Euclides Gutiérrez
Más que amigos, eran hermanos mayores del autor, en términos afectivos y políticos, que desde nuestra adolescencia nos enseñaron a conocer a Rafael Trujillo Molina en los matices más profundos, astutos, siniestros y serios de su personalidad.
Ellos verdaderos y activos anti trujillistas, sobrevivieron al dictador sin pasar factura después, que intentaron muchas veces emboscar a Trujillo para darle muerte, convencidos de que era la única forma de sacarlo del Poder. Hoy solamente está vivo José Daniel Ariza, que es además sobreviviente del levantamiento del 14 de Junio, quien acompañó a Manolo Tavares Justo en el frente de Las Manaclas, en 1963. En nuestras conversaciones con esos personajes inolvidables, concebimos la idea de escribir una biografía de Trujillo y un libro acerca de los Magnicidios que se habían ejecutado en nuestro país.
Ahora en el transcurso de este mes, está la fecha del 26 en el cual fue ajusticiado Ulises Heureaux (Lilís), quien fue un dictador criminal, severo y represivo, que había sido uno de los héroes de La Restauración de la República, la Gran Epopeya de nuestro pueblo, que combatió la anexión a España siendo protegido y brazo ejecutor, en el orden militar y político, de Gregorio Luperón.
El libro de “Trujillo: Monarca sin corona”, irá ahora a su sexta edición y “Los magnicidios dominicanos¨, va a su cuarta edición, en la cual narramos y analizamos las muertes de: José Antonio Salcedo (Pepillo), Ulises Heureaux (Lilis), Ramón Cáceres y Rafael Trujillo Molina, son dominicanos los que organizaron y ejecutaron actos de esa trascendencia, convirtiéndonos en el único país de América que ha sido actor de esos episodios.
Ulises Heureaux y Rafael Trujillo Molina, fueron dos tiranos, hombres de acción y guerra, coherentes y agresivos, sumamente peligrosos, que vivieron a sangre y fuego sus largos mandatos y así murieron.
El 26 de julio es también una fecha importante para la historia del pueblo dominicano, porque ese día de 1957, Fidel Castro Ruz seguido por un numeroso grupo de valientes, asaltó en su país, Cuba, en la provincia de Santiago de Cuba, ¨El Cuartel Moncada¨ para consumar el derrocamiento de Fulgencio Batista, dictador de su país y sirviente económico y político de los Estados Unidos de América.
En la realidad de la historia de los pueblos de América, la República Dominicana ocupa un lugar, admirable, ejemplar, que lo ha convertido en una nación respetada, que ahora en estos momentos, es víctima de un plan auspiciado por gobiernos de tres naciones poderosas del mundo: Estados Unidos de América, Canadá y Francia. Apoyados por Organismos Internacionales quieren convertir la isla de Santo Domingo, en el asiento de un gobierno integrado por el ¨Conglomerado Humano¨, llamado Haití, y nuestro pueblo ¨Legendario, Veterano de la Historia y David del Caribe¨.