El Partido de la Liberación Dominicana (PLD), poniendo voz a los que el Gobierno no está interesado en escuchar, alertó sobre el alarmante deterioro de los servicios de salud pública.
Guiado por la dirección partidaria y su órgano especializado en salud, denunció el colapso de los hospitales públicos del país, tanto en su infraestructura como en la calidad y cantidad de medicamentos e insumos médicos.
Con la responsabilidad que le caracteriza el PLD entregó a los representantes de los medios de comunicación, en una rueda de prensa, un documento en el que sustenta su preocupación. En el documento se exponen con los detalles pertinentes las limitaciones en que se desenvuelven los trabajos en los hospitales, situación que impacta de manera directa y negativa en la calidad de la atención médica.
A la precariedad de la infraestructura hospitalaria y sus servicios se agregan el alto costo de los medicamentos y la escasez en las Farmacias del Pueblo, que han configurado una tormenta perfecta de desprotección para los sectores más vulnerables, a lo que se suma la desaparición de la entrega de fármacos a pacientes con enfermedades catastróficas.
Desde que se instaló el Gobierno del PRM, próximo a cumplir cinco años, cuyos dirigentes anuncian un festejo de celebración, ha fallado en el deber ciudadano básico de proteger vidas.
Es que la salud de la gente no admite más excusas y tantas improvisaciones. El pueblo dominicano merece un sistema de salud digno, eficiente y humano.
La familia dominicana sufre cada vez que uno de los suyos requiere de una atención que no le garantiza un gobierno que se ha caracterizado por incapaz e improvisador.
La salud pública no debe circunscribirse a los anuncios de unas autoridades que creen que la dramática realidad de ese sector se combate con falsos relatos y cuentos tristes.