Editorial

Lecciones de la Guerra de la Restauración

La complicada sesión de apertura de la segunda legislatura ordinaria del año en la Cámara de Diputados, en la que por primera vez el Partido de la Liberación Dominicana llevó dos propuestas para dirigir el bufete directivo de la Cámara Baja en el año legislativo que inició el 16 de agosto, no es motivo para que dejemos pasar por alto la efemérides de la Restauración de la República.

Por el contrario, al recordar el acontecimiento histórico resaltamos las grandes lecciones que dejó a la posteridad, destacando lo que es capaz un pueblo cuando se une en torno a un objetivo común, con decisión patriótica, lo cual debemos de tener presente siempre y que sirva de guía e inspiración para nuevos retos y desafíos.

Celebramos el 156 aniversario del grito de Capotillo, el izamiento popular que originó la Guerra de la Restauración, un esfuerzo colectivo considerado como una de las páginas más notable de nuestra historia.

El profesor Juan Bosch, mentor y líder histórico del PLD, en un folleto que escribió para la formación política de los dirigentes del Partido de la Liberación Dominicana apuntó que la Guerra de la Restauración debe alcanzar en la conciencia de cada uno de nosotros un sitial preponderante dentro de los episodios de la vida nacional,

La guerra restauradora es un ejemplo de lo que se consigue con metas y objetivos claros, como era restablecer la soberanía entregada a una potencia extranjera, que llevó nuevamente a que el pueblo se sumergiera en una espantosa miseria y en un estado represivo transgresor de los derechos humanos.

Es la unidad de propósitos la que empujó el triunfo de los restauradores y ha sido la unidad de sus fuerzas internas,la que ha llevado al Partido de la Liberación Dominicana a triunfos electorales consecutivos y así dirigir gestiones gubernamentales con una agenda que ha permitido superar males ancestrales como la pobreza, la marginalidad y el atraso y encaminar el país hacia el progreso y la modernidad.

Evitar que se deteriore la unidad partidaria, a lo que apuestan nuestros adversarios, como quedó demostrado en la sesión de la Cámara de Diputados del 16 agosto pasado, sería el gran homenaje que haríamos al Profesor Juan Bosch, quien enseñó como la gesta restauradora devolvió a República Dominicana su independencia y soberanía.

La confianza que ha depositado la población en el Partido de la Liberación Dominicana, debe ser correspondida con el buen ejemplo.

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