El tema de la narcopolítica, colocado sobre el tapete por la llamada Operación Falcón, de nuevo puso al desnudo el manejo mercadológico de la presente gestión de gobierno, interesada en colocar y reposicionar temas para desviar el debate esencial en la opinión pública y en los diferentes sectores sociales.
Es el estilo de los llamados asesores del jefe del Estado, que la dirigencia del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) conoce al dedillo, porque recomiendan acciones y movimientos importándole muy poco el pueblo.
Poco importa si las recomendaciones solucionan o no problemas en la población o que impacten en los gobernados, lo que es determinante es que favorezcan a quien paga por los consejos.
Las investigaciones, imputaciones y encarcelamientos apuntan a funcionarios del actual gobierno y a legisladores que no son del Partido de la Liberación Dominicana.
Sin embargo, desde el litoral gobiernista y sus acólitos en los medios de comunicación se trata de construir un relato repitiendo que las ilícitas actividades denunciadas vienen de pasadas gestiones de gobierno.
Del tema en cuestión, al finalizar la reunión del Comité Político (13 septiembre), se lanzaron al aire interrogantes que dejan claro ese punto. ¿A quiénes involucra el llamado Ministerio Público Independiente?, ¿quiénes son los beneficiados con el dinero que en la campaña corrió a borbotones?, ¿quién o quiénes se habrían de beneficiar con los resultados de un crimen?, que es un principio del Derecho Romano, nos deben llevar a las conclusiones a las que el pueblo ha arribado, por más que se quiera desviar la atención para evitarle un daño a la figura presidencial, un tanto abrumada con el alto costo de la vida, el retorno de los apagones, la delincuencia, el colapso sanitario y ahora el narcotráfico.
Es preocupante el involucramiento de actores políticos en la denominada Operación Falcón, aunque el dedo acusador tiene una sola dirección.
En junio del año 2020, el Partido de la Liberación Dominicana hizo una denuncia pública de manera responsable, que posteriormente llevó a la Junta Central Electoral para que candidatos y candidatas fueran interrogados.
A más de un año de aquella petición se confirman los hechos que vinculan a candidatos del ahora partido de gobierno con esa práctica perniciosa, que nos lleva a recordar pistas clandestinas para el aterrizaje de aeronaves en los periodos 1982-1986 y 2000-2004, entre otras actividades del crimen organizado, confirmándose aquellos de que “Perro huevero, aunque le quemen el hocico siempre come huevos”.
Las diferentes secciones de «Vanguardia del Pueblo», las publicaciones de los medios periodísticos y de nuestras redes sociales atestiguan el dinamismo que está caracterizando al Partido de la Liberación Dominicana, lo que desconcierta a quienes en el país y fuera apuestan a la disgregación de la más exitosa organización política de la historia democrática dominicana.
En el fin de semana se realizaron tres asambleas en las que la Secretaría de Formación Política socializó con los dirigentes partidarios el programa formativo, de obligatorio cumplimiento. Esos encuentros se reforzaron con conferencias en las que se eleva el nivel de conciencia de los participantes sobre aspectos como el ejercicio político en los tiempos actuales o el tema de la judicialización de la política.
También el fin de semana reportamos una asamblea en la Casa Nacional, encabezada por el secretario general, Charles Mariotti, la exvicepresidenta Margarita Cedeño y el presidente del PLD en el Distrito Nacional, Francisco Javier García, organizada por la Comisión de Implementación de la Línea Organizativa y Electoral (CILOE), que llenó su cometido al entusiasmar a los miembros del Comité Central y presidentes de Comités Intermedios de la Capital participantes, para acelerar las tareas de validación de los organismos medios y de base.
En la misma Casa Nacional se desarrolló una asamblea con presidentes de Juntas de Vecinos, clubes, y ONGs a los que se les instruyó sobre la importancia de la labor comunitaria.
Mientras esto sucedía, llegaban a la CILOE, como cada semana, decenas de reportes de los trabajos de validación de los presidentes de Comités de Base y sus miembros en municipios, distritos municipales y provincias con la noticia de miles de simpatizantes, ciudadanos y ciudadanas que quieren ingresar al PLD.
Ya para este lunes (13 septiembre) ha sido pautada una nueva reunión del Comité Político peledeísta, justo a los quince días de la más reciente reunión.
La respuesta a los virulentos ataques que recibe el PLD desde el Gobierno, desde el partido de gobierno y de otras agrupaciones, supuestamente opositoras, es el mantenimiento, sin distracción, de su agenda de reorganización interna.
Son estos detalles los que mantienen con vigor y fortaleza el auténtico partido boschista, que frustra a los adversarios y logra renovar los anhelos y esperanzas del pueblo por el retorno del PLD a dirigir la cosa pública, organización que cuenta con las mujeres y los hombres de experiencia y capacidad para encauzar excelentes gestiones de Gobierno. ¡Que siga el trabajo tesonero sin distracción!
Cumpliendo un mandato de la dirección política del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) una comisión integrada por varios de sus miembros acudió bien temprano a la edificación que aloja el Consejo Económico y Social, en la ciudad capital, para participar en la Mesa del Diálogo convocada por el Presidente de la República.
Encabezada por el secretario general del PLD, Charles Mariotti, se trata de una comisión bien equilibrada en cuanto a la representación de la experiencia política y de Estado, con jóvenes y mujeres, como lo demandan los tiempos.
En la víspera, día que el Comité Político decidió responder a la convocatoria, el PLD adelantó que asistiría al diálogo con la mejor disposición de aportar a soluciones. Puso en claro que los intereses de la sociedad dominicana serán los que defenderá el Partido de la Liberación Dominicana en ese foro.
Así lo explicaron los comisionados a los periodistas cuando arribaron a la edificación. Dijeron que lo primero que haría la comisión sería escuchar, en razón de que el PLD aceptó una invitación, actitud con la que demuestra una dilatada vocación al diálogo desde la oposición y desde el Gobierno, donde le ha correspondido impulsar grandes jornadas concertadoras, incentivar y promulgar desde el Congreso iniciativas a favor de la concertación.
En esa dirección, cuando correspondió al PLD exponer se hizo mención a la Ley 142-15, que instituye el Consejo Económico y Social, y la Ley la Ley 1-12, de Estrategia Nacional de Desarrollo, que establece pautas claras para la concertación y el entendimiento de los sectores convocados en sus ejes fundamentales.
La comisión peledeísta adelantó que asumiría en la mesa del diálogo una actitud proactiva a favor de iniciativas que mejoren la calidad de vida, el clima de transparencia y el régimen de consecuencias en el país, sugiriendo temas, adhiriéndose a otros de los propuestos, pese a que quienes convocaron realizaron en el primer encuentro simples enunciados sin llevar propuestas concretas para el análisis y la discusión.
La Ley de Estrategia Nacional de Desarrollo, citada por los comisionados del PLD, con rango constitucional, traza la visión de la nación para el largo plazo y establece que el proceso de planificación e inversión pública debe regirse por dicha norma; indica además los pactos nacionales a firmar. Dos de cuatro, ya han sido concertados.
El Partido de la Liberación Dominicana, que ha acudido a la convocatoria con una actitud positiva, reconoce la trascendencia de este diálogo, si se maneja con sinceridad y en procura de soluciones a temas pendientes en la agenda nacional.
Considera, también, que debe evitarse por todos los medios que la iniciativa se vea –lo que temen algunos– como una distracción para eludir improvisaciones y desatinos gubernamentales, lo que ha acontecido con otras acciones de un gobierno que ve en el marketing una de sus prioridades.
Los relatos influenciados por los intereses del conquistador europeo cuentan que tras dos años y medio de viajes hacia el sur, Francisco Pizarro recibió órdenes de cancelar la expedición al Perú y regresar a Panamá.
Pizarro estaba convencido de que era la empresa más importante de su vida, y entonces trazó una raya en la arena y dijo: “Por este lado se va a Panamá a ser pobres. Por este otro al Perú a ser ricos. Escoja el que fuere buen castellano lo que más bien le estuviere”.
Sólo 13 hombres de los 112 que componían en ese momento su expedición decidieron cruzar la célebre raya para «ser ricos y conquistar el Perú».
Es historia acomodada, tipo crónica o novela, pero la sentencia ha quedado a la posteridad para expresar los retos que se tienen por delante y por donde se avanza o se retrasa.
El Partido de la Liberación Dominicana, justo al año del gobierno del PRM, trazó su raya. Hacia un lado una gestión de gobierno improvisada, falaz, que pregona mentiras y promesas incumplidas; hacia el otro lado el Partido de la Liberación Dominicana, que ha dado por terminado el plazo del primer año para asumir un rol opositor más activo, sin olvidar el aspecto constructivo, comprometido, porque se trata del país.
El 19 de agosto, en un encuentro con la prensa, desde la Casa Nacional peledeísta, se definió el rol de un partido opositor: Hacer oposición, que el PLD lo sabe hacer, como ha sabido gobernar, diferente a las autoridades actuales, que a un año de instaladas, continúan improvisando, manipulando, encaminando el país a un callejón sin salida.
Punto por punto, a horas de pronunciado un discurso en un costoso escenario en la explanada del Palacio Nacional, el PLD respondió con un documento expuesto por su Secretario General, pero que en su elaboración participaron los dirigentes y técnicos de cada una de las áreas abordadas.
Como se dijo, la alocución referida engrosó la larga lista de promesas, sin tomar en cuenta que son muchos los compromisos que aún están pendientes.
El compromiso del PLD de una oposición constructiva llevó a poner a disposición del Gobierno sus técnicos y personal preparado, para apoyar el desarrollo del país al igual que participar en un proceso de diálogo que el propio presidente aseguró iniciaría ante el Consejo Económico Social, lo que hasta el momento no se ha producido.
Al trazar la raya, el Partido de la Liberación Dominicana ha dejado claro que estamos y estaremos siempre del lado del pueblo dominicano en defensa de su honra y las conquistas con que desde el gobierno lo hemos beneficiado.
Un año ha sido suficiente para que los dominicanos y las dominicanas manifiesten su frustración con el gobierno del mal llamado ‘cambio’, que ha llenado de angustias y preocupación a la población.
Los electores compraron la oferta que le hicieron de que los logros y las conquistas de las gestiones del PLD se duplicarían, pero lamentablemente ha resultado todo lo contrario.
Falseados, han sido muy pobres los elementos y argumentos recurridos para evaluar el primer año de gestión, que se cumple este 16 de agosto, siguiendo las directrices de los mercadólogos.
La ciudadanía se considera burlada con una costosa publicidad que habla de recuperación de la economía, cuando en realidad lo que ha habido es un nivel alto de inflación, deuda por encima de los estándares internacionales con relación al PIB y otras tantas desafortunadas acciones.
Con un poder adquisitivo reducido, los precios de los productos de consumo masivo y las medicinas están por las nubes. Sin que se estén consumiendo las recomendadas tres comidas al día, nos hablan de recuperación de la economía.
Quizás con una buena cobertura de vacunas contra la Covid-19, las estadísticas sobre salud indican, en cambio, que se han disparado las tasas de muerte materna e infantil, entre otras, y no se puede hablar de logros.
Se ha insistido en propagar la idea de un supuesto año escolar exitoso, con docencia por los medios de comunicación, pero sin entregar computadoras y tabletas a los estudiantes y sin la garantía de energía eléctrica durante 24 horas, como lo lograron los gobiernos peledeístas. En esa osadía, ese autobombo, ni siquiera se han atrevido a incurrir los países desarrollados.
Volvieron los apagones y el aumento del pago por el subsidio eléctrico, y como las desgracias andan siempre acompañadas, 43 años después ha regresado la fiebre porcina.
Una gestión plagada de escándalos por inconductas e infracciones de funcionarios indican que cuando la gente del gobierno habla de ‘cambio’, hay que entenderlo de reversa, de marcha hacia atrás.
Elogios y aclamaciones provenientes de tradicionales lisonjeros o conciencias compradas sobre el primer año de gestión del Gobierno del PRM tienen de contrapeso la valoración de la gente del pueblo, del hombre de la calle que ha visto deteriorada sus condiciones materiales de vida. Estos la evalúan definiéndola con una larga lista de sinónimos como improvisación, deficiencia, insuficiencia, incapacidad, mentiras y manipulaciones, entre otros.
En vísperas del primer aniversario del ascenso al gobierno del denominado PRM se observan los movimientos y acciones para presentarle a la población logros y conquistas inexistentes.
Comenzaremos a leer crónicas, costosas publicaciones en separatas, los medios electrónicos saturados de mensajes gubernamentales presentando hechos y obras que nadie ve por ninguna parte.
Se ha estrenado en la presente gestión un estilo gubernamental que antepone el marketing a los hechos, porque el fin que persiguen es caer bien, no solucionar problemas.
En comparecencias públicas de funcionarios, y muy probable que también del jefe del Estado, encontraremos un paraíso en la tierra, sustentado en mentiras y engaños.
Con el mayor presupuesto de la historia del país, no se ha construido una sola obra. Se dirá que la emergencia por la pandemia Covid-19 ha hecho que se cambien los planes, ¿pero cuáles planes? Si lo que ha predominado es la improvisación.
¿Cuál ha sido el uso y destino dado a casi 15 mil millones de dólares en préstamos o la mayor recaudación de la historia, si todos los programas sociales han sido cerrados?
Partiendo de que lo real es lo verdaderamente existente y lo irreal fruto de nuestra imaginación o fantasía, concluiremos en que los anuncios y celebraciones presentarán una realidad ficticia, irreal.
Lo real en este caso es el impacto del alto costo de la vida, la inseguridad ciudadana, la falta de atención a la salud, que se manifiesta en alteraciones de tasas y parámetros saludables. Lo real es que en medio de la pandemia Covid-19 nos impacta, por descuido de las autoridades, la llamada Peste Porcina Africana y, para cerrar con la conocida expresión de que en la casa éramos muchos y parió la abuela, resurgen los odiosos apagones.
Poca cosa tiene el Gobierno que decir. La improvisación e inexperiencia de los actuales gobernantes ocasionaron que pasara un año con mucha pena y nada de gloria.
Teniendo el impacto de la emergencia sanitaria que ha provocado la pandemia Covid-19, recibimos la confirmación desde el exterior de que un virus afecta la población de cerdos en nuestro país, noticia que el Departamento de Agricultura de Estados Unidos informó con la prohibición del ingreso de ese tipo de carne a territorio estadounidense.
Meses tenían los productores de cerdos de provincias como Dajabón, Montecristi, Elías Piña e Independencia denunciando la muerte de sus crías. La respuesta que recibían era la indiferencia de las autoridades de Agricultura.
La queja de los porcicultores fue respondida responsabilizándolos del mal manejo de las granjas, que no utilizaban los medicamentos de lugar y hasta se llegó a hablar de mejor higiene en los cochinos.
Siguiendo la mala práctica de poner candados después del robo, el Ministerio de Agricultura, posterior al informe de los laboratorios norteamericanos, dispuso de un cordón sanitario en Dajabón, Montecristi y Sánchez Ramírez.
La medida de cerrar el entorno en donde se ha detectado la enfermedad que diezma los cerdos fue acompañada con la “nota aclaratoria” de que la fiebre porcina no se transmite al humano, invitando así a consumir la muy demandada carne de puerco.
Una nueva negligencia del Gobierno que explica el grado de improvisación, desconocimiento e inexperiencia de una gestión que ha centrado su accionar en perseguir supuestos actos de corrupción solo de funcionarios del pasado período.
El que la peste o Fiebre Porcina Africana no afecte a los humanos no reduce el impacto negativo que producirá en un sector productivo importante.
Con los porcicultores trabajan mujeres y hombres en procesar la carne de cerdo y sus derivados, actividad que genera un gran movimiento económico que podría verse afectado con el mal manejo de la peste. Además, como hay que sacrificar a los animales infectados y a los que se sospeche de infección, se originará una escasez de carne de cerdo que motivará el incremento del consumo de otros tipos de carne y, consecuentemente, el aumento de su precio ya de por sí muy elevado.
Estamos ante una delicada situación, que ya República Dominicana conoce, porque en 1979 se informó de la presencia de la enfermedad y la decisión de ordenar la eliminación de todos los cerdos.
Sin duda alguna ha habido un gran descuido, una desatención mayor y una indiferencia ante un clamor de auxilio expresado con tiempo, que delata la seriedad de un problema al que no se debe responder con indiferencia o chistes de mal gusto. La situación demanda que se trabaje con seriedad en coordinación con los porcicultores. Pongamos mano a la obra de inmediato.
Un día especial en República Dominicana es este domingo 25 julio del 2021, consagrado a la celebración del Día de los Padres, lo que aprovechamos para reconocer a los hombres dominicanos que han asumido la responsabilidad de la paternidad.
Es una segunda celebración en medio de la catástrofe que ha significado en el mundo la pandemia Covid-19, que tiene en el país un saldo de casi 4 mil fallecimientos, muchos de los fallecidos, padres.
La pandemia ha traído consigo la estrepitosa caída de la economía con la secuela de limitaciones, que ha engrandecido el rol de nuestros padres.
Con prudencia, en gran medida, los padres dominicanos han podido mantenerse a flote en este vendaval, que se ha complicado con los desaciertos de una gestión gubernamental en la que predomina la improvisación y los inventos.
Que en los hogares dominicanos se realice una discreta celebración, de la forma que fuere, no sustituye que hijos, nietos, sobrinos y ahijados reflexionen sobre los aportes de padres, abuelos, tíos y padrinos para brindar educación, formación y orientación a sus hijos y convertirlos en mujeres y hombres de bien.
Como se ha dicho, ser padre es un serio compromiso con la responsabilidad de brindar a hijos e hijas orientación, buen ejemplo y protección en las diferentes etapas de la vida.
Reconocemos los encomiables esfuerzos y sacrificios que nuestros padres hacen por cumplir con sus obligaciones en medio de una situación crítica y un futuro desesperanzador. De todas formas, Felicidades Papá
El Comité Político del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) decidió dejar sin efecto su decisión de recurrir en casación la sentencia del Tribunal Superior Administrativo (TSA) que anula la resolución No. 01-2021 de la Junta Central Electoral que establece la distribución económica de los fondos públicos a los partidos políticos.
Ha sido una valiente decisión adoptada para proteger el sistema de partidos, evitando su deterioro por las limitaciones que genera una reducción de los recursos necesarios para operar en política.
La decisión de la dirección del PLD se ha adoptado a pesar de que la sentencia evacuada por el Tribunal Superior Administrativo carece de los más elementales fundamentos y por la aplicación, de manera acomodaticia, del principio de favorabilidad en una situación en la que es notoriamente improcedente.
Para dejar sin efecto el anuncio de que se recurriría la sentencia del TSA, el Comité Político tomó en cuenta la petición realizada en ese sentido por diversos sectores y personalidades y además que la JCE aplicó el principio de favorabilidad de manera transversal a todos los partidos, los cuales con este nuevo criterio recibirán una mayor cantidad de recursos económicos para su funcionamiento y operatividad.
Para el Partido de la Liberación Dominicana es importante recibir unos recursos que son necesarios, pero nunca en detrimento del sistema de partidos políticos de la República Dominicana, que es una de sus prioridades; muy diferente a como se piensa en el partido en el gobierno.
Desde el Gobierno y desde la oposición el PLD ha sido un abanderado de la defensa del sistema de partidos políticos en el país como se demuestra al constitucionalizar el funcionamiento de las agrupaciones políticas, promover una ley que los rige y renovar la Ley de Régimen Electoral.
Un sistema de partidos fuerte es una garantía del sistema democrático y una precaución para evitar la penetración en el quehacer partidario de elementos extraños, que procuran malear y distorsionar el funcionamiento de agrupaciones y partidos.
La democracia se fundamenta en los partidos políticos y el sistema electoral como tal, parte de un sistema multipartidista, que el PLD defiende y sustenta.
El Partido de la Liberación Dominicana (PLD) reaccionó temprano al horripilante asesinato del presidente de la vecina República de Haití, Jovenel Moise, y las graves heridas a la primera dama haitiana al tiempo que calificó el hecho de atentado criminal y atroz contra la democracia de Haití, la región y el mundo.
Al igual que el PLD, el Gobierno dominicano y los partidos políticos reaccionaron calificando la acción de un acto de barbarie.
El impacto del suceso se hace crítico al recibir las informaciones de que se trató de un sicariato, es decir personas contratadas para eliminar al jefe de Estado del país vecino y que dichos sicarios, antes de llegar a Haití, se pasearan por República Dominicana.
Es para poner la barba en remojo al comprobar que se recurre a operaciones comerciales para segar la vida de una persona, no importa su jerarquía o escala social.
A escasos días del magnicidio, nuestros vecinos están sumidos en un vacío de poder que viene a agravar la crisis económica, política y social en un Estado inviable y un gobierno inexistente.
El que una simple línea terrestre nos separa de la convulsa Haiti hace prever que República Dominicana sufriría el mayor perjuicio en toda la región si la situación se desbordara.
Las autoridades han reforzado la vigilancia en la frontera, lo que nos genera cierta tranquilidad, pero al final lo que pueda acontecer en el país vecino está fuera de los pronósticos. Todo puede suceder allí.
Como se expresó en el documento de repudio al magnicidio de parte de la Secretaría de Relaciones Internacionales del PLD, exhortamos a la comunidad internacional a implementar acciones y brindar apoyo decisivo para que Haití pueda salir de forma democrática de la situación política y social que atraviesa.
Una nueva exhibición mediática, disfrazada de persecución a infracciones penales, caracterizó la semana pasada con el apresamiento de la cabeza del ministerio público del pasado gobierno.
Los allanamientos y la aparatosidad en los apresamientos de personas, amparadas en el principio de inocencia o presunción de inocencia, demuestran que el Gobierno está utilizando la justicia como un arma política.
La cacareada independencia del Ministerio Público es una quimera, pues sus actores solo tienen un miramiento y es echar lodo a la gestión anterior, haciéndose de la vista gorda de crímenes flagrantes o de alta peligrosidad, como el narcotráfico.
Si se tiene alguna independencia es del “Debido Proceso”, principio jurídico por el cual se deben respetar todos los derechos legales que posee una persona según las leyes.
Desde el Ministerio Público se ha actuado vulnerando todas estas normas, disfrazando los hechos con una persecución al delito ante el aplauso de un sector de la sociedad frustrado y resentido, que se montó en la ola de un llamado “cambio” que ha terminado en un fiasco y una frustración colectiva.
Las imputaciones se están ventilando primero en los medios de comunicación, a los que se les filtran las informaciones y expedientes antes que serles facilitados a los prevenidos, con el propósito avieso de alcanzar una condena pública.
Los procesos, a los que se les ha puesto nombre de especies marinas, llegan a los tribunales con una decisión preestablecida, igual que en aquellos tiempos vividos en el país en los que predominaba el famoso “Tremendo Juez”, para recordar la comedia radial.
Quienes en este momento llegan a los tribunales con acusaciones propias de ficción, poco objetivas, abultadas de cargos y con la aplicación de figuras jurídicas estereotipadas tienen por seguro la prisión como medida de coerción.
Resucitó el “tránquelo” en la justicia dominicana, una etapa que creíamos superada, pero que la mediocridad ha retomado de manera maliciosa.
En los casos mencionados se ha incluido a dirigentes del Partido de la Liberación Dominicana, junto a servidores públicos, no necesariamente miembros del PLD, asesores y colaboradores de funcionarios.
El PLD actúa con cautela, con responsabilidad, sin olvidar lo que ha representado y representa en la sociedad dominicana. Tiene una historia por la que debe velar y proceder en consecuencia.
Las autoridades, por su parte, deben hacer conciencia de sus responsabilidades, condición que las obliga a actuar apegadas a las leyes y procedimientos que rigen a la sociedad dominicana y sobre todo actuar sin aspavientos y con prudencia. Es lo que aconseja el momento que viven el país y el resto del mundo.
El Partido de la Liberación Dominicana (PLD) ha sido coherente y claro en reclamar de las actuales autoridades el respeto a lo que el Derecho llama el Debido Proceso, que no son más que las garantías de que las personas puedan hacer valer sus derechos ante la justicia en igualdad de condiciones.
Este insistente reclamo fue reiterado al final de la pasada semana con las declaraciones del Secretario de Asuntos Jurídicos del PLD, quien a nombre del Partido exigió al gobierno que respete los derechos y garantías fundamentales de los ciudadanos que son vinculantes a todos los poderes públicos, tal y como establece la Constitución de la República.
El requerimiento del PLD se sustenta en el arbitrario impedimento de salida al ex procurador general de la República, Jean Alain Rodríguez, sin la debida autorización judicial, disponiendo las llamadas alertas en los puertos y aeropuertos que impiden la salida de ciudadanos dominicanos hacia el exterior que se encuentran en pleno goce de sus derechos.
Tal y como se ha explicado, impedir la salida del país a un ciudadano es una medida de coerción que solo puede ser impuesta mediante una resolución judicial motivada y escrita; por lo que ni el Ministerio Público ni la Dirección General de Migración tienen facultad para imponer esta restricción al libre tránsito.
Desde el Gobierno se emitió una nota en la que se desliga al Jefe del Estado del hecho argumentando la manoseada expresión del ministerio público independiente.
Los reportes de prensa evidencian un aparataje para impedir la salida del ex procurador, quien es miembro del Comité Central del PLD, en el que se obligó a los pasajeros de un avión a desmontarse, argumentando fallas técnicas, una acción censurada en el protocolo de la aviación civil.
Lo acontecido manifiesta una flagrante violación de derechos y garantías fundamentales constitucionalmente consagrados y una trasgresión de la normativa procesal penal, que lleva al PLD a reiterar el reclamo al respeto al debido proceso y a los derechos y garantías ciudadanas
En términos económicos, la inflación se define como el aumento generalizado y sostenido de los precios de bienes y servicios durante un período de tiempo.
Cuando los precios suben, con el dinero del que se dispone se adquieren menos bienes y servicios. En términos sencillos: la inflación refleja la disminución del poder adquisitivo del peso. Esto es el aspecto técnico del asunto; el aspecto humano es que los obreros, los campesinos pobres, los chiriperos, las amas de casa de nuestros barrios y sus hijos se ven condenados a comer menos.
La inflación de mayo de 2020 a mayo de 2021, según lo dio a conocer el Banco Central, es de 10.3 por ciento. En República Dominicana teníamos más de una década que no veíamos una inflación que superara el 10%.
De cada 100 pesos de ingresos que recibe una persona, la capacidad de compra se redujo en 10 pesos con 30 centavos. Es decir, que su ingreso bajó de 100 a 89 pesos.
El alza de los precios en los productos de consumo masivo y en bienes y servicios le ha restado diez a cada cien pesos, lo que viene a confirmar la conclusión de la teoría económica que define la inflación como el impuesto más perverso que se le puede cargar al consumidor.
Una situación que se siente con mayor fuerza en los sectores pobres y medios, que no cuentan con alternativas para compensar las pérdidas.
Eso significa que ahora, para suplir necesidades se debe buscar más dinero para comprar alimentos, transporte, pago de servicios, es decir los gastos cotidianos.
La anterior semana, el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) alertó sobre el impacto negativo en los segmentos de ingresos bajos y medios generado por la situación de carestía de bienes y servicios en un contexto de inacción de las autoridades gubernamentales.
La combinación de inestabilidad de precios y la inacción del gobierno afectan áreas muy sensibles como los alimentos, insumos para la producción agropecuaria, transporte y la construcción, como se está viviendo, generando angustia y desesperación, que proyectan una situación social difícil, que empeora al querer politizarla.
El alza en el precio de los productos de primera necesidad y del hogar, transporte, servicios y otros demandan la atención del Gobierno como la situación sanitaria fruto de la pandemia Covid-19, en razón de que ambas situaciones generan un malestar generalizado que pudieran afectar la convivencia y provocar estallidos que nadie quiere o desea.
En manos de las autoridades están las decisiones para la adopción de acciones de mayor alcance de las ya anunciadas. El país espera por ellas. No lo hagan esperar.
Estremecedor resultó el reporte periodístico en el que se da cuenta de que familias de barrios urbano-marginales del Gran Santo Domingo han vivido escasez de alimentos y reducido a dos y hasta a una las comidas que ingieren en el día.
La nota se deriva de un informe fruto de una investigación de entidades de la llamada sociedad civil que nada tienen que ver con el PLD u otras organizaciones políticas.
El PLD advirtió con tiempo sobre el daño que generaría a la economía el retiro de los subsidios, daños que ya se están viendo y que se reflejan ahora también en la alimentación y salud de miles de dominicanos y dominicanas.
En lugar de las llamadas tres calientes ahora son dos, y si acaso, porque a la falta de recursos se le suman los prohibitivos precios en los productos de primera necesidad, entre los que se encuentran los de la dieta diaria.
Carestía y escasez que están llevando a la población a consumir productos caros, mientras se desatiende a los tradicionales productores agropecuarios y a los agricultores.
El país se ha sentido impactado al ver tirar a la basura cebollas, ajíes, papas, zanahorias y hasta leche, como sucedió con productores del llamado vital alimento en la zona Norte del país.
Un drama que se vive en los hogares dominicanos a todos los niveles. En los de abajo porque dejan de cocinar y en los de clase media, en los bolsillos, cada vez que van al supermercado o colmado.
La carestía se manifiesta también en los servicios y en las medicinas en momentos que se vive en una emergencia sanitaria, ahora con un rebrote en el país de la pandemia Covid-19.
El cuadro descrito, que angustia a las familias, recibe la manoseada explicación del alza de la materia prima, a lo que se le da la nada original respuesta de amenazar con importaciones masivas, sin tomar en consideración el precio, que las propias autoridades reconocen están altos.
La improvisación, letargo e insensibilidad del Gobierno están impactando en la población al igual que la pandemia de la Covid-19.
En sintonía con sus principios, en los que el carácter democrático y la vocación de servicio al país de sus miembros son determinantes, el Partido de la Liberación Dominicana ha puesto a disposición del Gobierno sus locales para convertirlos en puntos de vacunación contra la pandemia Covid-19 y a sus profesionales y técnicos salubristas para colaborar en la reducción de los contagios de este mal que tiene al mundo de rodillas.
La disposición de la dirección partidaria se expresó en una carta enviada al presidente de la República, por el compañero Secretario General, materializando este ofrecimiento, que ya se ha ido encaminando.
Esta semana las direcciones de los comités provinciales del PLD visitaron las direcciones de salud en las provincias, con el propósito de concretar el compromiso asumido por la dirección nacional.
Más aun, en la sede nacional del PLD, en la ciudad capital, está funcionando desde el martes 25 de mayo un puesto fijo de vacunación al cual han acudido cientos de lugareños del sector Gascue, empleados de oficinas y centros comerciales de la cercanía a la sede nacional del Partido.
Estamos predicando con el ejemplo, asumiendo con responsabilidad el compromiso contraído como organización que tiene en el servicio a la sociedad uno de sus principales objetivos.
El rápido aumento en el país del número de contagiados de COVID-19, así como el alto uso de unidades de cuidados intensivos y de ventiladores mecánicos por la gran cantidad de pacientes indican la necesidad de adoptar otras medidas para enfrentar tan grave situación.
La Secretaría de Salud del PLD así lo ha dejado saber en unas declaraciones que avalan la dirección partidaria y por eso la línea adoptada de colaboración en todo lo que sea posible, porque de lo que se trata es de la salud colectiva del pueblo dominicano.
Se sabe que todas las vacunas generan en los cuerpos un aumento de su defensa y no inmunidad que prevengan contraer el mal. En ese sentido, se hace necesaria la adopción de medidas complementarias ya recomendadas por los especialistas como el rastreo de casos, controles en la frontera, acciones a nivel comunitario y retomar la atención domiciliaria presencial y telefónica, tal como se hacía en el pasado gobierno.
A como dé lugar debemos evitar que la situación se nos escurra de las manos como está sucediendo. El deber ciudadano nos llama y por eso ahí están las mujeres y los hombres del PLD prestos a seguir sirviendo a su pueblo.
El encabezado de la presente nota editorial hace referencia al Día de las Madres, que en República Dominicana se celebra el último domingo de mayo.
Sin duda alguna es una fecha especial que congrega a hijos, sobrinos y otros parientes en torno a las madres, abuelas, suegras, tías, hermanas para tributarles reconocimiento.
Los de la víspera del domingo son días de gran movimiento comercial, pues se acude a tiendas y plazas a adquirir obsequios y regalos para la esperada celebración en familia.
Eso significa concentración de personas y desplazamientos hacia ciudades y zonas rurales para compartir con esos seres queridos.
La celebración de este Día de las Madres es el segundo que nos toca en medio de la pandemia Covid-19, que tiene de rodillas al mundo. En especial en República Dominicana, las autoridades sanitarias emitieron una alerta epidemiológica, confirmando lo que venían sosteniendo los profesionales de la salud del Partido de la Liberación Dominicana: la circulación en el país de nuevas variantes de coronavirus de alto interés epidemiológico.
Estas nuevas variantes del virus denominado SARS-COV-2 son de alta gravedad y de fácil transmisión, lo que explica el rebrote de la Covid-19, situación que ha motivado que clínicas y hospitales se encuentren abarrotados de enfermos, el aumento de los contagiados y que los positivos a las pruebas estén también en aumento.
Transitamos por un momento de alto riesgo de contagio, peligroso decimos en lenguaje sencillo, que motiva la recomendación de que se eviten las reuniones y encuentros, celebraciones en concentraciones y hasta visitas, de ser posible, pues son previsibles focos de expansión del virus y la enfermedad Covid-19.
Nuestras madres comprenderán el momento y preferirán una celebración con sus descendientes en salud y vivos, cuando las condiciones sean propicias. Con el favor de todos, vendrán mejores tiempos para celebrar.
Con el distanciamiento recomendado y las medidas sanitarias, deseamos salud y felicidades a las madres dominicanas y de todo el mundo.
El dinamismo en las filas del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) se manifiesta en las múltiples actividades que realizan sus dirigentes junto a los miembros en los municipios y provincias del país.
A la Secretaría General Itinerante, formato que ha llevado al Secretario General a diferentes provincias del Norte, Sur, Este y Región Fronteriza, agregamos los encuentros de los designados Enlaces del Comité Político en las provincias con el propósito de socializar aspectos de ejecución inmediata de la nueva Línea Organizativa y Electoral, así como otras actividades.
Los parlamentarios en el Congreso se manifiestan diligentes con enriquecedoras intervenciones en las comisiones y sesiones y por intermedio de sus bloques, en las que exponen y defienden la posición unificada del Partido, en relación con los temas en debate.
En la Casa Nacional del PLD y en la Oficina del Comité Político se reciben a diario diferentes comisiones que van a exponer sus inquietudes y sugerencias.
Posterior a la clausura del Noveno Congreso, el PLD escogió a las y los titulares de Secretarías en una ejemplar reunión del Comité Central en la cual se dio a conocer la lista de los Enlaces del Comité Político con las provincias. Además se informó sobre la puesta en consulta de los Reglamentos derivados de las resoluciones del Congreso.
Cada una de las tareas asignadas por el Comité Político se ha cumplido al pie de la letra, demostrando así la determinación de la dirección partidaria de consolidar la fortaleza de nuestra organización como principal fuerza política opositora y la de mayor trascendencia del país.
A los compañeros y compañeras de los Comités Provinciales, Municipales, de Circunscripciones Electorales y Seccionales estos movimientos deben servirles de ejemplo para ir condicionando la casa y preparar la maquinaria política con miras a reconquistar el favor popular y afrontar los retos y desafíos en medio de una calamitosa situación vivida por la pandemia Covid-19 y por las improvisaciones y desaciertos de una gestión de Gobierno que ha motivado un vuelco de la mirada de la población hacia el PLD y su bien valorada obra de gobierno.
El Partido de la Liberación Dominicana está inmerso en un proceso de transformación, resultante de las deliberaciones de su IX Congreso Ordinario, que inició por una fase autocrítica y ha continuado con la renovación de los compromisos asumidos de servicio al pueblo dominicano.
En este proceso transformador hemos tenido que vencer obstáculos y superar nuevos retos y desafíos para cumplir con los objetivos reivindicativos de la población.
Un obstáculo odioso, pero que enfrentamos con paciencia, se aprecia en las persecuciones y atropellos a funcionarios del pasado gobierno. Como ha quedado evidenciado, se trata de un montaje, un show mediático con el que se procura construir pruebas recurriendo a presiones políticas, todo con el único objetivo de mantener la atención de la gente en otro foco que no sea la propia ineficiencia de las autoridades.
Un documento, hecho público al finalizar la reunión del Comité Político del domingo 25 del corriente mes, dejó en evidencia este plan del gobierno y del Partido de gobierno con el que pretenden golpear al PLD para desmeritar las gestiones gubernamentales de su actual presidente y expresidente de la República, Danilo Medina.
Son acciones que procuran esconder la realidad de una notoria incompetencia, poniendo como ejemplo el sistema 911, cierre de estancias infantiles, el desempleo, cancelaciones masivas sin el pago de las correspondientes prestaciones, altos precios de los combustibles, de la canasta familiar, complicación de la pandemia Covid-19, disminución de pruebas PCR, la deficiencia de los programas de vacunaciones de enfermedades recurrentes como el caso de la difteria y que la delincuencia está por sus fueros, entre otras.
Como dice el refranero “La verdad siempre sale a flote», que se completa con otra verdad: “La mentira y el engaño tienen fecha de caducidad, al final todo se descubre».
Que se entienda: Nada va a desviar al PLD, a su dirigencia y militancia de sus objetivos de servicio al pueblo dominicano.
La calidad de vida ha sido una preocupación fundamental en el Partido de la Liberación Dominicana (PLD), organización que estando en el Gobierno o en la oposición ha procurado siempre el bienestar y la inclusión social de toda la población.
En esa dirección el estado de salud de sus habitantes, la salubridad, es un factor primordial en nuestra organización que se fundamenta en los valores humanos.
Preocupa al PLD, como organización política con vínculos directos con la sociedad, el deterioro que empieza a observarse de los indicadores de salud, que ya de por sí crean una situación de alarma.
Ha primado la improvisación en el manejo de la pandemia Covid-19, ocultando datos estadísticos o manejados a su antojo, ofreciendo cifras preestablecidas o maquilladas.
El aumento del número de pobres en el último año y que el Estado dominicano haya abandonado o disminuido los programas sociales aumentan el riesgo de enfermarse a los más vulnerables.
Es inocultable el aumento de los casos de enfermedades infecciosas de las que se tenía controles, como la tuberculosis y recientemente la difteria.
Estamos ante la presencia de un brote de esta última: Durante el año 2019 se produjeron 7 casos de difteria y un solo fallecimiento, en tanto que durante las 52 semanas del año 2020 se registraron tres casos de la enfermedad y dos fallecimientos. En los primeros tres meses del año 2021 se han reportado siete casos de difteria con seis fallecimientos.
La situación alcanza la dimensión de alarma si le sumamos los brotes de malaria y dengue y la denuncia de que en mercados de expendio de productos agrícolas están pululando las ratas, que nos pueden llevar a otra epidemia, porque los roedores podrían contaminar frutos, carnes, víveres, hortalizas y cereales.
Es también un tema de salud, con ribetes sociales, la cantidad de fallecimientos por la ingesta de bebidas alcohólicas adulteradas, que en poco tiempo se calcula en más de 40 casos.
En medio de este panorama de por sí sombrío, estadísticas oficiales confirman un aumento de la mortalidad materna, que en los primeros tres meses de este año registró un aumento de un 48 por ciento
Se impone en el Ministerio de Salud rastrear barrios y campos para detectar la ocurrencia de enfermedades ya conocidas.
En la salud, como en todas las áreas nacionales, el pregonado cambio ha resultado un fiasco, una frustración para la sociedad que compró las promesas de cambio, las que han terminado en un drama pesado para el pueblo dominicano.
La atención a la conmemoración de la Semana Santa y el seguimiento al boletín del Centro de Operaciones de Emergencias (COE), en los que se ocupa la población en estos tiempos, no desplazaron la indignación creada con la muerte de los esposos Elizabeth Muñoz Marte y Joel Díaz, en Villa Altagracia.
Un horrendo crimen que ha llenado de indignación a la ciudadanía por las circunstancias del suceso y por las calidades personales de los fallecidos.
Un joven matrimonio dedicado a servir a los demás desde la religión que profesaban, la que les unió en sana convivencia.
Lo que describieron los jóvenes que acompañaron a los hoy occisos, permite concluir que se trató de un acto indigno, que ha recibido el más absoluto repudio y reproche ciudadano.
La justicia tomará cartas, como ya lo hizo el superior gobierno adelantando la cancelación y sometimiento de la patrulla policial actuante, cuya sanción llegó al comandante de la demarcación.
De nuevo el debate sobre la reforma policial, la falta de entrenamiento de los agentes y lo inadecuada y desproporcionada de las respuestas que ofrecen a las situaciones que confrontan.
Se hace difícil entender cómo pueden ocurrir abusos tan deplorables, que no se subsanan con discursos o respuestas politiqueras o la manoseada frase de que la impunidad no prevalecerá.
El país está escandalizado, la desconfianza en los agentes policiales se ha desbordado, el miedo se ha apoderado de la población, cansada de ver estas actuaciones excesivas que se condenan en los momentos de vigencia noticiosa y luego se olvidan hasta el momento de la ocurrencia de la próxima.
La respuesta a hechos como el descrito está más allá de la condena judicial o del servicio policial. Se imponen soluciones de políticas públicas con la participación y disposición de todos los sectores.