Semánticamente, el término “celebrar” se utiliza como sinónimo de fiesta o alegría por un hecho, mientras que “conmemorar” es la acción de recordar con solemnidad y respeto un acontecimiento histórico o luctuoso.
En el Día Internacional del Trabajo, el gobierno del PRM optó por celebrar tan importante efemérides otorgando el Premio Anual al Mérito Laboral a empresarios y sindicalistas que han contribuido al desarrollo económico, social y humano del país, promoviendo supuestamente el empleo digno y la excelencia.
Jamás pondremos en duda los méritos de los homenajeados, pero es necesario advertir que se trata de una nueva ceremonia al estilo PRM: pomposidad como mecanismo exhibicionista.
Por el contrario, el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) conmemoró el día en honor a los «Mártires de Chicago» de 1886. Lo hizo con una ofrenda floral a los Padres de la Patria, organizada por la Secretaría de Relaciones Laborales y la Corriente Sindical Peledeísta Miguel Soto.
La presencia en el Altar de la Patria fue propicia para advertir que el crecimiento económico no se traduce en mejoras reales para la clase trabajadora, la cual enfrenta precariedad, bajos ingresos y una evidente pérdida del poder adquisitivo.
Se denunció que el costo de la canasta familiar ha aumentado más de un 40 % en los últimos tres años, mientras los salarios permanecen rezagados.
Con los altos precios de los alimentos, las medicinas y los servicios la subsistencia de las familias es cada vez más difícil.
Bajo la gestión del actual gobierno se han incrementado el desempleo y la informalidad, dejando a amplios sectores sin acceso a seguridad social ni estabilidad económica.
A esto se suma la persecución contra dirigentes sindicales, que incluye despidos, acoso laboral y limitaciones al derecho de organización.
Por estas y muchas otras razones, el PLD y los trabajadores dominicanos no celebraron; en cambio, reivindicaron los derechos pendientes y las condiciones que deben mejorar para beneficiar a la clase trabajadora y al pueblo en general.