Cultura

Libélula Dorada 2018: El vuelo creativo de los cortos

La vida de los productos de corta duración suele sufrir los prejuicios de los espectadores o sectores de la propia industria, que no valoran en su justa dimensión los valores artísticos o económicos que encierran estas obras. El desconocimiento o la insensibilidad les impiden reconocer que esto no es más que la continuación de una forma de hacer cine heredada de los padres del cinematógrafo, los históricos hermanos Louis y Auguste Lumiere.

Sostener y gestionar un festival de cine es una tarea ardua, pero con el tema de los cortos es como emular a Sísifo empujando una enorme roca hacia la cima de la montaña. La emprendedora y creadora del Festival Internacional Libélula Dorada, Katherine Bautista, ha demostrado gran tenacidad para mantener este evento que acaba de cerrar su tercera versión.

La exhibición de los cortometrajes no es la única actividad del FICLD, este acompaña las proyecciones con una apuesta por lo formativo y la conexión entre los hacedores. Talleres, charlas y conversatorios como el de Licencias Musicales y Sincronización a cargo de Larissa Martínez o Distribución de Cortometrajes para Festivales, impartido por Katherine Bautista, entre otros, aportan conocimientos útiles a los participantes.

El Meet and Greet que el festival ha institucionalizado es una actividad que pone en contacto a las mentes creativas de los cortometrajistas, pero a la vez los acerca al mercado laboral. Juntar y facilitar el dialogo entre los diversos componentes es una forma de contribuir a la elaboración de nuevos cortos.

La competencia celebrada del 20 al 26 de agosto en las instalaciones del Palacio del Cine de Plaza Sambil conto con la participación de 36 trabajos, más 8 que solo estuvieron en exhibición. Los jurados, Elsa Turull, Milbert Pérez, Joan Prats, Sheyla Paz Hicks, Omar Narpier, Jairo Cruz Silva y Betty García, reconocidos profesionales del sector, escogieron los ganadores que fueron anunciados en la ceremonia de clausura del domingo 26.

La vía corta de la creatividad

La calidad promedio de los cortos participantes va en ascenso, como puede verse en este FICLD 2018, y los que obtuvieron distinciones son una muestra fehaciente de esto. El mejoramiento de los procesos de selección y su rigor se refleja en lo que pudimos disfrutar en pantalla, convirtiendo a este certamen en la mejor de las versiones.

“Media Luna” de Adrián Díaz es una obra documental que refleja la crudeza de la vida de los transexuales en una sociedad machista y discriminadora como lo es la dominicana. Su fotografía y los testimonios de los protagonistas, le hicieron obtener el premio a Mejor Cortometraje Documental Dominicano.

Ryan Lizardo dirigió “Pico y Epuela”, el retrato crudo del abuso sexual cometido por individuos, que apoyados por la laxitud del sistema legal y de las costumbres sociales, usan su posición de poder para avasallar a las mujeres que encuentran a su paso. Este interesante abordaje fue premiado como el Mejor Corto de Ficción Dominicano.

En “Aprieta pero Raramente Ahoga”, el director español David P. Sañudo recurre al terror para mostrarnos la trampa en que cae un individuo, creyendo que va a entrenar a un perro difícil sin saber que le espera con ese señor de modales amables, un error que le costará la libertad y probablemente la vida. Las virtudes de este corto lo convirtieron en ganador de las categorías Mejor Corto de Ficción Hispana, Mejor Dirección, Mejor Dirección de Fotografía, Mejor Sonido y Mejor Actor para el protagonista Fernando Albizu.

Las nuevas formas del postureo, las redes sociales y las relaciones de pareja son la base de “Selfie”, realizado por el español Rodrigo Zarza Rioja, aunque quizás debió enfocar su guion en un solo tema porque esa multiplicidad puede confundir al espectador. Este autoenfoque dramático fue reconocido como el Mejor Cortometraje Experimental.

“El Traje de Superman” se enfoca en Yvonne Blake y la confección por parte de esta diseñadora de vestuario de los atuendos usados por Christopher Reeves para encarnar al superhéroe en la película de Richard Donner en 1978, logrando el director español Juan Manuel Díaz trazarnos un panorama de la prenda y su hacedora que nos deja muy complacidos. La buena hechura del corto fue premiada como Mejor Cortometraje de Habla Hispana.

La directora argentina Claudia Ruiz logra convocar con el uso de la plastilina y los títeres un mundo fantástico de ternuras y afectos en “El Niño y la Noche”. La calidad técnica y estética que exhibe este relato fantástico fue la razón por la que el jurado le reconoció con el premio a Mejor Corto de Animación.

Hasta la libélula que viene

El crecimiento del evento no solo se vio en la calidad de los trabajos presentados, en los talleres, charlas o conversatorios, sino en la asistencia, pues en varias ocasiones las salas estuvieron rebosadas de espectadores. Es la muestra del reconocimiento a esta iniciativa fílmica. Para ver el listado completo de ganadores entrar en https://cortoslibeluladorada.wordpress.com/.

El Festival Internacional de Cortos Libélula Dorada 2018 llenó a cabalidad los paladares y las pupilas de los cinéfilos que acudieron a sumergirse en las obras de los jóvenes cineastas. El notable esfuerzo de su directora Katherine Bautista, de la directora de producción Marthaloidys Guerrero y de todo el equipo que ha hecho posible el vuelo alto de esta mariposa cargada de cine, merece un aplauso.

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