación con las economías grandes, estas no se acercan a los niveles que exhiben las grandes economías en desarrollo industrial, tecnológico y de capitales para dar el paso a la transformación que las acerque al desarrollo. Mas aun, las economías de la región tienen alta dependencia del capital foráneo, las materias y la innovación tecnológica, situación que mantiene a estas economías en un círculo vicioso que son afectadas con facilidad por los shocks externos, básicamente en el ámbito del capital financiero, los precios del petróleo y de los commoditties.

Al cierre del año 2016, las economías de America latina presentan un balance medianamente aceptable en el comportamiento del PIB regional y global, no obstante, mantienen un patrón de crecimiento que supera los niveles de crecimiento de la población

Al cierre del año 2016, las economías de America latina presentan un balance medianamente aceptable en el comportamiento del PIB regional y global, no obstante, mantienen un patrón de crecimiento que supera los niveles de crecimiento de la población, lo que es favorable para apostar a una estrategia de desarrollo y enfrentar el flagelo de la pobreza. Luego de dos años de contracción económica, la región vuelve a tasas de crecimiento positivas pero bajas, sin embargo, esta recuperación se da en un contexto externo de crecientes incertidumbres que llaman a la cautela, por lo que el manejo macroeconómico ha de seguir siendo prudente.

La región de America latina sigue atrapada en la dependencia ancestral que se convierte en un gran obstáculos para que los países tengan un salto apreciable hacia el desarrollo, situación que se ha puesto en evidencia en los últimos 4 años con caídas en la inversión y sin avances en productividad, lo que en una alta proporción explica la presencia de brechas estructurales que aún persisten. Es en ese contexto que se interpreta mejor el riesgo de deterioro social, fruto de un mayor desempleo y menor gasto público, por la que transita Latinoamérica en la actualidad.

Al entrar el 2017, la región de America Latina conservas mucho malestar socioeconómico ancestrales cuya desaparición se perfilan hacia el 2030

Muchas cosas han cambiado en la región de América Latina que superan los obstáculos ancestrales hacia el progreso explicado en una alta proporción por el proceso de transición demográfica, así como el hecho de que la región acumuló una valiosa experiencia en materia de innovaciones y estrategias de política social que son útiles para reorientar la acción de los gobiernos en su respuesta a los desafíos. La tarea pendiente de la región sigue siendo el número de personas en situación de pobreza, la cual creció en alrededor de dos millones en 2014 en relación al 2013, cuando alcanzo los 168 millones de personas, de los cuales 70 millones estaban en la indigencia. Así mismo, la tasa de pobreza, para el periodo 2015-2016, registra un incremento de 29,2% de los habitantes de la región, unos175 millones de personas, mientras que la tasa de indigencia lo hizo por el orden del 12,4%, esto es, 75 millones de personas.

Al entrar el 2017, la región de America Latina conservas mucho malestar socioeconómico ancestrales cuya desaparición se perfilan hacia el 2030, sin embargo, hay que admitir que existen mejores indicadores macroeconómico que colocan a la economía de la región en situación de mayor fortaleza, los indicadores sociales como la educación y salud son notables en grado superlativo y las políticas económicas son más acorde con el ciclo económico, como resultados de programas responsables en desarticular ese flagelo, aunque los niveles de endeudamiento en relación al PIB, resultan preocupantes, al igual que lo bajo que es la presión tributaria.

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