Editorial

EL PLD es indestructible

La tranquilidad de la mañana dominical de la histórica fecha del 19 de marzo se vio afectada por el atropello de que fueron víctimas funcionarios y servidores de la pasada gestión de gobierno con pesquisas, allanamientos y apresamientos atropellantes de un Ministerio Público que responde a los caprichos reeleccionistas del presidente de la República, Luis Abinader.

Con la prudencia, ecuanimidad y firmeza que han caracterizado al Partido de la Liberación Dominicana, su dirección política aguardó para hilvanar con prudencia los hechos y al día siguiente dar a conocer una posición sopesada y unificada de su dirección partidaria.

En rueda de prensa, tras una reunión extraordinaria del Comité Político, se dejó bien en claro el carácter político de estos hechos, tratando de justificarse citando infracciones de un antiquísimo código penal, con lo que se confirma un nuevo capítulo de la llamada judicialización de la política.

La dirección del PLD reiteró su posición de siempre de que se cumpla con lo dispuesto en la legislación dominicana, a la vez que dejó establecido que los atropellos cometidos en esta ocasión justifican que el Partido y otros segmentos de la población manifestaran su indignación.

Es el pueblo el que está indignado con un comportamiento grosero del Gobierno, que no sintoniza con el pueblo, que prometió y no cumplió, ni cumplirá, porque se trata de una gestión fracasada.

Los hechos han dejado en evidencia que detrás de estas acciones hay intereses políticos. Estos expedientes ahora publicitados en procura de un juicio mediático, como ha sido la costumbre del gobierno, hace dos años y meses que se tenían preparados, pero esperaron estar a menos de un año de las elecciones para accionar, tal y como lo recetó un desprestigiado asesor del gobierno, quien le ha vendido al presidente Abinader la idea de destruir al PLD, para eliminar a su competidor más fuerte.

Una apuesta a la destrucción del sistema de partidos en República Dominicana y por ende de la democracia, que pese a los intentos de fuerzas foráneas y locales que se lucran con fondos extranjeros, no conseguirán sus mezquinos propósitos.

En la postura oficial del PLD ante el caso denunciado ha quedado claramente establecido que no se abandonarán las calles, que ahora se redoblarán el trabajo y el esfuerzo para satisfacer los anhelos del pueblo, que ya se cansó de la soberbia, de las mentiras y engaños del gobierno y del presidente Abinader, quienes se han creído que la política es un juego y el sistema de justicia un entretenimiento.

Que les quede claro al Gobierno y a sus asesores extranjeros y nacionales, la razón de ser de todo lo que existe es seguir existiendo, y por eso y sus elevados propósitos nada ni nadie destruirá al Partido de la Liberación Dominicana, organización sembrada en lo más profundo del corazón del pueblo dominicano.

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