Las organizaciones no gubernamentales que operan bajo la sombrilla de la Agencia Internacional para el Desarrollo de Estados Unidos en el país tendrán que realizar un profundo esfuerzo para recuperar su credibilidad frente a la sociedad dominicana.
El Departamento de Estado reveló que aportó al menos 10 millones de dólares para financiar proyectos y programas al movimiento cívico Participación Ciudadana. Aunque la entidad no gubernamental ha publicado en su portal una auditoría sobre el uso de los fondos, la misma no presenta detalles de los gastos ni quienes ejecutan los mismos.
Omiten el alcance de dichos programas, a cuál segmento de la población fue dirigido y quienes se benefician con los mismos, las explicaciones que exigen la sociedad sobre el uso y destino final de esos fondos al parecer se han quedado en simples enunciados que no han podido convencer a la población.
La crisis de credibilidad de Participación Ciudadana se complica más porque la mayoría de los que administran los fondos aportados por USAID, constituyeron una plataforma política de apoyo al Presidente Luis Abinader, ahora muchos de ellos ocupan importantes puestos de dirección en el presente gobierno, mucho lo interpretan como un engaño y expresan su frustración.
Hay quienes afirman que parte de los aportes hechos por USAID a Participación Ciudadana habrían sido triangulados para el financiamiento de actividades no contempladas en los proyectos aprobados por USAID como el caso específico de Marcha Verde, establecen además que dicho movimiento social fue utilizado como plataforma política opositora al pasado gobierno.