El Partido de la Liberación Dominicana (PLD) ha sentado un hito en la historia política nacional cuando su Asamblea Nacional de Delegados juramentó al licenciado Danilo Medina Sánchez, como su candidato presidencial para las elecciones del 15 de mayo de 2016, en una extraordinaria muestra de unidad que se ha reflejado de manera constante desde 1978.
Esa manifestación de cohesión partidaria, que se expresó con el voto unánime de los asambleítas, alcanzó su mayor esplendor cuando el doctor Leonel Fernández, presidente y líder del Partido, prestó el juramento al candidato presidencial, con lo que quedó ratificadamente sellada la unidad del PLD.
El Partido cumplió cabalmente con todos los requerimientos jurídicos, incluido el proceso de convocatoria de la Asamblea Nacional Revisora para incluir la reelección presidencial por dos periodos consecutivos y nunca más, una propuesta que contó con el voto de casi todos los partidos de oposición.
Al interior del PLD, el debate en torno a la pertinencia o no de la reelección del presidente Medina fue intenso, pero primó siempre el espíritu de cuerpo y de unidad en la diversidad, firmes postulados que la Asamblea Nacional de delegados adoptó con entusiasmo, gallardía y disciplina.
Esa histórica juramentación ratifica el sentir mayoritario del pueblo dominicano que desde ya adelanta su voto aprobatorio para que el presidente Medina continúe al frente del Gobierno por cuatro años más, a fin de consolidar y expandir el estado de progreso e inclusión social.
La Asamblea de Delegados del PLD ha refrendado desde 1978, once proclamaciones de candidatura presidencial, caracterizadas todas por un ambiente de unidad, cohesión y disciplina, lo que representa un significativo aporte a la consolidación de la democracia.
Hay razones, pues, para festejar la juramentación el domingo del presidente Danilo Medina, a una nueva repostulación, quien, con toda seguridad ganará ampliamente las elecciones del 15 de mayo, con el vigoroso apoyo del PLD, del Bloque Progresista y de otras muchas entidades partidarias, comunitarias y sociales.