La posición de determinados sectores gubernamentales, y oligárquicos y de injerencia extranjera, es destruir el Partido de la Liberación Dominicana, estructurado y fundado por nuestro líder de siempre Prof. Juan Bosch y así fragmentar la oposición política.
Como dice el Papa Francisco jefe de la iglesia católica, “en América Latina se está judicializando la política, lo cual afecta la democracia y la paz del pueblo”, independientemente de que el Ministerio Público (en el caso dominicano) tiene la facultad de someter a la justicia a todo el que viole la Ley en el marco del ejercicio de una función pública.
En el caso de nuestro partido el PLD, cada compañero debe demostrar su inocencia o culpabilidad a través de la Defensa de sus Abogados para que cada uno responda sus acusaciones ante los hechos que se le imputan.
El tema de la corrupción es un tema de Ley y de moral social, no un tema político electoral.
Con el tema de la Corrupción en América Latina y gran parte del mundo el neoliberalismo, pretenden dividir, destruir y sepultar las Instituciones Políticas, sobre todo los partidos progresistas.
La Fuerza Boschista considera que la corrupción debe ser perseguida y prevenida de modos socio cultural, conforme a lo establecido por la constitución de la República y las leyes adjetivas de la nación.
Pero cuando un gobierno persigue solamente la corrupción de la oposición y no la suya, que es ya notable, pierde la autoridad moral ante el pueblo y la sociedad; y sobre todo un gobierno que se ha propuesto reelegirse truene, llueve o ventee…, sin importar si existen condiciones objetivas y subjetivas como decía el Prof. Juan Bosch. El empobrecimiento del pueblo y la situación económica y social del país, la cual es traumática, hablan por sí solo.
Nuestra posición es que se actúe contra la corrupción con apego a la ley, siempre y cuando se respete el debido proceso de ley, los derechos humanos, la dignidad de la persona y la cultura democrática.
Los gobiernos del PLD han sido los mejores gobiernos que en término económico, social, democratico, cultural y diplomático ha tenido la República Dominicana; sin embargo, el gobierno y determinados sectores sociales, incluyendo la injerencia extranjera, han emprendido una campaña bestial, una cruzada infernal contra estos gobiernos, acusándole en su totalidad de corruptos desde los pies hasta la cabeza…
A ese tipo de campaña de retaliación política, el PLD y las fuerzas democráticas del país tienen que salirle al frente, con un pacto-alianza de unidad, con acciones sociales, para evitar que se siga judicializando la política, y que en consecuencia el autoritarismo, la ilegitimidad, y la inequidad, hagan colapsar la democracia que le ha costado al pueblo mucha sangre, sudor y lágrimas.
Solo la unidad de la oposición política encabezada por el Partido de la Liberación Dominicana , salva la democracia y garantiza el triunfo del 2024.
Reflexionemos en Semana Santa con sabiduría y divinidad, y concretizamos la unidad estratégica política, y la victoria para la paz.