Se equivocan quienes piensan que los peledeístas no están al tanto de los planes y maniobras puestos en marcha para sacar a su partido del poder.
La conjura contra el PLD que destacados e históricos dirigentes advierten con responsabilidad y razón en los medios informativos, los mandos medios y las bases la rastrean con marcado interés y con sobrada conciencia desde el principio, para seguirla enfrentando con todo vigor.
La membresía del Partido le ha seguido la pista a la campaña de descrédito contra el presidente Leonel Fernández y sus administraciones de gobierno. Conoce los hilos que han movido resortes internos en procura de confrontar a su liderazgo para crear fisuras. Y advierte que en el seno de esa organización las vacilaciones en torno a su naturaleza y fortaleza unitaria no tienen cabida.
El PLD surgió hace 41 años sobre base sólida y con objetivos claros. Y en su exitosa trayectoria ha demostrado que no cede al chantaje que, como en este caso, procura medrar su determinante propósito de cumplir su compromiso con los cambios a favor de una República Dominicana moderna, desarrollada, justa y dueña absoluta de su destino.
En el seno de esta exitosa organización partidaria se concibe el diálogo y la concertación con sectores nacionales o extranjeros como valioso instrumento de la democracia. Pero se le da de frente a los rejuegos que a nombre de la inclusión o participación, se constituyen en perversa y artera acechanza en su contra.
Los conjuros han tomado diferentes vías y mascarillas para su despropósito. Sin embargo, van dejando el lastre de la manipulación y la falsía. Por eso, a cada paso maledicente de sus adversarios, la organización creada por el profesor Juan Bosch responde con salto de garrocha tras el logro de sucesivas y seguras metas.
Que nadie se llame a engaños. Esos planes con los que se busca sacar al PLD del poder con métodos anti democráticos, están develados.
El PLD conoce de la tratativa, de sus ejecutores y mentores. Y el pueblo dominicano, sabio y previsor, hace rato que cogió la seña y comienza a entender que esa conjura va en contra suya también.