La política Dominicana es muy entretenida. Hay actores que se toman el proceso en serio y en ocasiones, hay actores que creen que la misión es entretener al electorado.
Es por eso que nos encontramos con candidatos pintorescos y otros que hasta confunden los electores con comensales y como buenos mozos o buenos chef son candidatos a la carta.
Sé que muchos se preguntaran, ¿qué es un candidato a la carta?, pues les cuento que los candidatos a la carta son aquellos que, como camaleones, se adaptan y ofrecen lo que el público donde se encuentren quiere oír, como dirían popularmente: bailan al ritmo que le toquen.
Ser candidato a la carta conlleva muchos riesgos, entre ellos el poner en riesgo su credibilidad y la coherencia, porque como se ajustan “a sigún” el público, y puede que sus ofrecimientos entre un acto y otro sean contradictorios.
En este torneo electoral hay un candidato que es un vivo ejemplo de lo que he descrito. Se trata del opositor Luis Abinader, el cual ha ofrecido reducción de gasto y pacto fiscal a los empresarios; aumento de sueldos a los policías; aumento de bono gas, bono luz, y todo lo concerniente al programa solidaridad a los usuarios de este plan; y por último también a ofrecido bajar los impuestos.
Como ven el candidato de la oposición no le tiembla el pulso para ofrecer lo que le pidan. Tampoco le importa poner en riesgo su credibilidad y coherenciar lo que dice.
Lo importante es que los electores reflexionen sobre la posibilidad de cumplimiento de estas propuestas, yo lo hice y la verdad no me cuadró; veamos:
La presión tributaria de Republica Dominicana es una de la más baja de América Latina, por lo cual en un pacto fiscal debe discutirse la ampliación de la base de algunos impuestos, el aumento de otros, así como la creación de nuevos impuestos.
Visto esto, se demuestra que el candidato del PRM miente al decir que bajará los impuestos.
Aumentar el salario a los policías así como duplicar las partidas del programa solidaridad, implica un aumento del gasto fijo del gobierno, entonces, ¿cómo puede creerse que bajando impuesto y sin tomar prestado es posible hacer esto?. Esto demuestra que el candidato opositor está intentando burlase del electorado, pero los dominicanos somos sabios y sabemos cuándo nos quieren tomar el pelo.