Fiel al principio del Boschismo de que pueblos que no son capaces de recordar su pasado, están condenados a repetirlo, el Partido de la Liberación Dominicana puso en primer plano la fecha del 25 de septiembre de 1963 para recordar aquel nefasto episodio del golpe de Estado al gobierno del Profesor Juan Bosch.
La dirigencia del PLD se hizo sentir mediante declaraciones a los medios de comunicación y ahora usando las facilidades del Internet y las redes sociales, con mensajes reflexivos sobre el acontecimiento.
«Vanguardia del Pueblo» reprodujo la carta escrita por el presidente Juan Bosch a horas de la asonada en la que reiteró su compromiso con la libertad, la dignidad, la democracia, la honestidad y la justicia social.
Las jornadas de recuerdos de aquel doloroso acontecimiento abundaron en la fecha de su 58 aniversario, rememorando el episodio que retrotrajo el país decenas de años.
Un panel organizado por la Secretaría de Formación Política marcó la pauta con el análisis desde la perspectiva histórica y social de lo traumático de aquella experiencia, que en apenas meses motivó la insubordinación popular de abril de 1965 y una nueva afrenta a la soberanía con la intervención foránea de ese año, la segunda de Estados Unidos en el siglo XX.
Hoy, a pesar del tiempo transcurrido, padecemos las consecuencias de aquel bochornoso hecho, pues aún arrastramos una gran deuda social acumulada, pese a los progresos alcanzados en las gestiones de gobierno de los discípulos de Bosch que, impotente, el pueblo observa cómo se tiran por la borda en el gobierno de turno.
La víctima de aquel golpe fue el pueblo dominicano quien vio retrasar el desarrollo económico y social que venía alcanzando en el gobierno de Juan Bosch, cuya figura se agiganta cada día en la historia y en el curso democrático.
A 58 años de aquella puñalada a la nación recurrimos al pensamiento del depuesto jefe de Estado para reiterar el apego del PLD a sus principios y valores: “Los hombres pueden caer, pero los principios no. Nosotros podemos caer, pero el pueblo no debe permitir que caiga la dignidad democrática”.